viernes, 19 de diciembre de 2014

NOTICIAS DEL ACONTECER LOCAL FUTBOLERO



TODO ES FELICIDAD EN LA MADRIGUERA


La pretemporada rojinegra es pura felicidad, los ánimos se encuentran mejor que en 1950 con ganas de campeonar. El equipo ha partido a las albercas de San Juan Cosalá con el fin de recrearse y espavilarse a montones, llevando a cabo actividades acuáticas diversas y concursos de interés para los muchachos. Trascendió que el día de hoy tendrán su intercambio navideño de máximo 200 pesos y dos regalos de broma, sin embargo Tomás Boy no quiso ser parte del juego y el cuerpo técnico tuvo que entrar al quite. Venegas comentó a la prensa que está en sus "manos" el futuro del equipo, y espera levantar el ansiado título y correr a la glorieta Millenium a festejar



EN LA IMAGEN APRECIAMOS A FEDERICO VILAR TOMANDO UN DESCANSO JUNTO A LA PILETA, DEMOSTRANDO SU HABILIDAD CON LA GUITARRA FLAMENCA.


LE PIDEN FAVOR A DIOSITO

En el club Guadalajara hay una ambiente de tensión y al mismo tiempo de optimismo e ilusión por salvar la categoría. Cercanos aseguran que el ambiente es inmejorable y que muchos de los jugadores del rebaño han puesto a Reyna en hiriente Ley del hielo para evitar contagiarse de negatividad. El chepo ha dedicado tiempo de sobra para acercarse a sus jugadores y sacarles el "pinche diablo", como se expresa el estratega. Con terapia de grupo, charlas motivacionales y flores de Bach el equipo ha mostrado mejoría y se encuentran listos para el desafío 2015.


EN LA FOTO SE VE AL CHEPO JUNTO CON EL RECIÉN LLEGADO "CUBO" TORRES EN FIRME ORACIÓN PARA LA MEJORA DEL EQUIPO


CÓMICO DEBUT

Ahora que oficialmente Héctor Reynoso es jugador de los Leones Negros todo es felicidad en la casa de estudios. El defensor visiblemente feliz convocó a la prensa deportiva e intelectual de la ciudad para agradecer su jugoso contrato, platicar sus anécdotas en el andar del futbol profesional y ya entrado en copas se soltó contando chistes pelados a la audiencia. Dicen los cercanos que el rector de la universidad se dio gusto con los chistes que Reynoso disparaba a diestra y siniestra, desde los más curiosos y tiernos hasta los más porkys y degenerados, los cuales fueron altamente aplaudidos por los docentes de la facultad de Medicina ahí reunidos. Al final de la noche Reynoso ebrio hasta las manitas prometió mantener la categoría mandándole saludos cordiales a don Jo jo jorge Vergara.



PODEMOS OBSERVAR A REYNOSO EN PLENO SHOW CONTANDO EL CHISTE DE PEPITO Y LAS MOMIAS DE GUANAJUATO.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

SI SANTA TERE HABLARA



Finales de los noventas y principios del año 2000, sobre una Guadalajara llena de dudas, llena de ska, llena de reggae clásico, y agotados de consumir a Cuca por más de 10 años. La generación de jóvenes nacida en los ochenta urgentemente reclamaba un espacio dentro del acontecer musical de la ciudad y los géneros comenzaban a dispersarse y unirse y clamar y cosechar semillas sembradas con anterioridad. El Roxy había muerto, José Fors nos había condenado a no existir y a solo seguir lo que oliera a él y sus cercanos. Guadalajara estaba en transición.

En Eulogio Parra de la colonia Santa Tere de Guadalajara las cosas funcionaban de manera distinta, ahí se cocinaron distintas historias que penetraron no solo la escena tapatía, sino que se alcanzaron niveles de impacto nacional. En una casa vieja de esta calle se elevó un cuarto enorme, y se equipó con una cabina, cables, esponjas que atrapaban el sonido al exterior y que hoy deben estar en algún punto difuso con miles de acordes, risas, gritos y armonías en sus entrañas. Fue el bunker perfecto de la respuesta tapatía al olvido y las repetidoras comerciales, fue el despertar del underground.

Ahí se instaló no solo un estudio de grabación que dio vida a proyectos de alto impacto a nivel nacional, en efecto, no fue solo un estudio, fue un punto de convivencia y colapso de ideas renovadas que una ciudad gritaba y suplicaba. Ahí el punk rock, el emo, el skapunk, hardcore, ahí la música tapatía despertaba y se pasaba de boca en boca y se anidaba en las mentes de miles en el país aun con la reducida capacidad en ese entonces de difusión. Las canciones hablaban por si solas y hacían su publicidad solemne en los shows y en los discos que rodaban de mano en mano.

Roy Cañedo fue el encargado de dirigir la batuta. Él como baterista de Thermo y con sus cómplices compañeros de banda iniciaron una nueva forma de trabajo y disciplina que a la postre traería frutos no solo para ellos sino para el movimiento que despertaba. Y entonces el rock comenzaba a tener tesituras, formas, comenzaba a tener conexión y fórmula de enganche a la audiencia, a esa audiencia cansada de lo mismo y hambrienta de lo que en el mundo se hacia entonces.

Así, bandas tapatías como Thermo, No tiene la vaca, Kilometro 46, Día de Cambio, Cruda mata, Hugo, Rohan, Aurum, y decenas más y proyectos nacionales como Canseco, Insite, Kill aniston solo por mencionar algunos se adueñaron de Guadalajara tomando como punto de equilibrio ese mes o esas semanas en Santa Tere, en esa calle Eulogio Parra donde estaba sucediendo la magia. Guadalajara había tomado una decisión y teníamos situación de privilegio. Por alguna razón sacudir los instrumentos y las ideas en Santa Tere transformaban el ímpetu de muchas bandas.

Hace poco tuve la oportunidad de visitar ese viejo casón, y con nostalgia respiré el aroma de esas puertas y esas paredes que aun huelen a rock y juventud. Hoy casi todos los que grabamos ahí tenemos sitio de privilegio en el tercer piso. Muchos de los proyectos que ahí nacieron hoy no existen más y otros más siguen vigentes. Hoy esa cabina se observa quieta, las paredes ya no tienen las esponjas, los salones con marañas de cables hoy solo tienen marañas de recuerdos. Hoy quedan los discos grabados en las computadoras y los anaqueles de los que vivieron esos días y de los que gustan de darles vida actual.

Yo grabé tres discos ahí, "Tiempos extras","Gordo" y "Canción subversiva #88, además colaboré en el demo "Dance core ep" de Thermo. Para mi nunca existió un lugar con más magia y vida en el rock que cualquier otro en esta ciudad.

Si esa casa de Santa Tere hablara...

lunes, 1 de diciembre de 2014

AVIONCITOS DE UNA DERROTA ANUNCIADA



Las instrucciones eran muy claras en las cartulinas que cubrían cada asiento del estadio Jalisco, levanta la cartulina al inicio del juego para formar el enorme mosaico rojinegro, después se leía: "vuelve a levantarlas cuando el equipo anote". Y así dio inicio el partido de cuartos de final, con un marco inmejorable, con un color fascinante, con un sueño de triunfo y de gloria, con las manos hambrientas de goles y gargantas refrescándose de cebada.

El primer tiempo fue casi tan asqueroso como el segundo, el equipo desde el inicio salió a pasearse y contonearse para el respetable sin ninguna intención clara de campeonar. La tribuna se enfrió en segundos, la algarabía inicial se empezó a interrumpir en suspiros y desvíos mentales. Después cayó el gol de Monterrey de penal, ante un regalo del sobrevalorado defensor Venegas, ese Venegas que prometió encuerarse en la Minerva, ese Venegas que no sabe que la Minerva es el sitio del rival odiado, ese Venegas que dio dos penales y regaló avenidas a los extremos regios, ese Venegas que debe marcharse hoy mismo de la ciudad y no volver nunca.

Y entonces llegó la frialdad del medio tiempo y el estadio se convirtió en una broma, todos al unísono iniciamos la tragedia en común, la gente se distrajo de más y se perdió en una parsimonia y en un valemadrismo generalizado, la gente sin más empezó a jugar a los avioncitos...

Y así, uno a uno fueron cayendo en forma de avioncitos los cartones que debíamos lanzar cuando el equipo anotara el gol que nos diera la serie, uno a uno cada aficionado lanzaba su cartón de gol, uno a uno cada cartón en forma de avión decía: "me importa un carajo, hemos decidido que no anotaremos gol esta noche". Con coraje los vi reír a carcajadas lanzar sus ridículos avioncitos, probando su habilidad para hacerlos veloces y duraderos, mofándose de los menos bien elaborados, una fiesta de gente que no le importaba el futbol y el equipo realmente, fueron felices con sus avioncitos, cartones que eran los goles que la misma afición renunciaba.

Y en la cancha no hubo gran diferencia, el corredor izquierdo se vistió de rayas azules y blancas y con un spring casi lento llegaron a nuestra meta y se burlaron de nuestro "rollinga" portero y se acabó todo, incluso los avioncitos, ya no había más avioncitos que largar. Se acabó de tajo la ilusión, la gente entendió hasta entonces que estaban jugando cuartos de final, aun así, el estadio continuó frío como el accionar de los jugadores, nada más pasó en la cancha.

La porra al final entonó el tradicional "te amo, te amo" ese que emula a Joan Sebastian, y no duró menos de un coro, nadie lo siguió, nadie amaba, pareciera que este domingo nunca supo a sábado por la noche, parecía que los invitados solo iban por el recuerdo social, por la foto del caralibro, por hacer check in en el coloso de la calzada. Todo finalizó con una silbatina terrible que les debió atragantar sus gargantas oportunistas.

Afuera fue peor, hasta ayer habíamos demostrado civismo a pesar de todo, pero ayer nos quisimos destacar como el vecino odiado y reventamos a golpes a policías, aficionados regios, a nosotros mismos y de paso le jodimos la noche a los comerciantes que afuera esperaban saldar sus cuentas y su inversión. Comprendo la frustración de muchos, no justifico esa violencia desmedida. No me asusto, creo que irremediablemente es parte del juego, las barras y porras eternamente y en todo el mundo están hechas para alentar y amar pero también para odiar y pelear, lo se, lo entiendo. Sin embargo lo de ayer fue una turba estúpida que el Atlas no necesitaba, que Monterrey no necesitaba, que el país no necesitaba.

Hoy seguramente la atención se irá hacia Tomás Boy. Concuerdo con que el estratega es parte del problema total, pero no el único responsable. Esta vez perdimos todos al unísono, esta vez DT, jugadores, afición y todos perdimos, pero ganamos en la papiroflexia.

Ayer fui a la cancha a ver goles de mi equipo y recibí avioncitos de un público que no merece los colores, ayer fui a la cancha a ver a mi equipo ganar o morir en la raya y solo me lleve la imagen de Venegas encuerado en la Minerva, ayer fui a la cancha a ver el estadio lleno gritar y alentar y solo vi más avioncitos, ayer fui a la cancha a comer mis tradicionales tacos y solo obtuve a un tipejo amenazándome con un filero entre la turba de engreídos.

Con un país tan hecho mierda, ayer comprendí que la enfermedad llego a la cancha... 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

SKA SKA SKA



Gustavo Cerati utilizó la estructura del ska en sus principios, los Hombres G acudían a esta forma de hacer música para elaborar sus cortes más bailables, mucha de la música de los ochenta encontraba en el ska el refugio para la composición de los tracks más apegados al gusto masivo. Maná en sus primeros discos lo usaba y de hecho su himno juvenil "Me vale" es un desparpajado ska. Café Tacuva, La Maldita vecindad en un principio fueron bandas de ska nacional, después se quitaron el sello pero no traicionan en muchas ocasiones los ritmos. 

¿En qué momento entonces se hizo un pecado tocar ska? De hecho el problema no es tocar ska sino decir que tocas ska o ponerle la palabra al nombre de tu banda como el gran grueso de las bandas exponentes. ¿Fue acaso la maldición de José Fors la que ultimó el destino del genero en esta ciudad y en este país? ¿Porqué los Liquits o Vampire Weekend pueden hacer ska sin ser sobajados? ¿Porqué las bandas de reggae utilizan el ska para agilizar sus shows sin ser evidenciados? 

La respuesta a estas interrogantes debe estar forzosamente en el desarrollo del ska mismo y todo el entorno que se ha creado alrededor suyo. El ska ha sabido y no existir a lo largo de casi o más de cuarenta años en el mundo pero de muy particular forma. La fórmula equívoca del género ha sido la misma auto exclusión. Esa determinante y terca obsesión de existir como un movimiento único o auténtico al que millones se suman día a día, haciendo la esfera cada vez más grande, cada vez más igual, cada vez menos interesante.

Así desde que las bandas consagradas de ska sin título como La maldita, Cafeta, La lupe etcétera soltaron la estafeta nos hemos encargado de autoaislar el género construyendo sin fin de festivales maratónicos de bandas hechas como copias al carbón. Creamos acoplados y colectivos expertos en el género, no importa realmente quién o cómo, lo importante es sumar y sumar y seguir sumando adeptos. Se ha perdido el control de calidad y se tiene la válvula de la cantidad. Hemos menospreciado a los demás géneros que nos rodean y el día que se nos acercan los miramos feo y nos quedamos sin ideas al escucharlos, solo queremos seguir bailando ska, no importa que diga la canción, no importa nada si se sigue dando vueltas de la paz.

No podemos culpar a los que le dan la espalda al ska, es cierto, hay un rechazo automático que se debe de erradicar ya que el género tiene mucho que ofrecer y lo ha seguido haciendo. Sin embargo el exilio que vivimos en muchos casos es fruto de una sobre exposición y una identidad casi ausente de las propuestas presentes. Hoy en día las radiodifusoras, la televisión y la industria en sí conserva una capa enorme de rechazo ante el género como propuesta comercial. Es cierto, son en muchos casos estúpidos prejuicios ante un enorme aporte de calidad de bandas a lo largo y ancho del mundo, pero es también consecuencia del andar de las mismas bandas.

El ska es hermoso, es cadente, es muy bailable, es una calca de alegría en el rostro, son los pies inquietos buscando sitios para moverse. El ska no es agricultura como dicen los más ingenuos, tampoco es resistencia y autogestión como afirman otros. El ska es un género como uno o como otro y ofrece como otros tantos géneros cuando se hace con imaginación e idea, justamente como cualquier otro género. El ska es para muchos una forma de vida, como para otros es el género a combatir. El ska siempre estará para alegrar ese show de fin de semana y siempre existirá aunque no lleve el nombre impreso.



lunes, 17 de noviembre de 2014

HABLANDO DE ÍDOLOS Y DECEPCIONES



Abril de 1994, mi primer ídolo juvenil tomó una escopeta y se arrancó la vida y con ella vulneró mi adolescencia y mis ideales, hizo añicos el Teen Spirit, volvimos a oler a ser humanos los jóvenes de aquella generación. Aun así le seguí rindiendo honor y me empapé aun más de su ideología que ahora más bien parecía absurda, sin embargo con los dientes afilados defendí el nombre de mi héroe Cobain. La aferración de mi sentir por una imagen ejemplar siguió y sigue viva, el hombre necesita de modelos para sostenerse, el hombre necesita ídolos, la música necesita de líderes.

Los ídolos se están cayendo a pedazos, la prensa extrema que irrumpe hasta los más íntimos resquicios de las vidas y la intimidad desnudan y condenan, aburren y hostigan. Los ídolos cada vez son más humanos, y aunque nunca dejaron de serlo ahora viven en una constante espiral de críticas y entornos absurdos que se empeñan en canonizar a todo aquel que sube a la tarima con éxito. Los ídolos deportivos y artísticos de hoy se hacen cada vez de más carne y más hueso. Los ídolos se están extinguiendo.

Esa absurda necesidad de la humanidad de evidenciarlo todo, de exponer las vidas comunes y complicadas a través de exponenciales cámaras y redes, han logrado hacer a nuestros ídolos en gente tan común y normal como los somos todos. Así entonces las decepciones son cada vez más continuas y las similitudes más intensas y claras. Hoy los músicos y atletas, los actores y políticos no solo deben ser talentosos en sus profesiones, no solo deben sobresalir y ser competitivos, no solo deben ser originales y agresivos. Hoy además deben ser necesariamente perfectos como seres humanos.

De esta manera, se convierten en antihéroes de manera inmediata, al no saludar a un fan, al salir de casa a tal o cual hora de la mañana, al beber de tal manera, jugar, coger, fumar, pensar, hablar, opinar y mil actividades más que hiciesen de manera deficiente de acuerdo a los nuevos fundamentos y juicios humanos de las redes sociales. Las malas decisiones en cuestión de segundos son capaces de destruir y asesinar carreras e ideologías.

Aun así hay ídolos que olvidan que tienen en sus manos la ideología de miles de personas y jóvenes que les siguen y les han entregado su confianza, cariño y sobretodo identificación dentro de un grupo específico. La coherencia y la congruencia deben estar siempre presentes y aplicarse en sus vidas dentro y fuera de las cámaras para poder ser siempre justamente un ídolo de multitudes que agregue valor a los que lo siguen.

Entonces quienes seguimos a Maradona no deberíamos de inventarnos pretextos para seguirlo admirando, por eso los que seguimos a Fat Mike como ícono punk no deberíamos estar buscando respuestas acerca de sus estúpidos desplantes. Justamente por eso bandas de rock que pregonan justicia para el pueblo no deben practicar la opulencia y los desplantes contra quienes se identifican con sus sentencias dentro de las canciones.

Es una pena que muchos de los ídolos conviertan sus posiciones envidiables en asquerosas profesiones centaveras y usureras de odio. Los ídolos podrían considerarse como un mal para subdesarrollados, yo creo que en muchas ocasiones en ellos recaen las ideologías de las sociedades contemporáneas y mucho depende en ellos el agregar valor o trazar decepción.

El peso de las palabras y las acciones son más que cualquier cosa, la inteligencia para ser coherente pocos sabrán mantenerla.

miércoles, 29 de octubre de 2014

VENCEDORES ANÓNIMOS



Hace ya tres años que pasaron los juegos Panamericanos Guadalajara 2011, aun quedan vestigios del color que cubrió el suelo de las principales avenidas, aun huele un poco a ese aroma de juventud y competencia que reinaron en esta ciudad. Quedan algunas esculturas de pobre belleza y color reducido por el corredor Lázaro Cárdenas, donde los turistas se siguen preguntando el qué o el porqué al verlas, sin respuesta, no queda muy claro. La villa panamericana está vacía y triste después de haber alojado a los cientos de atletas que saciaron su diversión, estrategia y sexo en los dormitorios y pasillos del edificio de cartón.

Fue un octubre apasionado y perfecto, la comunidad en su totalidad se entregó y cooperó al máximo, muchos de los que trabajaron en el evento lo recuerdan como la experiencia de sus vidas. Los atletas mexicanos brillaron como nunca y se llevaron el medallero, uno a uno fueron colgándose preseas sonrientes y victoriosos. Emilio González pudo al fin sonreír en su proceso como gobernador y quizás logró una erección pasajera cuando el máximo dirigente reconoció los juegos como los mejores de la historia e hizo que Emilio sobrepasado gritara que vamos por los Juegos Olímpicos agradeciendo a atletas, público, y sobre todo a los voluntarios...

Hubo una voluntaria especial, que soñó también con pasar los mejores quince días de su vida, que planeó conquistar la ciudad y su felicidad empapándose de deporte y fraternidad sin recibir nada más que alegría a cambio. Hubo una heroína en silencio que ganó la medalla de la supervivencia días previos y durante los juegos panamericanos, una chica que libró su batalla contra la muerte en esos días llevándose la medalla de oro sin lugar a duda, un triunfo más para México que no se vio en el medallero pero si en la fuerza de este país. Hubo una mujer llamada Aura Méndez que de camino a su junta final de voluntariado fue atropellada y vio limitada su participación en la justa.

Aura tomó el camión que la llevaría a esa junta final donde por fin conocería el rol que llevaría a cabo en la justa deportiva. Los sueños eran muchos, las ganas y la emoción sobrepasaban su energía y su decisión de ser parte de este bello fenómeno deportivo. Cercana la fecha solo faltaba el último paso para ser parte medular de esta celebración de hermandad y fraternidad. Sin embargo había alguien más que no quería ser parte delas coordenadas de orden y cordura y embistió su automóvil contra ella alejándola no solo del voluntariado, no solo de la justa panamericana, no solo de la emoción si no de la vida misma y su forma más normal de vivirla.

Los días posteriores Aura luchó y luchó junto a su equipo más fiel, su familia entera fueron los coequiperos perfectos, haciendo esto y lo otro por ella para mantenerla fuerte y viva. Se mantuvieron a su lado para vencer a la muerte que se avecinaba casi irremediable mientras en la pista de tartán y  en las piscinas y las duelas los deportistas mexicanos seguían caminando al éxito. Orgullosos levantaban por encima de sus cabezas las medallas colgantes, Aura solo veía como colgaba el suero canalizado a su muñeca manteniéndola viva. 
La fuerza de los amigos cercanos, las oraciones, mucho hicieron para ayudar a Aura, como mucho lo hicieron los vivas y los ánimos a nuestros deportistas que seguían dominando el terreno de juego. aun así no era suficiente y ella tuvo que librar una prolongada pelea junto a su equipo durante días, semanas, después meses. Incluso después de que México terminara victorioso en el tablero, después de que Emilio se viera orgásmico en la ceremonia de celebración y el bodrio de Alejandro Fernández ejecutara la peor canción en la historia de los panamericanos. Aun después de que el tri olímpico se llevara la medalla de oro y México explotara...

Aura Méndez lucha hoy en día aun por ganar la competencia que le dio el destino días antes de los panamericanos. Se suponía que debía de haber sido voluntaria y ser parte del grupo feliz de personas que vivieron la experiencia de sus vidas. Aura y su familia siguen luchando por incorporarse a la vida normal nuevamente, el camino aun es largo y todavía se perciben las secuelas de aquel trágico día.

Aura Méndez Guzmán es otra vencedora de los Juegos Panamericanos 2011

martes, 21 de octubre de 2014

SU MAJESTAD JORGE CAMPOS



Bienaventurados los que lo pudimos ver en las canchas, felices quienes lo seguimos y lo llenamos de esperanza y de sonrisas. Afortunados los que lo tuvimos de ídolo bajo el marco de la nuestra selección y quienes vivimos esa etapa de color, magia y felicidad en las canchas mexicanas. Me refiero claro, a la gracia que nos dio a los amantes del futbol a quienes vimos jugar al extravagante Jorge Campos.

El futbol son vínculos deportivos, de colores, de pasión y de lealtad, pero el futbol también es un espectáculo, una vitrina para fomentar mentadas y carcajadas, un show repleto de color y magia que se alimenta de gritos, de patadas, discusiones y puñetazos, fortuna y belleza. El futbol no solo nació para los grandes deportistas, también lo hizo para actores y guiones dramáticos que permanecen elocuentes en la memoria de los espectadores. El futbol precisa de primeros actores y otros más secundarios, sin embargo pocos alcanzan este nivel de protagonismo tan majestuoso como lo hizo el "brody" Campos.

Dueño y creador de una parafernalia única en los años noventa, hábil con los pies y con las manos, con la inteligencia y con la destreza, con el humor y la precisión. Jorge Campos llenó de color el arco nacional y el de varios equipos en su etapa de atajador, elevó al máximo la posición, convirtió el ser guardameta en la meta principal de varias generaciones. Ahora los niños no temían más al arco y querían defenderlo para emular al acapulqueño. El "brody" llenó de luz las metas que resguardó y sacó brillo permanente a su andar por el mundo futbolístico, dejó huella inborrable.

Los colores fueron su defensa principal, su característica. Envuelto en terribles uniformes dignos de payaso arlequín del medievo extraviado en una cancha de futbol, los cuales, más tarde se convertirían en piezas únicas, en cheque al portador, en toneladas de dinero enmarañado de marca y de piratería. Campos y su terrible gusto de la moda demostraron que la estética puede ser superada por la magia y la ridiculez.


Ni que decir de la alegría que inyectaba el verlo jugar con los pies como pocos porteros lo harán en la historia. Poniendo en singular peligro su meta y acelerando infartos de propios y extraños con esa clase y desparpajo característico. No fue el primero en arriesgar la pelota con pies habilidosos retando al rival es cierto, ya el colombiano René Higuita lo antecedía con esta gracia tribunera, pero Campos y sus colores reinventaban el género y lo traían a este país tan falto de identidad después de ocho años sin mundial de futbol.

En ningún otro jugador se ha puesto tal confianza y amor generalizado en los últimos años en el futbol nacional. Campos trascendió al mundo de las marcas y los grandes patrocinios, está vigente, tiene y tuvo peso en plantillas mundialistas anteriores, es la imagen de la felicidad que provoca jugar futbol. Jorge Campos fue y será la viva sensación de lo que significa jugar al futbol como cuando se fue pequeño, es el amor a la reta, la cascarita, la cábula, el apodo, la carrilla, el color, la sonrisa. Jorge Campos es el ídolo que nunca nadie pudo reprochar.