martes, 23 de febrero de 2016

CAIFANES AVENTUREROS



El sábado pasado Caifanes planeó un día de campo maravilloso con la mejor seguridad que los aislara de sus peores enemigos: los otros artistas y técnicos que seguramente seríamos una fuerte amenaza contra sus vidas y su concentración antes de salir al escenario. Así entonces, los audaces músicos arriesgándolo todo intrépidamente se subieron cada uno a una Suburban 2016 y otras dos camionetas iguales para su equipo y con orden militar se siguieron en comitiva esquivando el tráfico de Cholula para al final llegar sanos y salvos tras el escenario del festival Revolution donde los aguardaba su bunker fascinante.

Los esperaban cuatro enormes carpas con piso de duela para poder caminar sin tropiezos y dañar la baqueta de sus zapatos favoritos de show. Ahí dentro cada uno de los Caifanes tomó su carpa y acomodó el clima de su preferencia salvando así un posible resfriado o algo peor, que alguien o ellos mismos tirara un gas y no circulara con fluidez. ¡Dios mio! seguramente pensaban para dentro de si, menos mal que estamos bien, sanos y salvos. Se sirvieron un café de buena colección y al chef en turno le pidieron sus bocadillos solicitados, solo para darle dos mordidas, los otros baguettes terminarían la noche en el abandono y el Rost Beef apenas sería ligeramente pellizcado, nuevamente se sentían muy aliviados pues ya habían pasado hora y media desde el último room service del Hotel cinco estrellas donde dejaron sus pertenencias.

Sin embargo, no todo es felicidad, deben caminar 30 metros hacía otro sitio para una entrevista de medios televisivos, y lo peor de la misión es pasar justo donde estaban las dos casetas malolientes llamadas baños para las otras bandas. La misión era apabullante, tomarían el riesgo, ellos son muy valientes y locuaces. Así que cada uno de ellos se hizo rodear por tres guardaespaldas y tomar todo riesgo, alguien inteligentemente antes preparó el perímetro para el desplazamiento militar. ¡Que horror que nos llegáramos a tener que topar de frente con uno de los técnicos o músicos de las otras agrupaciones! ¡En México la seguridad es alarmante, cualquier cosa les puede suceder!

El viaje de ida fue un éxito, sin embargo al regreso todo se complicó, se había acumulado una fila de 5 asquerosos meones de otros grupos y habría  que pasar justo por ahí, el riesgo era mayúsculo. ¡que bueno que no arriesgamos a Saul y no vino a la entrevista! seguro ahorita estaríamos a punto del desmayo de miedo. Lo bueno de esto es que contrataron a los mejores guarros y pudieron sortear sus vidas para pasar por entre los meones. Desgraciadamente la adrenalina se hizo presente en un fatídico segundo, pues el guarro destinado a cubrir a Alfonso André tropezó y cayó dos segundos al suelo dejando totalmente a su suerte al baterista, fueron presas de pánico en segundos, tuvieron mucha suerte y el guarro se pudo recuperar rápidamente. Lo peor estuvo muy cerca de suceder, afortunadamente los meones formados no reaccionaron a tiempo y André pasó con solo un susto el cual ahogó con un trago de vodka relajante.

El resto de la noche prefirieron no arriesgarse más, apuntalaron el perímetro y cumplieron al pie de la letra la estrategia para entrar y salir del escenario, una noche más de éxito y unos cuantos miles a la bolsa. Botellas de agua a temperatura ambiente, algunos baguettes sin tocarse, tres cuartas partes del café preparado, medio Roast Beef, un tostados sin usar, varias gaseosas y gatorades con solo un trago digerido es lo que resta en las cuatro carpas después de una noche de terror. Caifanes logró sortearlo todo y volver sanos y salvos al hotel.

¿En qué momento nos convertimos en estúpidos que solapan situaciones como estas? ¿En qué momento cuatro músicos pueden cobrar cerca de los dos millones de pesos en una hora de trabajo? Un mexicano promedio quizás nunca en su vida pueda llegar a esa suma y jamás podrá probar la botella de Vodka que André degustó el sábado pasado. Yo reconozco trayectorias y merecimientos pero estamos alcanzando niveles risibles motivados por una nueva mafia absurda que convierte a los artistas en monstruos hambrientos de ego, con necesidades insolentes que traspasan los valores y la humildad pisoteando a la cordura.

Seré razonable: Cuatro músicos con perfecta salud pueden viajar en una camioneta suburban del año y el resto de su crew en otra, espacio hay suficiente. Comida suficiente para cuatro, es solo botana, vas a trabajar, no vas de campamento. Las personas a tu alrededor en su mayoría son músicos profesionales y gente haciendo su trabajo, quizás lo peor que quieran de estos músicos será una foto y solo sentir el placer de saludarlos, no somos asesinos ni mucho menos. Todos los lujos que sumes a tu absurda estancia se restan a las necesidades básicas de las otras bandas que apenas empiezan. Deben recordar que alguna vez estuvieron en igualdad de circunstancias.

En un país agobiado por la economía asesina, la gente necesita de Caifanes, necesita de Saul, de sus ídolos, de la música, de los recuerdos y la nostalgia. A la gente no le importa que Marcovich no esté, o que la voz de Saul no sea ni la mitad de lo que fue, no les importa un disco nuevo, no les importan sus nuevos proyectos. A la gente que paga por verlos solo les importa recordar como aprendieron a admirarlos y sentirlos tras tan larga ausencia. Muchos miles de músicos los observan como el gran ejemplo, se lo merecen, quizás son la mejor banda de rock que ha visto este país. Cada absurdo centavo es burlarse de quienes los pusieron en ese pedestal hermoso. 

Es obvio que el problema no es Caifanes solamente, tampoco de las productoras, es un problema generacional donde todos estamos involucrados. ¿Seguiremos alimentando egos y pisoteándonos el orgullo? ¿Hasta donde llegará la rueda de la fama efímera? De todos depende...

martes, 9 de febrero de 2016

MI SUPER DOMINGO


Scott Norwood me rompió el corazón. Yo apenas había empezado a entender el juego de las tacleadas y los cascasos y el pateador de los Bills me dejaba frío en el sillón de casa. En ese entonces nadie vio el super bowl conmigo, no había tanto albur y locura por el domingo especial. Las toneladas de alitas de pollo aun no se vendían a nadie en México, seguramente se tiraban a la basura o se mandaban a los Estados Unidos como oro molido para la botana. Todo esto pasaba mientras Scott Norwood me recordaba lo infeliz que era con el Atlas de Luis Garisto.

Cuatro finales seguidas me regalaron los Bills con derrotas absurdas, dos contra los vaqueros lo cual me hizo odiar al equipo de Dallas con todo mi corazón. Comprendí que debía cambiar de equipo de urgencia ya que como aficionado del Atlas la loza sentimental que me estaba echando con los Bills era abrumadora y dañina para cualquier corazón sano en plena juventud. Bufalo estaba matando mi amor y orgullo deportivo con puntería de ajedrez. Decidí abandonar un poco el deporte de los gringos orgullosos por un tiempo.

Soy uno de los expertos en perder super domingos de futbol americano con cuatro derrotas de los Bills al hilo. Perdimos con todas las posibilidades, de manera dramática con la babosada de Norwood, con la paliza de los Vaqueros, en fin encontramos la manera de siempre perder el súper domingo. Incluso cuando no juegan los Bills el SB como no lo hacen desde 1994, son pocas las ocasiones que gana el equipo al que apoyo. De entrada he tenido que digerir el trago amargo de los títulos de los patriotas, equipo al que odio por infinitas razones.

Este domingo yo no apoyaba a nadie en realidad, los broncos de Denver me provocan más alegría que segunda lectura de misa, y las Panteras casi más excitación que un torneo de badmington de soldados remisos. Sin embargo mi balanza se inclinó un poco por los caballos de Denver por el simple hecho de el quarter back rival Cam Newton insistió días previos y minutos antes del partido en ser un verdadero patán. Un chico sobrepasado por el éxito que lo había posicionado como el MVP de esta temporada.

Newton juró que era imparable, predijo el triunfo seguro y se proclamó invencible desde días antes, concentró su estrategia de preparación en soberbia y escasa humildad. Saltó a la cancha a bailar calentando el brazo en una muestra más de show acelerado contrario a la concentración especial que necesita una final. No sabía aun que Miller y la línea defensiva de Denver le tenían preparada la peor tarde de su temporada, y aun mostrando grandes habilidades durante el juego el joven Newton no pudo coronar su temporada de ensueño.
Al final un Manning viejo y sobrio como lo fue toda su vida, sin tantos méritos en la cancha supo traducir la charla de la noche anterior a sus jugadores y llevarse las cámaras y los micrófonos mientras Newton en la derrota y aun hambriento de atención mediática se derribaba al piso y hacia piruetas y aspavientos que le regalaron titulares a la prensa y memes a la avalancha del mame mundial.

Dicen que las defensivas ganan los campeonatos y es verdad, si la defensiva histórica de mis Bills se hubiera portado como tal en las finales de los noventas quizás estaríamos hablando de varios anillos históricos de la mafia de Buffalo. La defensiva de Denver hizo su trabajo al pie de la letra y nos regalaron un maravilloso fin de temporada a los que nos gusta este deporte. Coldplay a la mitad del evento nos invitó a la paz en una plancha enorme de color. El super bowl seguirá siendo un domingo especial para muchos donde los pollos del mundo pierden sus extremidades para saciar la tradición. Ahora resta esperar otros siete meses para la revancha de todos, incluida la del super MVP Cam Newton.

martes, 2 de febrero de 2016

HONESTAMENTE SENSIBLE


Hace dos años no tenía ni la más mínima intención de paternidad e idea de la crianza de un bebé. Mis aspiraciones se mantenían en mi pareja, el punk rock y mis viajes; adrenalinas pasajeras y cerveza embistiendo a puñetazos mi adolescencia rebelde que no quería morir a pesar de las lesiones de rodilla, las canas y las agruras de madrugada. Las ideas de ser padre se conservaban en el rincón más pequeño de una incertidumbre o en una ruleta rusa sexual de alegres dimensiones.

En ese letargo juvenil de resistencia me descubrí a la espera de un bebé de seis semanas y la cabeza explotaba de duda y felicidad abrumante. Sin embargo así como recibí la felicidad encontré desesperación y la soledad interna en espera de un latido que nunca llegó. El bebé de seis semanas se había ido para siempre, nunca escuché su corazón, nunca pudimos conocerle su madre y yo y nos ahogamos en lágrimas enormes de impotencia desesperante. Solo nos quedaron pequeñas frases de aliento, algo de sangre en las rendijas de la regadera, y un silencio sepulcral de tristeza verdaderamente agónica.

Hasta hoy he escuchado que la mayor alegría y el amor más profundo se encuentran en los hijos, yo viví la tristeza más terrible en esos días con la pérdida del mío, encimado en solo dudas, en solo silencio y coraje, en una envidia al prójimo de proporciones gigantes. Se cuentan los días y las horas, se cuentan las lágrimas solitarias. En la pareja las miradas son frías y tristes, uno se toma de la mano y se ofrece alivio y esperanza... la realidad es que por dentro la tristeza carcome y se ahogan gritos de auxilio... no queda más que sonreír en falso.

En mi caso recuerdo una tarde en mi auto y el random de mi ipod jugando con mi fortuna, me dio la canción "Ilumina mi mundo" de Tungas, se me resbalaron miles de lágrimas por fin cantando y ahogando mi dolor encarnado al pecho. Fueron segundos de un grito interno y abrumador pero confortante, un momento katártico de mi dolor interno. Nuevamente el punk rock estaba acariciando mi suerte y mi pesar, nuevamente la música tuvo que llegar a moverme el yo interno.

Entonces hay que enfrentar al mundo, hay que enfrentar a los bebés y niños que crecen a tu alrededor y eso se vuelve el verdadero calvario diario. Hay que saber sonreír al mundo y mentir y pretender que se está perfecto, que nada ha sucedido, que se vuelve a casa y se duerme sonriente. La televisión y las relaciones personales se encargan de bombardear tu cabeza y tu alma y solo queda apretar los labios fuertes y juntar las manos.

Dos años después llegó mi bebé... es cierto, es una bomba de felicidad y algo indescriptible como muchos antes lo decían. Son toneladas de cariño que se ciernen sobre uno y curan malestares del corazón. Llegó un hijo al lugar más necesario tras tanto agobio espiritual y si si es como se dice de increíble y alumbrante. Estoy más feliz de lo que nunca pude haber sido, lloré como nunca había llorado en mi vida, estoy sonriendo como pocas veces lo había hecho antes.

Los días son más felices ahora, el precio no sabría nunca realmente descifrar, se que existen muchos otros que como yo en silencio sobreviven el trago amargo de una pérdida... desde aquí les rindo mi respeto profundo. 

martes, 26 de enero de 2016

NOSTALGIA DE SOL RADIANTE



Un patio repleto del colegio Lamar, miles de personas unidas y un cartel completamente local despedían el fugaz paso de la emisora de radio de rock local "Sol radiante 1010 am" de las frecuencias tapatías. Fue una noche de celebración y éxtasis absoluto en la ciudad, una tardenoche mágica de vibra, baile y sudor de tocada festival digna de cualquier nota de alabanza al rock. Una noche mágica de sonrisas locales y amigos postumos, de armonía subrayable entre amigos. 

Sin embargo oculta en esa felicidad estaba presente la nostalgia de la partida de una emisora que se había construido llena de talento local. Esa noche tristemente se acababa uno de los pasajes más célebres del rock tapatío, esa noche se terminaba el espacio permanente del talento tapatío en el cuadrante. Esa noche se respiraba el nostálgico sabor de la duda futura.

Hace unos días atrás apenas se cumplieron los nueve años después de que Sol radiante dejó de sonar en las radios de la ciudad, en los talleres mecánicos, en los autobuses, en los automóviles. Han sido nueve años de un silencio agobiante en la radio de lo que el rock tapatío podría aportar. Las frecuencias actuales de FM traducen sus metas y líneas de trabajo en productos nacionales, internacionales, y a cuenta gotas en locales. Creando así un espacio en extremo limitado para sobresalir a los artistas locales de manera masiva como hace diez años se logró con lo hecho por la extinta 1010 de AM.

La diferencia principal que tuvo Sol radiante hace 10 años y que se vió traducida en un éxito radial inusual sobretodo hablando de una estación de AM, radicó en el creer y convertir al talento local mediano en el principal activo de la empresa, es decir, en tomar los proyectos de la ciudad anclados en los últimos años en su arma más potente, dándoles tiempo real en radio, programación continua y aprobación masiva. Y al mismo tiempo comenzar a abrazar a otros tantos proyectos nuevos como la nueva herramienta futura del fenómeno. Todo esto con una barra de programas y locutores identificados plenamente por el escucha y las bandas tapatías, trayendo así una época de rock sincero, sin etiquetas, sin líneas, sin eruditos. Un rock local en una escena verdaderamente honesta.

El resultado fue maravilloso, no había géneros, no había payolas, solo proyectos que se sustentaban con la aprobación y la calidez de un público cautivo que aprendió a querer y valorar lo suyo al conocerlo más a fondo, al analizarlo más propio y cautivo. Un poco la fórmula que la ciudad de México puso en acción a través de Reactor y otros proyectos similares donde los artistas locales se vuelven verdaderos monstruos masivos capaces de lograr festivales grandes con valor económico para las partes. La apuesta de estos modelos ha logrado crear productos capaces de ser protagónicos importantes, artistas mainstream en muchos casos.

Actualmente el FM sigue ofreciendo espacios para estos talentos, pero los alcances son limitados, entrevistas de ocasión por evento programado, o programación esporádica de los temas tapatíos en las frecuencias. Festivales radiales que incluyen de manera momentánea pero que excluyen en el rodar y rodar del sentir de un auditorio. Presencia en general casi transparente y desperdiciada en públicos cautivos dispuestos a otorgar lugares más propicios.

10 años atrás se escribieron notas importantes en el andar de esta ciudad y su contracultura, algunos de los proyectos sobrevivientes recuerdan con nostalgia el hogar radial tapatío en que se convirtió el 1010 de AM. Los muros color café y los ventanales sepia permanecen cerrados. El rock ha querido seguir existiendo y persistiendo y lo hará toda la vida. Sin embargo las posibilidades de crecimiento masivo como el de hace 10 años se tornan complicadas. En Sol radiante el rock tapatío escribió letras muy especiales, el rock tapatío vivió una bonanza única y saludable como en pocas épocas.

martes, 22 de diciembre de 2015

EL 27 DE MI CORAZÓN


Desde la antigua zona C del Jalisco vi levantarse al número 27 del Atlas, justo en el límite del área chica como él siempre los ha buscado en su carrera. Lo vi girar la cabeza y golpear el balón con la misma para esconderla del portero y los defensas. Era el verano del 99 y disputábamos una final ante el Toluca del Cardozo histórico que eran favoritos, pero que los 20 años de vida de Rafael Marquez aun escribieron uno de los momentos más gloriosos de mi vida en el futbol. Puedo ver mil veces el video de ese gol.


Sin embargo nuestro número 27 tuvo que partir y enfundarse el 4 para hacer una carrera de éxito en las europas. Desde acá nos hizo vibrar a los que lo vimos nacer en los colores rojinegros pero ahora coleccionando trofeos internacionales y capitaneando a la selección del país. Fueron largos años de verle barrer y correr y nunca dejar de buscar ese primer poste para hacer goles. Fueron años lejos del terruño donde conquistó logros maravillosos que siempre gozamos quienes lo vimos nacer con el número 27 en Colomos.


Cuando partió el 27 y se fueron algunos de los canteranos que te rodearon se formuló la idea de que en algunos años más volverían a formarse los niños héroes de aquel mágico 1999. Honestamente siempre tuve miedo del asqueroso futbol de los billetes y sabía que no vendría Marquez a casa sin antes pasar por el América de los billetes, o el Tigres de las estrellas y peor aun con el odiado rival que también en algún momento buscó a nuestro 27. Aun así pasados los años Marquez volvió al país y los billetes hicieron lo suyo para que se fuera a un León distinto con quienes los logros continuaron.

Siempre entendí el que no volviera a casa y se fuera al León, en esos años nadie en su sano juicio que practicara el deporte profesional quería jugar a un Atlas sin dinero, sin pagos, con problemas dentro y fuera de la cancha y sobretodo al filo del abismo... el futbol es así... Aun así seguí de a poco el andar del Kaiser en las canchas mexicanas y aunque el León me importa no menos que un cacahuate garapiñado me dio gusto verlo nuevamente levantar copas.

Han pasado ya más de 15 años de la partida del 27, desde aquella noche mágica de la zona C en que mi garganta se hizo añicos. Hoy por fin nuevamente se cumplió el sueño de millones de rojinegros, volver a ver al 27 escondido en un 4 nuevamente con los colores de mi corazón. Los más ilusos reclaman tonterías, los ajenos hacen mofas, los más fieles ponen altares alrededor de Marquez, yo solo soy muy feliz de verlo nuevamente en casa.

Es un hecho que Atlas está tan lejos del campeonato como el peso del dolar, el Kaiser no es la solución a nuestros problemas, tenemos decenas de años de incertidumbre, malos manejos y contrataciones terribles que nos respaldan. Pero este año seré feliz de ver de vuelta al 27, no me importa si es para regarla, para que lo expulsen o para lo que sea, con que lo haga una vez más con esos bellos colores me conformo, con que busque ese primer poste letal.

Gracias Rafa por estar con Atlas de nueva cuenta, gracias por nunca haber pisado al club enemigo, gracias por esa noche mágica de 1999 que siempre guardaré en mi corazón.

lunes, 7 de diciembre de 2015

ASÍ FUE MI NOCHE CON NOFX



El viernes me levanté de mi cama con un inquieto sentimiento de cosquilla mental y no era para menos, por la noche podría ver nuevamente a una banda que marcó mi vida de juventud alocada. Y aunque es cierto que esa vida loca cada vez se torna más regular y poco aventurera ante tanto acecho de la edad, la modernidad y las lesiones en las rodillas aun guardo en mis músculos las fuerzas para punkrockear como chaval en concierto gratuito de explanada.

A eso de las 4 de la tarde y tras una carne en su jugo de antología llegué a la prueba de audio de NOFX sin NOFX, punto a favor del punk, aun nos resistimos a las exhaustivas, monótonas y horribles pruebas de audio. Se encargó de esto la gente de la banda y alcancé a percibir cambios de cuerdas y un exagerado bajo de nivel de luz led ya que los viejos músicos no quieren sudar como pollos pechugones, punto en contra del punk pero a favor de su salud.

Antes del show me tomé la suficiente cerveza para calmar las ansias y refrescar ideas y pasos de baile, no comulgo con la onda esa de no tomar antes del show. Luego luego ya me querían rodar las lágrimas al llegar al lugar y ver un hermoso letrero en puerta indicando el sold out del evento, ¡en tu cara Guadalajara de las mismas bandas! Además ver a tantos amigos con la misma enfermedad y fanatismo por estos californianos cuarentones también me estremecían las ideas y la excitación previa a dar un show que quedaría en mis muelas para siempre.

Arriba del escenario fue una comunión de risas, música y beberecua con nostalgia y energía. Me gasté la garganta para dar el ronco aliento de años de sueños y anhelos alrededor de lo que NOFX provocaba en mi vida desde tiempos noventeros y hasta la fecha. Es obvio que ya no soy el fan de antes pero les tengo un agradecimiento eterno guardado por darle sentido a lo que mi vida quiso que hiciera en aquellos años. La crítica a los NOFX por su extinto sentimiento punk es muy grande pero personalmente yo he fallado mucho más, He sido un remedo de punk con tarjetas de crédito y deudas honorables lejos de la profecía que Linoleum supuestamente me deparaba.

Ya después de tocar tomé el lugar de los que padecemos de las rodillas y el miedo al slam que veinte años después para mi luce tan difícil como si yo fuese Billy Elliot alineando para la línea defensiva de los vaqueros de Dallas. Nuevamente quise llorar al ver el recinto lleno hasta las fauces; con el imposible caminar de los treintones y el baile intenso de los mas chavos al frente. Por fin se llegó la hora de ver a NOFX a las 11:30 como lo anunciaba la hojita de papel en el camerino, punto malo para el punk, ya no podemos ni ser impuntuales.

Y así entonces después de una entrada no menos que espectacular e hiriente tras más de 16 años de espera, el gordo Mike y sus amigos lo estaban haciendo de nuevo. Y así entonces cuando sonó "Stickin in my eye" no pude evitarlo y rodé las de cocodrilo por la emoción así sin que nadie me viera. Curiosamente la primera vez que los vi no lloré y me dediqué a volar y volar en el slam locuaz de noviembre del 99. Esta vez si lloré un poco y creo que fue que por un instante de mi vida era completamente feliz. El gordo Mike y el Hefe no lo sabían pero estaban haciendo mi momento tan feliz como hace muchos años no sucedía.

El viernes pasado cumplí el sueño de tocar con ellos, a los punks de california creo que les importa un poco menos que una cuerda cuarta de bajo. Guadalajara demostró que estamos hechos a la altura de eventos grandes cuando se nos ofrecen cosas atractivas. A mi al día siguiente la nostalgia de amistades que tardaré en volver a ver, el no haber conseguido acercarme lo suficiente al gordo Mike y una cruda de punkrocker me curaba mi sábado de treintón punk de a peso. Las lágrimas que me limpié la noche anterior se las dedico a mi vida punk adolescente y le pido perdón por abandonarla pero me dejé alcanzar por la edad y la sensatez.

Gracias NOFX por hacerme un chiquillo una vez más, aunque sea por una noche, aunque sea con deudas en el banco, aunque sea el buen pretexto para llorar de emoción otra vez...





lunes, 30 de noviembre de 2015

NOFX 17 AÑOS DESPUÉS




Todos tenemos un minuto para NOFX, incluso si no te gusta el punk tienes un minuto para NOFX, incluso si no tienes sentido del humor tienes un minuto para NOFX, aunque no seas apolítico se tiene un minuto para NOFX. Una ciudad tan mocha y tan poco punk siempre tendrá un espacio para NOFX.

17 años después Guadalajara recibirá la visita endemoniada de la banda punk rock más representativa de California. Los que hace 17 años estuvimos ahora estamos lejos de aquellos ideales y costumbres de juveniles punks desenfadados pero en la cabeza aun tenemos esa gran experiencia y planeamos revivirla. Los otros nuevos fans de la banda tendrán el privilegio de gozar el show hilarante y energético que esta banda suele aterrizar en el escenario.

Siempre es un volado, no sabemos el estado de alcoholismo que Fat Mike y compañía nos tengan reservado para esa noche y con ello que pueda suceder en el terreno de juego. Si algo caracteriza los shows de esta banda es el hilarante y desenfrenado derroche de humor y energía salpicado de éxitos y alcohol en tono bacanal. Los integrantes saben comportarse como chiquillos en borrachera de secundaria y avientan carreta a diestra y siniestra convirtiendo el entorno en un albur constante de peda burda. Siempre es un volado saber que tanto y tan lejos llegarán estos tipos en busca de un show.

Hace 17 años las luces se apagaron y la guitarra de Melvin y la batería en redoble de Smelly daban paso a  "Its my job to keep punk rock elite" canción con la que abrieron el show y se llenó de punk el Hard Rock por una noche eterna. Afuera el mismo número de personas urgían al inmueble abrieran las puertas para por lo menos escuchar a lo lejos los acordes de NOFX como sonaban en un romántico sold out. La disquera como premio de consolación regaló cintas compiladas de la Fat records a los que afuera se quedaron sin show, una noche redonda.

En ese show del 99 fui de los primeros en adquirir mi preventa, hoy gracias a mi barriga asquerosa y al esfuerzo de años en cerveza y punk rock podré estar como parte de lo que la banda californiana ofrecerá este próximo 4 de diciembre. Prometo tomar el alcohol necesario para estar a la altura de la expectativa. Guadalajara nuevamente se llenará de punk rock y será una noche especial, una noche que quedará en la memoria como otra tantas del underground tapatío.

Mientras tanto NOFX seguramente trae bajo el brazo éxitos del punk in drublic, so long and thanks for all the shoes, war on errorism, Ribbed, Heavy peating zoo, Coaster, Pum up the valium y así podríamos seguir enumerando placas emblemáticas de esta banda . Nos queda solo esperar al momento en que estos punks mañosos y gordos arranquen la locura nuevamente en Guadalajara, algunos dicen que por última vez, lo cierto es que es algo que no se puede dejar pasar a la ligera, lo único cierto es que NOFX está de vuelta!!