lunes, 23 de marzo de 2015

¿Y TU YA VISTE A LOS THERMO?


Hace tres años se bajó el telón de la vejez, el hartazgo y la estúpida madurez, hace tres años se vino encima el peso del orgullo y la terca voluntad de escapar hacia los sitios donde los zapatos se aterrizan y olvidar donde las manos escriben sueños. Hace tres años que Thermo dejó los escenarios sin decir un adiós que nos dijera una sentencia verdadera, partieron con una maraña de dudas y de voces encontradas, de kilómetros y de silencios y souvenirs aun ardientes. Thermo se refugiaría en dos sedes: Guadalajara y México, Sueños y Realidades, y un mar de dudas y palabras que necesitarían casi los tres años para tomar un orden y enmendar las esperanzas comunes.

Apenas recuerdo el cabello de Roy en los noventas, pagaría por haber tomado una foto de esos días. Thermo se iniciaba el camino y escogían la vereda complicada para andar. Mientras todas bandas seguían la estúpida nostálgica corriente Bunburyesca, Caifanesca y Sodastereodinamica... o el ska se desparramaba a montones, ellos caminaron de la mano de las bandas de Punk sin siquiera ser tan punks. Thermo era una bocanada de rock entre punk, entre pop, entre grunge que no sería tan fácil acomodar en ningún show. En sus presentaciones iniciales los aplausos de respeto cariño e ingenuidad eran la costumbre.

Sin embargo ellos lo tenían muy claro y era abastecerse a ellos mismos con cada nota, adictos a la disciplina se alejaban de las costumbres normales de banda de rock y rechazaban el trago y el trasnochar. Consumían acordes y técnicas y reptaban en sus instrumentos y sus anhelos con un único objetivo: La música. Thermo se cansaba de a poco de esperar algo que Guadalajara nunca le iba a dar porque Guadalajara simplemente no es así. Thermo se desprendía de a poco de esta ciudad y adoptaría otras tantas para por fin explotar.

En el Dance Core EP de principios del siglo que vivimos, me invitaron a cantar una canción con ellos, la sesión en el casón de Santa Tere fue una gran experiencia. El cuarto de escasos dos metros cuadrados, las paredes blancas con telas viejas como cuarto de manicomio, las guitarras torpedeando mis oídos serán difíciles de olvidar. Aun escucho ese track que quedó en el olvido y con orgullo se lo grito al más cercano como si fuesen zapatos nuevos. Sin darme cuenta Thermo me ayudó a entender el otro lado de la música y del negocio.

Y sin más ni más los vi crecer a pasos agigantados, mientras todos los demás hacíamos intentos alocados su estrategia era por mucho más firme y más fuerte. Aquí y allá sonaba el Thermo y las miradas extrañas del público se convirtieron en turbosina potente que los hizo volar hasta Suecia para poder entender entonces que el rock no tiene límites. Y algunos estúpidos medios tapatíos jamás se enteraron de eso, ¿que más da? Acá estamos más preocupados en que piensan Sara Valenzuela y José Fors y compañía de los nuevos talentos impuestos.

Thermo logró lo que pocos, se comió el país de a poco, superó a la Guadalajara expectante, se alimentó de puntos estratégicos y se volcó abruptamente sobre el rock nacional. Lograron convertir sus inquietudes musicales de años en placas excitantes y ahora netamente valuadas y valoradas. Sin embargo la edad y los caminos se sedujeron por las dudas y Thermo se echó a dormir.

A casi tres años, recibo a principios del 2015 la llamada de Mike y de Iván y me comunican lo que los chismosos ya imaginaban. Thermo regresaría a los escenarios... Por dinero, por pasión, por terquedad, por sus huevos o por lo que quieran estos tapatíos de acero y lágrimas regresan. Aun los medios de Guadalajara siguen pendientes por saber de que color hará caca hoy José Fors como siempre pero los que sabemos y conocemos todo lo que Guadalajara ofrece y exporta al país lo celebramos. Una de nuestras mejores bandas está de vuelta y eso será un agasajo de madurez musical, ahora los chicos usan barbas enormes y las bañan con mezcal y cerveza, ahora piensan en trasnochar pero también en opinar y merecer.

Podrás decir lo que quieras de Thermo, ellos escucharon de todo en más de 15 años, positiva y negativamente, yo hoy solo puedo decir que es un placer tenerlos de vuelta y no importa realmente por cuanto tiempo sea. Viejos, Feos y Testarudos están de vuelta... ¿tú ya los viste?

viernes, 6 de marzo de 2015

ENTRE LOCOS GDL Y OCOTLÁN



Hace varios años estaba sentado en una silla estúpida de plástico en una noche fría y de hueva, en un concierto bastante apagado cuando vi a un perfecto Nerd subir al escenario y sentarse en una silla a cantar canciones de cuatrero loco. El tipo hacia diferencia con el elenco antes presentado, me gustó su seguridad y su simpleza, su sentido del humor y sobre todo la visión lírica de sus temas, llenos de amor, venganza y mucha naturaleza. Se presentó como José Miel y lo contraté para mi banda de folk punk HUGO.

Descubrí con la amistad de este tipo que no era más que un cuatrero, un ranchero inmerso en las garras de una sociedad perturbadora. Nos ahogamos en alcohol y en música. Creamos varias cosas juntos intentando sumar mi Colonia Las águilas con su Ocotlán querido y otras tantas visiones de esta ciudad. Entendí que una cabeza puede estar perdida dentro millones de sensaciones, y volar en sueños humanos y fraternales relaciones de sueños locos.

Este tipo me hizo entender que la música lo está por encima de todo, que no se necesita de un género específico para bailar, entendí la pureza del baile y la locura juntos en el escenario. Como una cápsula de adrenalina en un plato de pozole hirviendo, se cocían los pies arriba y abajo, las guitarras se despatarraban por segundos y los gritos y silbidos llamando a las vacas o a la vida para una noche perfecta. José Miel me hizo sentir que la música era para perfectos locos.

Lo regañé por desdeñar su pasado, le recordé que antes había hecho temas increibles con Remmy, su banda, su hijo, su pedazo de campo en este monstruo de ciudad. Remmy es la banda que vive de los sueños y las alegrías y locuras de este tipo y sus secuaces. Remmy es el estrecho de Bering entre Guadalajara y Ocotlán, Remmy es una cartón animado como lo fue en los ochenta, solo que esta vez sin lágrimas, pura felicidad y baile.

Me tocó ser parte de su segunda placa "Annie y la manzana verde", una hermosa obra que conjuga los colores y los matices de una banda que se quería refugiar en pedacitos de historias tiernas y aterradoras. Un juego de luz y de sombra, de personajes y ficción concentrados en la mente insaciable de los Remmy. Una placa que necesariamente debería ser más reconocida en el mundo, para mostrar la belleza de su recorrido entre Ocotlán y Guadalajara, estoy seguro que ese lugar de sueños debe existir en algún punto entre estas dos ciudades.

Ahora nos están regalando su nueva placa "Animalario", recordando un poco el trabajo de Arreola y su reflejar en animales las condiciones humanas. O como lo hizo La polla records con "Donde se habla" que con animales nuevamente construye los errores humanos y sus perversiones. Así entonces animalario se aleja de los colores y se alberga en especies distintas para demostrarnos nuevamente las locuras de los Remmy y su andar por esta ciudad y su nostálgica Ocotlán. Animalario entonces es donde los animales se convierten en humanos sentimientos y duermen en cantinas y botellas de vodka, donde residen los pecados y las virtudes de los humanos, donde las guitarras se hacen monstruos y las teclas insectos y las voces garras e instintos.

De Remmy te puedo contar mil cosas, que han tocado en un camión andando, que han tocado aquí y allá, utilizando este u otro instrumento, que han desafiado todo para cumplir sueños y locuras. Te puedo contar que sus tres placas han dejado algo profundo en mi sentir por la música. Si las bandas de Guadalajara tuviéramos la mitad de locura de lo que Remmy esconde detrás de sus cinco integrantes otras cosas sonarían y atacarán la ciudad. Necesitamos más locos en este mundo, el mundo es de los locos, el mundo es de los que piensan diferente y arriesgan hasta los calzones.

Mientras tanto hay un Animalario que te espera, para conectar ese mundo expectante entre Guadalajara maldito y Ocotlán ardiente. 


jueves, 5 de febrero de 2015

SUPLENTES MILLONARIOS



Las uñas de las manos se convierten en las víctimas de los nervios y la duda, los tachones brincotean y bailan el tap de la desesperación y las ganas, los músculos van y vienen en temperaturas distintas, se contraen, se estiran, se aflojan, brillan embalsamados y listos. Las agujetas como orejas caen y se arrastran, las espinilleras sudan y lloran desesperadas por recibir acción dentro del campo. Las manos sudan y los ojos buscan respuestas en el monstruo de mil cabezas que sigue el partido, buscan minutos entre los dientes de los técnicos aferrados, buscan un sitio dentro del sueño del sueño.

Así viven algunos futbolistas mexicanos en los banquillos europeos, así se les caen a pedazos las ilusiones de cada fin de semana, intercambiando playeras secas por sudadas, magnificando conversaciones de gatorade y powerdrinks entre risas coquetas en idiomas fríos y no tan conocidos. Es el mundo de la banca, el mundo del olvido y la desesperación, de la fama y la burla, el mundo de la línea del ya merito, donde se cuecen estrategias y mercadotecnias, donde las risas nerviosas y los saludos firmes a las cámaras de televisión son el día a día. El mundo donde rascarse un huevo puede ser más interesante que un balón dividido o una gambeta contundente.

¿Será que de verdad somos inferiores? ¿Será que los petardos africanos y sudamericanos de verdad se plantan mejor en la cancha que nuestros ídolos de maíz y tequila? Lo cierto es que las nalgas mexicanas están hechas para calentar banquillos europeos por aquí y por allá. Nos hemos vuelto expertos en soñar en nuevas grandes historias como las que el Pentapichichi logró en los ochentas y que un aguerrido y siempre presente Chicharito quiso empezar hasta que se le apagó la magia y volvió a las mismas instancias de observación metódica y millonaria suplencia.

Y entonces los millones de dolares se vuelven transparentes y se anidan en las cuentas bancarias, y mes con mes se cubren las cuotas y se cuelgan logros y triunfos y palmarés intransigente. El dinero y la trayectoria y la experiencia no se detienen y nuestros ídolos entonces se encuentran entre la disyuntiva de llorar el abandono o gozar el descanso millonario. Saben que volverán a México algún día y se colgarán triunfantes otros millones para vestir camisetas que nunca amaron que nunca soñaron.

El sueño de cualquiera pudiera ser recibir dinero sin trabajar, sin embargo, estos jugadores sufren la ausencia de trabajo aun cuando sigan recibiendo su cheque millonario y poder comprar ropa idiota como casi todos los futbolistas. Para ellos el sufrimiento millonario desde la banca pesa más al buscar respuestas y justificaciones a la prensa, o a papá o a mamá, o a la rubia de tetas grandes que se revientan las noches después del juego sin sudor. El dinero entonces no resuelve la tristeza de sentarse noventa minutos a ver el sueño europeo caerse a pedazos.

Nuestros héroes nacionales se han deleitado de banca en los últimos años, hay algunos casos de éxito, pero no hay leyendas nuevas, no hay insaciables ni incansables ni eruditos del balón. La banca les mutila sus carreras más no sus millones, les pone en evidencia ante un incrédulo y soñador pueblo mexicano. Hay trabajo, hay disciplina, hay salarios reducidos y aun así no se logran las expectativas. Hoy nuestro delantero estrella Chicharito se ha quedado seis meses más a préstamo para acariciar la banca del club más poderoso del mundo. Hoy nuestro héroe del marco Ochoa, mira los partidos del Malaga desde un sitio confortable, mascando el chicle la cara orgullosa y el sentir maniatado. 

Hoy, sin embargo los ridículos millones, siguen sonando la caja registradora.


martes, 27 de enero de 2015

3 MINUTOS CON JOEY CAPE


Y entonces esperando paciente por tirar una meada se acerca Joey Cape para hacer lo mismo antes de subir al escenario así que le cedo mi lugar de espera. Aun así hay alguien adentro del baño, y súbitamente ahí estábamos juntos con un mismo objetivo, Joey Cape y yo esperando tirar el agua de riñón y yo solo deseo que el tipo de adentro tire la meada más larga de su vida para poder tener minutos de charla con Joey.

En dos segundos estoy dispuesto a convertirme en gropie desenfrenada y atiborrar de elogios a mi héroe noventero, pero solo atino a decir alguna pendejada en inglés machucado y Joey saca su voz normal de chabelo fuera del personaje y asiente a mi balbuceo. Lo escucho hablar lento y con voz muy gruesa y me recuerda a mi entonces porque octavamos al cantar. También comparo su estatura con la mia y veo que somos muy parecidos, me siento tranquilo y seguimos esperando la meada.

Quise decirle que siempre fue un enorme problema tener un disco de ellos en original y teníamos que pedirlo a las tiendas como seres extraños y amorfos ante la ignorancia de tal género, quise platicarle que entonces teníamos que quemar sus discos o comprarlos quemados y escucharlos en los discman y las grabadoras de poder digital, teniendo que renovar constantemente ante el desgaste natural. Aquellos discos compañeros que aun se forman en anaqueles y se esconden en los nuevos formatos Mp3 que trajeron la modernidad.

Intenté comentarle a Joey sobre mis temas favoritos, explicarle como el Hoss cambió mucha de mi percepción de la música punkrocker, una transformación y valoración del género que viví en esa época, una suculenta y atractiva nueva forma de vivir el punk rock, riffs armoniosos y letras más cercanas a mi realidad tangible como nuevo adolescente apenas desvirgado. Quise decirle que la terrible portada de Lets talk about feellings, siempre estará en mi mente y que ese disco marcó mis viajes en el tren ligero la universidad, creando una burbuja de punk rock ante las miradas silentes. 

Ahí estábamos juntos con la presión de la orina, el tipo se notaba tranquilo, los nervios de los shows ya no son nada, adentro más de quinientas almas eran el cúmulo de una nostálgica espera que llevó años. Era la invasión de chavorucos que inundó el foro y que tenía en Joey al electo unánime maestro de ceremonias, director de orquesta. Él no lo sabía mientras esperaba su turno para mear pero estaban llegando a su fin años de espera de un gran personaje.

Quise también reclamarle como era posible tanta ausencia siendo de una ciudad tan cercana a este país, reclamar esa estúpida y equívoca evasión de los escenarios mexicanos. Solo somos jóvenes inmersos en una sociedad que no acoge nuestros gustos distintos e insiste en ofrecernos espectáculos hirientes de talento. Tal vez la culpa sea nuestra y ese desatino sea una simple consecuencia de la cultura musical que nuestro país adopta.

Salió del baño el ocupante anterior, y Joey con su mano derecha y su voz gruesa me indica que puedo entrar antes que él si así lo quiero respetando mi turno. Le cedo el espacio con gusto sabiendo que el show solo espera a que tiré su pipi y se largue al escenario. Antes, en mi inglés de borracho de fin de semana y después de esos minutos solo le agradezco por estar en México y hacernos a esta generación tan feliz por su visita. Con una mirada profunda y sencilla y su mano en mi hombro me dice: "Es un placer, ustedes los mexicanos son increibles"

Siempre quise conocer a Joey Cape

viernes, 19 de diciembre de 2014

NOTICIAS DEL ACONTECER LOCAL FUTBOLERO



TODO ES FELICIDAD EN LA MADRIGUERA


La pretemporada rojinegra es pura felicidad, los ánimos se encuentran mejor que en 1950 con ganas de campeonar. El equipo ha partido a las albercas de San Juan Cosalá con el fin de recrearse y espavilarse a montones, llevando a cabo actividades acuáticas diversas y concursos de interés para los muchachos. Trascendió que el día de hoy tendrán su intercambio navideño de máximo 200 pesos y dos regalos de broma, sin embargo Tomás Boy no quiso ser parte del juego y el cuerpo técnico tuvo que entrar al quite. Venegas comentó a la prensa que está en sus "manos" el futuro del equipo, y espera levantar el ansiado título y correr a la glorieta Millenium a festejar



EN LA IMAGEN APRECIAMOS A FEDERICO VILAR TOMANDO UN DESCANSO JUNTO A LA PILETA, DEMOSTRANDO SU HABILIDAD CON LA GUITARRA FLAMENCA.


LE PIDEN FAVOR A DIOSITO

En el club Guadalajara hay una ambiente de tensión y al mismo tiempo de optimismo e ilusión por salvar la categoría. Cercanos aseguran que el ambiente es inmejorable y que muchos de los jugadores del rebaño han puesto a Reyna en hiriente Ley del hielo para evitar contagiarse de negatividad. El chepo ha dedicado tiempo de sobra para acercarse a sus jugadores y sacarles el "pinche diablo", como se expresa el estratega. Con terapia de grupo, charlas motivacionales y flores de Bach el equipo ha mostrado mejoría y se encuentran listos para el desafío 2015.


EN LA FOTO SE VE AL CHEPO JUNTO CON EL RECIÉN LLEGADO "CUBO" TORRES EN FIRME ORACIÓN PARA LA MEJORA DEL EQUIPO


CÓMICO DEBUT

Ahora que oficialmente Héctor Reynoso es jugador de los Leones Negros todo es felicidad en la casa de estudios. El defensor visiblemente feliz convocó a la prensa deportiva e intelectual de la ciudad para agradecer su jugoso contrato, platicar sus anécdotas en el andar del futbol profesional y ya entrado en copas se soltó contando chistes pelados a la audiencia. Dicen los cercanos que el rector de la universidad se dio gusto con los chistes que Reynoso disparaba a diestra y siniestra, desde los más curiosos y tiernos hasta los más porkys y degenerados, los cuales fueron altamente aplaudidos por los docentes de la facultad de Medicina ahí reunidos. Al final de la noche Reynoso ebrio hasta las manitas prometió mantener la categoría mandándole saludos cordiales a don Jo jo jorge Vergara.



PODEMOS OBSERVAR A REYNOSO EN PLENO SHOW CONTANDO EL CHISTE DE PEPITO Y LAS MOMIAS DE GUANAJUATO.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

SI SANTA TERE HABLARA



Finales de los noventas y principios del año 2000, sobre una Guadalajara llena de dudas, llena de ska, llena de reggae clásico, y agotados de consumir a Cuca por más de 10 años. La generación de jóvenes nacida en los ochenta urgentemente reclamaba un espacio dentro del acontecer musical de la ciudad y los géneros comenzaban a dispersarse y unirse y clamar y cosechar semillas sembradas con anterioridad. El Roxy había muerto, José Fors nos había condenado a no existir y a solo seguir lo que oliera a él y sus cercanos. Guadalajara estaba en transición.

En Eulogio Parra de la colonia Santa Tere de Guadalajara las cosas funcionaban de manera distinta, ahí se cocinaron distintas historias que penetraron no solo la escena tapatía, sino que se alcanzaron niveles de impacto nacional. En una casa vieja de esta calle se elevó un cuarto enorme, y se equipó con una cabina, cables, esponjas que atrapaban el sonido al exterior y que hoy deben estar en algún punto difuso con miles de acordes, risas, gritos y armonías en sus entrañas. Fue el bunker perfecto de la respuesta tapatía al olvido y las repetidoras comerciales, fue el despertar del underground.

Ahí se instaló no solo un estudio de grabación que dio vida a proyectos de alto impacto a nivel nacional, en efecto, no fue solo un estudio, fue un punto de convivencia y colapso de ideas renovadas que una ciudad gritaba y suplicaba. Ahí el punk rock, el emo, el skapunk, hardcore, ahí la música tapatía despertaba y se pasaba de boca en boca y se anidaba en las mentes de miles en el país aun con la reducida capacidad en ese entonces de difusión. Las canciones hablaban por si solas y hacían su publicidad solemne en los shows y en los discos que rodaban de mano en mano.

Roy Cañedo fue el encargado de dirigir la batuta. Él como baterista de Thermo y con sus cómplices compañeros de banda iniciaron una nueva forma de trabajo y disciplina que a la postre traería frutos no solo para ellos sino para el movimiento que despertaba. Y entonces el rock comenzaba a tener tesituras, formas, comenzaba a tener conexión y fórmula de enganche a la audiencia, a esa audiencia cansada de lo mismo y hambrienta de lo que en el mundo se hacia entonces.

Así, bandas tapatías como Thermo, No tiene la vaca, Kilometro 46, Día de Cambio, Cruda mata, Hugo, Rohan, Aurum, y decenas más y proyectos nacionales como Canseco, Insite, Kill aniston solo por mencionar algunos se adueñaron de Guadalajara tomando como punto de equilibrio ese mes o esas semanas en Santa Tere, en esa calle Eulogio Parra donde estaba sucediendo la magia. Guadalajara había tomado una decisión y teníamos situación de privilegio. Por alguna razón sacudir los instrumentos y las ideas en Santa Tere transformaban el ímpetu de muchas bandas.

Hace poco tuve la oportunidad de visitar ese viejo casón, y con nostalgia respiré el aroma de esas puertas y esas paredes que aun huelen a rock y juventud. Hoy casi todos los que grabamos ahí tenemos sitio de privilegio en el tercer piso. Muchos de los proyectos que ahí nacieron hoy no existen más y otros más siguen vigentes. Hoy esa cabina se observa quieta, las paredes ya no tienen las esponjas, los salones con marañas de cables hoy solo tienen marañas de recuerdos. Hoy quedan los discos grabados en las computadoras y los anaqueles de los que vivieron esos días y de los que gustan de darles vida actual.

Yo grabé tres discos ahí, "Tiempos extras","Gordo" y "Canción subversiva #88, además colaboré en el demo "Dance core ep" de Thermo. Para mi nunca existió un lugar con más magia y vida en el rock que cualquier otro en esta ciudad.

Si esa casa de Santa Tere hablara...

lunes, 1 de diciembre de 2014

AVIONCITOS DE UNA DERROTA ANUNCIADA



Las instrucciones eran muy claras en las cartulinas que cubrían cada asiento del estadio Jalisco, levanta la cartulina al inicio del juego para formar el enorme mosaico rojinegro, después se leía: "vuelve a levantarlas cuando el equipo anote". Y así dio inicio el partido de cuartos de final, con un marco inmejorable, con un color fascinante, con un sueño de triunfo y de gloria, con las manos hambrientas de goles y gargantas refrescándose de cebada.

El primer tiempo fue casi tan asqueroso como el segundo, el equipo desde el inicio salió a pasearse y contonearse para el respetable sin ninguna intención clara de campeonar. La tribuna se enfrió en segundos, la algarabía inicial se empezó a interrumpir en suspiros y desvíos mentales. Después cayó el gol de Monterrey de penal, ante un regalo del sobrevalorado defensor Venegas, ese Venegas que prometió encuerarse en la Minerva, ese Venegas que no sabe que la Minerva es el sitio del rival odiado, ese Venegas que dio dos penales y regaló avenidas a los extremos regios, ese Venegas que debe marcharse hoy mismo de la ciudad y no volver nunca.

Y entonces llegó la frialdad del medio tiempo y el estadio se convirtió en una broma, todos al unísono iniciamos la tragedia en común, la gente se distrajo de más y se perdió en una parsimonia y en un valemadrismo generalizado, la gente sin más empezó a jugar a los avioncitos...

Y así, uno a uno fueron cayendo en forma de avioncitos los cartones que debíamos lanzar cuando el equipo anotara el gol que nos diera la serie, uno a uno cada aficionado lanzaba su cartón de gol, uno a uno cada cartón en forma de avión decía: "me importa un carajo, hemos decidido que no anotaremos gol esta noche". Con coraje los vi reír a carcajadas lanzar sus ridículos avioncitos, probando su habilidad para hacerlos veloces y duraderos, mofándose de los menos bien elaborados, una fiesta de gente que no le importaba el futbol y el equipo realmente, fueron felices con sus avioncitos, cartones que eran los goles que la misma afición renunciaba.

Y en la cancha no hubo gran diferencia, el corredor izquierdo se vistió de rayas azules y blancas y con un spring casi lento llegaron a nuestra meta y se burlaron de nuestro "rollinga" portero y se acabó todo, incluso los avioncitos, ya no había más avioncitos que largar. Se acabó de tajo la ilusión, la gente entendió hasta entonces que estaban jugando cuartos de final, aun así, el estadio continuó frío como el accionar de los jugadores, nada más pasó en la cancha.

La porra al final entonó el tradicional "te amo, te amo" ese que emula a Joan Sebastian, y no duró menos de un coro, nadie lo siguió, nadie amaba, pareciera que este domingo nunca supo a sábado por la noche, parecía que los invitados solo iban por el recuerdo social, por la foto del caralibro, por hacer check in en el coloso de la calzada. Todo finalizó con una silbatina terrible que les debió atragantar sus gargantas oportunistas.

Afuera fue peor, hasta ayer habíamos demostrado civismo a pesar de todo, pero ayer nos quisimos destacar como el vecino odiado y reventamos a golpes a policías, aficionados regios, a nosotros mismos y de paso le jodimos la noche a los comerciantes que afuera esperaban saldar sus cuentas y su inversión. Comprendo la frustración de muchos, no justifico esa violencia desmedida. No me asusto, creo que irremediablemente es parte del juego, las barras y porras eternamente y en todo el mundo están hechas para alentar y amar pero también para odiar y pelear, lo se, lo entiendo. Sin embargo lo de ayer fue una turba estúpida que el Atlas no necesitaba, que Monterrey no necesitaba, que el país no necesitaba.

Hoy seguramente la atención se irá hacia Tomás Boy. Concuerdo con que el estratega es parte del problema total, pero no el único responsable. Esta vez perdimos todos al unísono, esta vez DT, jugadores, afición y todos perdimos, pero ganamos en la papiroflexia.

Ayer fui a la cancha a ver goles de mi equipo y recibí avioncitos de un público que no merece los colores, ayer fui a la cancha a ver a mi equipo ganar o morir en la raya y solo me lleve la imagen de Venegas encuerado en la Minerva, ayer fui a la cancha a ver el estadio lleno gritar y alentar y solo vi más avioncitos, ayer fui a la cancha a comer mis tradicionales tacos y solo obtuve a un tipejo amenazándome con un filero entre la turba de engreídos.

Con un país tan hecho mierda, ayer comprendí que la enfermedad llego a la cancha...