jueves, 5 de febrero de 2015

SUPLENTES MILLONARIOS



Las uñas de las manos se convierten en las víctimas de los nervios y la duda, los tachones brincotean y bailan el tap de la desesperación y las ganas, los músculos van y vienen en temperaturas distintas, se contraen, se estiran, se aflojan, brillan embalsamados y listos. Las agujetas como orejas caen y se arrastran, las espinilleras sudan y lloran desesperadas por recibir acción dentro del campo. Las manos sudan y los ojos buscan respuestas en el monstruo de mil cabezas que sigue el partido, buscan minutos entre los dientes de los técnicos aferrados, buscan un sitio dentro del sueño del sueño.

Así viven algunos futbolistas mexicanos en los banquillos europeos, así se les caen a pedazos las ilusiones de cada fin de semana, intercambiando playeras secas por sudadas, magnificando conversaciones de gatorade y powerdrinks entre risas coquetas en idiomas fríos y no tan conocidos. Es el mundo de la banca, el mundo del olvido y la desesperación, de la fama y la burla, el mundo de la línea del ya merito, donde se cuecen estrategias y mercadotecnias, donde las risas nerviosas y los saludos firmes a las cámaras de televisión son el día a día. El mundo donde rascarse un huevo puede ser más interesante que un balón dividido o una gambeta contundente.

¿Será que de verdad somos inferiores? ¿Será que los petardos africanos y sudamericanos de verdad se plantan mejor en la cancha que nuestros ídolos de maíz y tequila? Lo cierto es que las nalgas mexicanas están hechas para calentar banquillos europeos por aquí y por allá. Nos hemos vuelto expertos en soñar en nuevas grandes historias como las que el Pentapichichi logró en los ochentas y que un aguerrido y siempre presente Chicharito quiso empezar hasta que se le apagó la magia y volvió a las mismas instancias de observación metódica y millonaria suplencia.

Y entonces los millones de dolares se vuelven transparentes y se anidan en las cuentas bancarias, y mes con mes se cubren las cuotas y se cuelgan logros y triunfos y palmarés intransigente. El dinero y la trayectoria y la experiencia no se detienen y nuestros ídolos entonces se encuentran entre la disyuntiva de llorar el abandono o gozar el descanso millonario. Saben que volverán a México algún día y se colgarán triunfantes otros millones para vestir camisetas que nunca amaron que nunca soñaron.

El sueño de cualquiera pudiera ser recibir dinero sin trabajar, sin embargo, estos jugadores sufren la ausencia de trabajo aun cuando sigan recibiendo su cheque millonario y poder comprar ropa idiota como casi todos los futbolistas. Para ellos el sufrimiento millonario desde la banca pesa más al buscar respuestas y justificaciones a la prensa, o a papá o a mamá, o a la rubia de tetas grandes que se revientan las noches después del juego sin sudor. El dinero entonces no resuelve la tristeza de sentarse noventa minutos a ver el sueño europeo caerse a pedazos.

Nuestros héroes nacionales se han deleitado de banca en los últimos años, hay algunos casos de éxito, pero no hay leyendas nuevas, no hay insaciables ni incansables ni eruditos del balón. La banca les mutila sus carreras más no sus millones, les pone en evidencia ante un incrédulo y soñador pueblo mexicano. Hay trabajo, hay disciplina, hay salarios reducidos y aun así no se logran las expectativas. Hoy nuestro delantero estrella Chicharito se ha quedado seis meses más a préstamo para acariciar la banca del club más poderoso del mundo. Hoy nuestro héroe del marco Ochoa, mira los partidos del Malaga desde un sitio confortable, mascando el chicle la cara orgullosa y el sentir maniatado. 

Hoy, sin embargo los ridículos millones, siguen sonando la caja registradora.


martes, 27 de enero de 2015

3 MINUTOS CON JOEY CAPE


Y entonces esperando paciente por tirar una meada se acerca Joey Cape para hacer lo mismo antes de subir al escenario así que le cedo mi lugar de espera. Aun así hay alguien adentro del baño, y súbitamente ahí estábamos juntos con un mismo objetivo, Joey Cape y yo esperando tirar el agua de riñón y yo solo deseo que el tipo de adentro tire la meada más larga de su vida para poder tener minutos de charla con Joey.

En dos segundos estoy dispuesto a convertirme en gropie desenfrenada y atiborrar de elogios a mi héroe noventero, pero solo atino a decir alguna pendejada en inglés machucado y Joey saca su voz normal de chabelo fuera del personaje y asiente a mi balbuceo. Lo escucho hablar lento y con voz muy gruesa y me recuerda a mi entonces porque octavamos al cantar. También comparo su estatura con la mia y veo que somos muy parecidos, me siento tranquilo y seguimos esperando la meada.

Quise decirle que siempre fue un enorme problema tener un disco de ellos en original y teníamos que pedirlo a las tiendas como seres extraños y amorfos ante la ignorancia de tal género, quise platicarle que entonces teníamos que quemar sus discos o comprarlos quemados y escucharlos en los discman y las grabadoras de poder digital, teniendo que renovar constantemente ante el desgaste natural. Aquellos discos compañeros que aun se forman en anaqueles y se esconden en los nuevos formatos Mp3 que trajeron la modernidad.

Intenté comentarle a Joey sobre mis temas favoritos, explicarle como el Hoss cambió mucha de mi percepción de la música punkrocker, una transformación y valoración del género que viví en esa época, una suculenta y atractiva nueva forma de vivir el punk rock, riffs armoniosos y letras más cercanas a mi realidad tangible como nuevo adolescente apenas desvirgado. Quise decirle que la terrible portada de Lets talk about feellings, siempre estará en mi mente y que ese disco marcó mis viajes en el tren ligero la universidad, creando una burbuja de punk rock ante las miradas silentes. 

Ahí estábamos juntos con la presión de la orina, el tipo se notaba tranquilo, los nervios de los shows ya no son nada, adentro más de quinientas almas eran el cúmulo de una nostálgica espera que llevó años. Era la invasión de chavorucos que inundó el foro y que tenía en Joey al electo unánime maestro de ceremonias, director de orquesta. Él no lo sabía mientras esperaba su turno para mear pero estaban llegando a su fin años de espera de un gran personaje.

Quise también reclamarle como era posible tanta ausencia siendo de una ciudad tan cercana a este país, reclamar esa estúpida y equívoca evasión de los escenarios mexicanos. Solo somos jóvenes inmersos en una sociedad que no acoge nuestros gustos distintos e insiste en ofrecernos espectáculos hirientes de talento. Tal vez la culpa sea nuestra y ese desatino sea una simple consecuencia de la cultura musical que nuestro país adopta.

Salió del baño el ocupante anterior, y Joey con su mano derecha y su voz gruesa me indica que puedo entrar antes que él si así lo quiero respetando mi turno. Le cedo el espacio con gusto sabiendo que el show solo espera a que tiré su pipi y se largue al escenario. Antes, en mi inglés de borracho de fin de semana y después de esos minutos solo le agradezco por estar en México y hacernos a esta generación tan feliz por su visita. Con una mirada profunda y sencilla y su mano en mi hombro me dice: "Es un placer, ustedes los mexicanos son increibles"

Siempre quise conocer a Joey Cape

viernes, 19 de diciembre de 2014

NOTICIAS DEL ACONTECER LOCAL FUTBOLERO



TODO ES FELICIDAD EN LA MADRIGUERA


La pretemporada rojinegra es pura felicidad, los ánimos se encuentran mejor que en 1950 con ganas de campeonar. El equipo ha partido a las albercas de San Juan Cosalá con el fin de recrearse y espavilarse a montones, llevando a cabo actividades acuáticas diversas y concursos de interés para los muchachos. Trascendió que el día de hoy tendrán su intercambio navideño de máximo 200 pesos y dos regalos de broma, sin embargo Tomás Boy no quiso ser parte del juego y el cuerpo técnico tuvo que entrar al quite. Venegas comentó a la prensa que está en sus "manos" el futuro del equipo, y espera levantar el ansiado título y correr a la glorieta Millenium a festejar



EN LA IMAGEN APRECIAMOS A FEDERICO VILAR TOMANDO UN DESCANSO JUNTO A LA PILETA, DEMOSTRANDO SU HABILIDAD CON LA GUITARRA FLAMENCA.


LE PIDEN FAVOR A DIOSITO

En el club Guadalajara hay una ambiente de tensión y al mismo tiempo de optimismo e ilusión por salvar la categoría. Cercanos aseguran que el ambiente es inmejorable y que muchos de los jugadores del rebaño han puesto a Reyna en hiriente Ley del hielo para evitar contagiarse de negatividad. El chepo ha dedicado tiempo de sobra para acercarse a sus jugadores y sacarles el "pinche diablo", como se expresa el estratega. Con terapia de grupo, charlas motivacionales y flores de Bach el equipo ha mostrado mejoría y se encuentran listos para el desafío 2015.


EN LA FOTO SE VE AL CHEPO JUNTO CON EL RECIÉN LLEGADO "CUBO" TORRES EN FIRME ORACIÓN PARA LA MEJORA DEL EQUIPO


CÓMICO DEBUT

Ahora que oficialmente Héctor Reynoso es jugador de los Leones Negros todo es felicidad en la casa de estudios. El defensor visiblemente feliz convocó a la prensa deportiva e intelectual de la ciudad para agradecer su jugoso contrato, platicar sus anécdotas en el andar del futbol profesional y ya entrado en copas se soltó contando chistes pelados a la audiencia. Dicen los cercanos que el rector de la universidad se dio gusto con los chistes que Reynoso disparaba a diestra y siniestra, desde los más curiosos y tiernos hasta los más porkys y degenerados, los cuales fueron altamente aplaudidos por los docentes de la facultad de Medicina ahí reunidos. Al final de la noche Reynoso ebrio hasta las manitas prometió mantener la categoría mandándole saludos cordiales a don Jo jo jorge Vergara.



PODEMOS OBSERVAR A REYNOSO EN PLENO SHOW CONTANDO EL CHISTE DE PEPITO Y LAS MOMIAS DE GUANAJUATO.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

SI SANTA TERE HABLARA



Finales de los noventas y principios del año 2000, sobre una Guadalajara llena de dudas, llena de ska, llena de reggae clásico, y agotados de consumir a Cuca por más de 10 años. La generación de jóvenes nacida en los ochenta urgentemente reclamaba un espacio dentro del acontecer musical de la ciudad y los géneros comenzaban a dispersarse y unirse y clamar y cosechar semillas sembradas con anterioridad. El Roxy había muerto, José Fors nos había condenado a no existir y a solo seguir lo que oliera a él y sus cercanos. Guadalajara estaba en transición.

En Eulogio Parra de la colonia Santa Tere de Guadalajara las cosas funcionaban de manera distinta, ahí se cocinaron distintas historias que penetraron no solo la escena tapatía, sino que se alcanzaron niveles de impacto nacional. En una casa vieja de esta calle se elevó un cuarto enorme, y se equipó con una cabina, cables, esponjas que atrapaban el sonido al exterior y que hoy deben estar en algún punto difuso con miles de acordes, risas, gritos y armonías en sus entrañas. Fue el bunker perfecto de la respuesta tapatía al olvido y las repetidoras comerciales, fue el despertar del underground.

Ahí se instaló no solo un estudio de grabación que dio vida a proyectos de alto impacto a nivel nacional, en efecto, no fue solo un estudio, fue un punto de convivencia y colapso de ideas renovadas que una ciudad gritaba y suplicaba. Ahí el punk rock, el emo, el skapunk, hardcore, ahí la música tapatía despertaba y se pasaba de boca en boca y se anidaba en las mentes de miles en el país aun con la reducida capacidad en ese entonces de difusión. Las canciones hablaban por si solas y hacían su publicidad solemne en los shows y en los discos que rodaban de mano en mano.

Roy Cañedo fue el encargado de dirigir la batuta. Él como baterista de Thermo y con sus cómplices compañeros de banda iniciaron una nueva forma de trabajo y disciplina que a la postre traería frutos no solo para ellos sino para el movimiento que despertaba. Y entonces el rock comenzaba a tener tesituras, formas, comenzaba a tener conexión y fórmula de enganche a la audiencia, a esa audiencia cansada de lo mismo y hambrienta de lo que en el mundo se hacia entonces.

Así, bandas tapatías como Thermo, No tiene la vaca, Kilometro 46, Día de Cambio, Cruda mata, Hugo, Rohan, Aurum, y decenas más y proyectos nacionales como Canseco, Insite, Kill aniston solo por mencionar algunos se adueñaron de Guadalajara tomando como punto de equilibrio ese mes o esas semanas en Santa Tere, en esa calle Eulogio Parra donde estaba sucediendo la magia. Guadalajara había tomado una decisión y teníamos situación de privilegio. Por alguna razón sacudir los instrumentos y las ideas en Santa Tere transformaban el ímpetu de muchas bandas.

Hace poco tuve la oportunidad de visitar ese viejo casón, y con nostalgia respiré el aroma de esas puertas y esas paredes que aun huelen a rock y juventud. Hoy casi todos los que grabamos ahí tenemos sitio de privilegio en el tercer piso. Muchos de los proyectos que ahí nacieron hoy no existen más y otros más siguen vigentes. Hoy esa cabina se observa quieta, las paredes ya no tienen las esponjas, los salones con marañas de cables hoy solo tienen marañas de recuerdos. Hoy quedan los discos grabados en las computadoras y los anaqueles de los que vivieron esos días y de los que gustan de darles vida actual.

Yo grabé tres discos ahí, "Tiempos extras","Gordo" y "Canción subversiva #88, además colaboré en el demo "Dance core ep" de Thermo. Para mi nunca existió un lugar con más magia y vida en el rock que cualquier otro en esta ciudad.

Si esa casa de Santa Tere hablara...

lunes, 1 de diciembre de 2014

AVIONCITOS DE UNA DERROTA ANUNCIADA



Las instrucciones eran muy claras en las cartulinas que cubrían cada asiento del estadio Jalisco, levanta la cartulina al inicio del juego para formar el enorme mosaico rojinegro, después se leía: "vuelve a levantarlas cuando el equipo anote". Y así dio inicio el partido de cuartos de final, con un marco inmejorable, con un color fascinante, con un sueño de triunfo y de gloria, con las manos hambrientas de goles y gargantas refrescándose de cebada.

El primer tiempo fue casi tan asqueroso como el segundo, el equipo desde el inicio salió a pasearse y contonearse para el respetable sin ninguna intención clara de campeonar. La tribuna se enfrió en segundos, la algarabía inicial se empezó a interrumpir en suspiros y desvíos mentales. Después cayó el gol de Monterrey de penal, ante un regalo del sobrevalorado defensor Venegas, ese Venegas que prometió encuerarse en la Minerva, ese Venegas que no sabe que la Minerva es el sitio del rival odiado, ese Venegas que dio dos penales y regaló avenidas a los extremos regios, ese Venegas que debe marcharse hoy mismo de la ciudad y no volver nunca.

Y entonces llegó la frialdad del medio tiempo y el estadio se convirtió en una broma, todos al unísono iniciamos la tragedia en común, la gente se distrajo de más y se perdió en una parsimonia y en un valemadrismo generalizado, la gente sin más empezó a jugar a los avioncitos...

Y así, uno a uno fueron cayendo en forma de avioncitos los cartones que debíamos lanzar cuando el equipo anotara el gol que nos diera la serie, uno a uno cada aficionado lanzaba su cartón de gol, uno a uno cada cartón en forma de avión decía: "me importa un carajo, hemos decidido que no anotaremos gol esta noche". Con coraje los vi reír a carcajadas lanzar sus ridículos avioncitos, probando su habilidad para hacerlos veloces y duraderos, mofándose de los menos bien elaborados, una fiesta de gente que no le importaba el futbol y el equipo realmente, fueron felices con sus avioncitos, cartones que eran los goles que la misma afición renunciaba.

Y en la cancha no hubo gran diferencia, el corredor izquierdo se vistió de rayas azules y blancas y con un spring casi lento llegaron a nuestra meta y se burlaron de nuestro "rollinga" portero y se acabó todo, incluso los avioncitos, ya no había más avioncitos que largar. Se acabó de tajo la ilusión, la gente entendió hasta entonces que estaban jugando cuartos de final, aun así, el estadio continuó frío como el accionar de los jugadores, nada más pasó en la cancha.

La porra al final entonó el tradicional "te amo, te amo" ese que emula a Joan Sebastian, y no duró menos de un coro, nadie lo siguió, nadie amaba, pareciera que este domingo nunca supo a sábado por la noche, parecía que los invitados solo iban por el recuerdo social, por la foto del caralibro, por hacer check in en el coloso de la calzada. Todo finalizó con una silbatina terrible que les debió atragantar sus gargantas oportunistas.

Afuera fue peor, hasta ayer habíamos demostrado civismo a pesar de todo, pero ayer nos quisimos destacar como el vecino odiado y reventamos a golpes a policías, aficionados regios, a nosotros mismos y de paso le jodimos la noche a los comerciantes que afuera esperaban saldar sus cuentas y su inversión. Comprendo la frustración de muchos, no justifico esa violencia desmedida. No me asusto, creo que irremediablemente es parte del juego, las barras y porras eternamente y en todo el mundo están hechas para alentar y amar pero también para odiar y pelear, lo se, lo entiendo. Sin embargo lo de ayer fue una turba estúpida que el Atlas no necesitaba, que Monterrey no necesitaba, que el país no necesitaba.

Hoy seguramente la atención se irá hacia Tomás Boy. Concuerdo con que el estratega es parte del problema total, pero no el único responsable. Esta vez perdimos todos al unísono, esta vez DT, jugadores, afición y todos perdimos, pero ganamos en la papiroflexia.

Ayer fui a la cancha a ver goles de mi equipo y recibí avioncitos de un público que no merece los colores, ayer fui a la cancha a ver a mi equipo ganar o morir en la raya y solo me lleve la imagen de Venegas encuerado en la Minerva, ayer fui a la cancha a ver el estadio lleno gritar y alentar y solo vi más avioncitos, ayer fui a la cancha a comer mis tradicionales tacos y solo obtuve a un tipejo amenazándome con un filero entre la turba de engreídos.

Con un país tan hecho mierda, ayer comprendí que la enfermedad llego a la cancha... 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

SKA SKA SKA



Gustavo Cerati utilizó la estructura del ska en sus principios, los Hombres G acudían a esta forma de hacer música para elaborar sus cortes más bailables, mucha de la música de los ochenta encontraba en el ska el refugio para la composición de los tracks más apegados al gusto masivo. Maná en sus primeros discos lo usaba y de hecho su himno juvenil "Me vale" es un desparpajado ska. Café Tacuva, La Maldita vecindad en un principio fueron bandas de ska nacional, después se quitaron el sello pero no traicionan en muchas ocasiones los ritmos. 

¿En qué momento entonces se hizo un pecado tocar ska? De hecho el problema no es tocar ska sino decir que tocas ska o ponerle la palabra al nombre de tu banda como el gran grueso de las bandas exponentes. ¿Fue acaso la maldición de José Fors la que ultimó el destino del genero en esta ciudad y en este país? ¿Porqué los Liquits o Vampire Weekend pueden hacer ska sin ser sobajados? ¿Porqué las bandas de reggae utilizan el ska para agilizar sus shows sin ser evidenciados? 

La respuesta a estas interrogantes debe estar forzosamente en el desarrollo del ska mismo y todo el entorno que se ha creado alrededor suyo. El ska ha sabido y no existir a lo largo de casi o más de cuarenta años en el mundo pero de muy particular forma. La fórmula equívoca del género ha sido la misma auto exclusión. Esa determinante y terca obsesión de existir como un movimiento único o auténtico al que millones se suman día a día, haciendo la esfera cada vez más grande, cada vez más igual, cada vez menos interesante.

Así desde que las bandas consagradas de ska sin título como La maldita, Cafeta, La lupe etcétera soltaron la estafeta nos hemos encargado de autoaislar el género construyendo sin fin de festivales maratónicos de bandas hechas como copias al carbón. Creamos acoplados y colectivos expertos en el género, no importa realmente quién o cómo, lo importante es sumar y sumar y seguir sumando adeptos. Se ha perdido el control de calidad y se tiene la válvula de la cantidad. Hemos menospreciado a los demás géneros que nos rodean y el día que se nos acercan los miramos feo y nos quedamos sin ideas al escucharlos, solo queremos seguir bailando ska, no importa que diga la canción, no importa nada si se sigue dando vueltas de la paz.

No podemos culpar a los que le dan la espalda al ska, es cierto, hay un rechazo automático que se debe de erradicar ya que el género tiene mucho que ofrecer y lo ha seguido haciendo. Sin embargo el exilio que vivimos en muchos casos es fruto de una sobre exposición y una identidad casi ausente de las propuestas presentes. Hoy en día las radiodifusoras, la televisión y la industria en sí conserva una capa enorme de rechazo ante el género como propuesta comercial. Es cierto, son en muchos casos estúpidos prejuicios ante un enorme aporte de calidad de bandas a lo largo y ancho del mundo, pero es también consecuencia del andar de las mismas bandas.

El ska es hermoso, es cadente, es muy bailable, es una calca de alegría en el rostro, son los pies inquietos buscando sitios para moverse. El ska no es agricultura como dicen los más ingenuos, tampoco es resistencia y autogestión como afirman otros. El ska es un género como uno o como otro y ofrece como otros tantos géneros cuando se hace con imaginación e idea, justamente como cualquier otro género. El ska es para muchos una forma de vida, como para otros es el género a combatir. El ska siempre estará para alegrar ese show de fin de semana y siempre existirá aunque no lleve el nombre impreso.



lunes, 17 de noviembre de 2014

HABLANDO DE ÍDOLOS Y DECEPCIONES



Abril de 1994, mi primer ídolo juvenil tomó una escopeta y se arrancó la vida y con ella vulneró mi adolescencia y mis ideales, hizo añicos el Teen Spirit, volvimos a oler a ser humanos los jóvenes de aquella generación. Aun así le seguí rindiendo honor y me empapé aun más de su ideología que ahora más bien parecía absurda, sin embargo con los dientes afilados defendí el nombre de mi héroe Cobain. La aferración de mi sentir por una imagen ejemplar siguió y sigue viva, el hombre necesita de modelos para sostenerse, el hombre necesita ídolos, la música necesita de líderes.

Los ídolos se están cayendo a pedazos, la prensa extrema que irrumpe hasta los más íntimos resquicios de las vidas y la intimidad desnudan y condenan, aburren y hostigan. Los ídolos cada vez son más humanos, y aunque nunca dejaron de serlo ahora viven en una constante espiral de críticas y entornos absurdos que se empeñan en canonizar a todo aquel que sube a la tarima con éxito. Los ídolos deportivos y artísticos de hoy se hacen cada vez de más carne y más hueso. Los ídolos se están extinguiendo.

Esa absurda necesidad de la humanidad de evidenciarlo todo, de exponer las vidas comunes y complicadas a través de exponenciales cámaras y redes, han logrado hacer a nuestros ídolos en gente tan común y normal como los somos todos. Así entonces las decepciones son cada vez más continuas y las similitudes más intensas y claras. Hoy los músicos y atletas, los actores y políticos no solo deben ser talentosos en sus profesiones, no solo deben sobresalir y ser competitivos, no solo deben ser originales y agresivos. Hoy además deben ser necesariamente perfectos como seres humanos.

De esta manera, se convierten en antihéroes de manera inmediata, al no saludar a un fan, al salir de casa a tal o cual hora de la mañana, al beber de tal manera, jugar, coger, fumar, pensar, hablar, opinar y mil actividades más que hiciesen de manera deficiente de acuerdo a los nuevos fundamentos y juicios humanos de las redes sociales. Las malas decisiones en cuestión de segundos son capaces de destruir y asesinar carreras e ideologías.

Aun así hay ídolos que olvidan que tienen en sus manos la ideología de miles de personas y jóvenes que les siguen y les han entregado su confianza, cariño y sobretodo identificación dentro de un grupo específico. La coherencia y la congruencia deben estar siempre presentes y aplicarse en sus vidas dentro y fuera de las cámaras para poder ser siempre justamente un ídolo de multitudes que agregue valor a los que lo siguen.

Entonces quienes seguimos a Maradona no deberíamos de inventarnos pretextos para seguirlo admirando, por eso los que seguimos a Fat Mike como ícono punk no deberíamos estar buscando respuestas acerca de sus estúpidos desplantes. Justamente por eso bandas de rock que pregonan justicia para el pueblo no deben practicar la opulencia y los desplantes contra quienes se identifican con sus sentencias dentro de las canciones.

Es una pena que muchos de los ídolos conviertan sus posiciones envidiables en asquerosas profesiones centaveras y usureras de odio. Los ídolos podrían considerarse como un mal para subdesarrollados, yo creo que en muchas ocasiones en ellos recaen las ideologías de las sociedades contemporáneas y mucho depende en ellos el agregar valor o trazar decepción.

El peso de las palabras y las acciones son más que cualquier cosa, la inteligencia para ser coherente pocos sabrán mantenerla.