martes, 2 de febrero de 2016

HONESTAMENTE SENSIBLE


Hace dos años no tenía ni la más mínima intención de paternidad e idea de la crianza de un bebé. Mis aspiraciones se mantenían en mi pareja, el punk rock y mis viajes; adrenalinas pasajeras y cerveza embistiendo a puñetazos mi adolescencia rebelde que no quería morir a pesar de las lesiones de rodilla, las canas y las agruras de madrugada. Las ideas de ser padre se conservaban en el rincón más pequeño de una incertidumbre o en una ruleta rusa sexual de alegres dimensiones.

En ese letargo juvenil de resistencia me descubrí a la espera de un bebé de seis semanas y la cabeza explotaba de duda y felicidad abrumante. Sin embargo así como recibí la felicidad encontré desesperación y la soledad interna en espera de un latido que nunca llegó. El bebé de seis semanas se había ido para siempre, nunca escuché su corazón, nunca pudimos conocerle su madre y yo y nos ahogamos en lágrimas enormes de impotencia desesperante. Solo nos quedaron pequeñas frases de aliento, algo de sangre en las rendijas de la regadera, y un silencio sepulcral de tristeza verdaderamente agónica.

Hasta hoy he escuchado que la mayor alegría y el amor más profundo se encuentran en los hijos, yo viví la tristeza más terrible en esos días con la pérdida del mío, encimado en solo dudas, en solo silencio y coraje, en una envidia al prójimo de proporciones gigantes. Se cuentan los días y las horas, se cuentan las lágrimas solitarias. En la pareja las miradas son frías y tristes, uno se toma de la mano y se ofrece alivio y esperanza... la realidad es que por dentro la tristeza carcome y se ahogan gritos de auxilio... no queda más que sonreír en falso.

En mi caso recuerdo una tarde en mi auto y el random de mi ipod jugando con mi fortuna, me dio la canción "Ilumina mi mundo" de Tungas, se me resbalaron miles de lágrimas por fin cantando y ahogando mi dolor encarnado al pecho. Fueron segundos de un grito interno y abrumador pero confortante, un momento katártico de mi dolor interno. Nuevamente el punk rock estaba acariciando mi suerte y mi pesar, nuevamente la música tuvo que llegar a moverme el yo interno.

Entonces hay que enfrentar al mundo, hay que enfrentar a los bebés y niños que crecen a tu alrededor y eso se vuelve el verdadero calvario diario. Hay que saber sonreír al mundo y mentir y pretender que se está perfecto, que nada ha sucedido, que se vuelve a casa y se duerme sonriente. La televisión y las relaciones personales se encargan de bombardear tu cabeza y tu alma y solo queda apretar los labios fuertes y juntar las manos.

Dos años después llegó mi bebé... es cierto, es una bomba de felicidad y algo indescriptible como muchos antes lo decían. Son toneladas de cariño que se ciernen sobre uno y curan malestares del corazón. Llegó un hijo al lugar más necesario tras tanto agobio espiritual y si si es como se dice de increíble y alumbrante. Estoy más feliz de lo que nunca pude haber sido, lloré como nunca había llorado en mi vida, estoy sonriendo como pocas veces lo había hecho antes.

Los días son más felices ahora, el precio no sabría nunca realmente descifrar, se que existen muchos otros que como yo en silencio sobreviven el trago amargo de una pérdida... desde aquí les rindo mi respeto profundo. 

martes, 26 de enero de 2016

NOSTALGIA DE SOL RADIANTE



Un patio repleto del colegio Lamar, miles de personas unidas y un cartel completamente local despedían el fugaz paso de la emisora de radio de rock local "Sol radiante 1010 am" de las frecuencias tapatías. Fue una noche de celebración y éxtasis absoluto en la ciudad, una tardenoche mágica de vibra, baile y sudor de tocada festival digna de cualquier nota de alabanza al rock. Una noche mágica de sonrisas locales y amigos postumos, de armonía subrayable entre amigos. 

Sin embargo oculta en esa felicidad estaba presente la nostalgia de la partida de una emisora que se había construido llena de talento local. Esa noche tristemente se acababa uno de los pasajes más célebres del rock tapatío, esa noche se terminaba el espacio permanente del talento tapatío en el cuadrante. Esa noche se respiraba el nostálgico sabor de la duda futura.

Hace unos días atrás apenas se cumplieron los nueve años después de que Sol radiante dejó de sonar en las radios de la ciudad, en los talleres mecánicos, en los autobuses, en los automóviles. Han sido nueve años de un silencio agobiante en la radio de lo que el rock tapatío podría aportar. Las frecuencias actuales de FM traducen sus metas y líneas de trabajo en productos nacionales, internacionales, y a cuenta gotas en locales. Creando así un espacio en extremo limitado para sobresalir a los artistas locales de manera masiva como hace diez años se logró con lo hecho por la extinta 1010 de AM.

La diferencia principal que tuvo Sol radiante hace 10 años y que se vió traducida en un éxito radial inusual sobretodo hablando de una estación de AM, radicó en el creer y convertir al talento local mediano en el principal activo de la empresa, es decir, en tomar los proyectos de la ciudad anclados en los últimos años en su arma más potente, dándoles tiempo real en radio, programación continua y aprobación masiva. Y al mismo tiempo comenzar a abrazar a otros tantos proyectos nuevos como la nueva herramienta futura del fenómeno. Todo esto con una barra de programas y locutores identificados plenamente por el escucha y las bandas tapatías, trayendo así una época de rock sincero, sin etiquetas, sin líneas, sin eruditos. Un rock local en una escena verdaderamente honesta.

El resultado fue maravilloso, no había géneros, no había payolas, solo proyectos que se sustentaban con la aprobación y la calidez de un público cautivo que aprendió a querer y valorar lo suyo al conocerlo más a fondo, al analizarlo más propio y cautivo. Un poco la fórmula que la ciudad de México puso en acción a través de Reactor y otros proyectos similares donde los artistas locales se vuelven verdaderos monstruos masivos capaces de lograr festivales grandes con valor económico para las partes. La apuesta de estos modelos ha logrado crear productos capaces de ser protagónicos importantes, artistas mainstream en muchos casos.

Actualmente el FM sigue ofreciendo espacios para estos talentos, pero los alcances son limitados, entrevistas de ocasión por evento programado, o programación esporádica de los temas tapatíos en las frecuencias. Festivales radiales que incluyen de manera momentánea pero que excluyen en el rodar y rodar del sentir de un auditorio. Presencia en general casi transparente y desperdiciada en públicos cautivos dispuestos a otorgar lugares más propicios.

10 años atrás se escribieron notas importantes en el andar de esta ciudad y su contracultura, algunos de los proyectos sobrevivientes recuerdan con nostalgia el hogar radial tapatío en que se convirtió el 1010 de AM. Los muros color café y los ventanales sepia permanecen cerrados. El rock ha querido seguir existiendo y persistiendo y lo hará toda la vida. Sin embargo las posibilidades de crecimiento masivo como el de hace 10 años se tornan complicadas. En Sol radiante el rock tapatío escribió letras muy especiales, el rock tapatío vivió una bonanza única y saludable como en pocas épocas.

martes, 22 de diciembre de 2015

EL 27 DE MI CORAZÓN


Desde la antigua zona C del Jalisco vi levantarse al número 27 del Atlas, justo en el límite del área chica como él siempre los ha buscado en su carrera. Lo vi girar la cabeza y golpear el balón con la misma para esconderla del portero y los defensas. Era el verano del 99 y disputábamos una final ante el Toluca del Cardozo histórico que eran favoritos, pero que los 20 años de vida de Rafael Marquez aun escribieron uno de los momentos más gloriosos de mi vida en el futbol. Puedo ver mil veces el video de ese gol.


Sin embargo nuestro número 27 tuvo que partir y enfundarse el 4 para hacer una carrera de éxito en las europas. Desde acá nos hizo vibrar a los que lo vimos nacer en los colores rojinegros pero ahora coleccionando trofeos internacionales y capitaneando a la selección del país. Fueron largos años de verle barrer y correr y nunca dejar de buscar ese primer poste para hacer goles. Fueron años lejos del terruño donde conquistó logros maravillosos que siempre gozamos quienes lo vimos nacer con el número 27 en Colomos.


Cuando partió el 27 y se fueron algunos de los canteranos que te rodearon se formuló la idea de que en algunos años más volverían a formarse los niños héroes de aquel mágico 1999. Honestamente siempre tuve miedo del asqueroso futbol de los billetes y sabía que no vendría Marquez a casa sin antes pasar por el América de los billetes, o el Tigres de las estrellas y peor aun con el odiado rival que también en algún momento buscó a nuestro 27. Aun así pasados los años Marquez volvió al país y los billetes hicieron lo suyo para que se fuera a un León distinto con quienes los logros continuaron.

Siempre entendí el que no volviera a casa y se fuera al León, en esos años nadie en su sano juicio que practicara el deporte profesional quería jugar a un Atlas sin dinero, sin pagos, con problemas dentro y fuera de la cancha y sobretodo al filo del abismo... el futbol es así... Aun así seguí de a poco el andar del Kaiser en las canchas mexicanas y aunque el León me importa no menos que un cacahuate garapiñado me dio gusto verlo nuevamente levantar copas.

Han pasado ya más de 15 años de la partida del 27, desde aquella noche mágica de la zona C en que mi garganta se hizo añicos. Hoy por fin nuevamente se cumplió el sueño de millones de rojinegros, volver a ver al 27 escondido en un 4 nuevamente con los colores de mi corazón. Los más ilusos reclaman tonterías, los ajenos hacen mofas, los más fieles ponen altares alrededor de Marquez, yo solo soy muy feliz de verlo nuevamente en casa.

Es un hecho que Atlas está tan lejos del campeonato como el peso del dolar, el Kaiser no es la solución a nuestros problemas, tenemos decenas de años de incertidumbre, malos manejos y contrataciones terribles que nos respaldan. Pero este año seré feliz de ver de vuelta al 27, no me importa si es para regarla, para que lo expulsen o para lo que sea, con que lo haga una vez más con esos bellos colores me conformo, con que busque ese primer poste letal.

Gracias Rafa por estar con Atlas de nueva cuenta, gracias por nunca haber pisado al club enemigo, gracias por esa noche mágica de 1999 que siempre guardaré en mi corazón.

lunes, 7 de diciembre de 2015

ASÍ FUE MI NOCHE CON NOFX



El viernes me levanté de mi cama con un inquieto sentimiento de cosquilla mental y no era para menos, por la noche podría ver nuevamente a una banda que marcó mi vida de juventud alocada. Y aunque es cierto que esa vida loca cada vez se torna más regular y poco aventurera ante tanto acecho de la edad, la modernidad y las lesiones en las rodillas aun guardo en mis músculos las fuerzas para punkrockear como chaval en concierto gratuito de explanada.

A eso de las 4 de la tarde y tras una carne en su jugo de antología llegué a la prueba de audio de NOFX sin NOFX, punto a favor del punk, aun nos resistimos a las exhaustivas, monótonas y horribles pruebas de audio. Se encargó de esto la gente de la banda y alcancé a percibir cambios de cuerdas y un exagerado bajo de nivel de luz led ya que los viejos músicos no quieren sudar como pollos pechugones, punto en contra del punk pero a favor de su salud.

Antes del show me tomé la suficiente cerveza para calmar las ansias y refrescar ideas y pasos de baile, no comulgo con la onda esa de no tomar antes del show. Luego luego ya me querían rodar las lágrimas al llegar al lugar y ver un hermoso letrero en puerta indicando el sold out del evento, ¡en tu cara Guadalajara de las mismas bandas! Además ver a tantos amigos con la misma enfermedad y fanatismo por estos californianos cuarentones también me estremecían las ideas y la excitación previa a dar un show que quedaría en mis muelas para siempre.

Arriba del escenario fue una comunión de risas, música y beberecua con nostalgia y energía. Me gasté la garganta para dar el ronco aliento de años de sueños y anhelos alrededor de lo que NOFX provocaba en mi vida desde tiempos noventeros y hasta la fecha. Es obvio que ya no soy el fan de antes pero les tengo un agradecimiento eterno guardado por darle sentido a lo que mi vida quiso que hiciera en aquellos años. La crítica a los NOFX por su extinto sentimiento punk es muy grande pero personalmente yo he fallado mucho más, He sido un remedo de punk con tarjetas de crédito y deudas honorables lejos de la profecía que Linoleum supuestamente me deparaba.

Ya después de tocar tomé el lugar de los que padecemos de las rodillas y el miedo al slam que veinte años después para mi luce tan difícil como si yo fuese Billy Elliot alineando para la línea defensiva de los vaqueros de Dallas. Nuevamente quise llorar al ver el recinto lleno hasta las fauces; con el imposible caminar de los treintones y el baile intenso de los mas chavos al frente. Por fin se llegó la hora de ver a NOFX a las 11:30 como lo anunciaba la hojita de papel en el camerino, punto malo para el punk, ya no podemos ni ser impuntuales.

Y así entonces después de una entrada no menos que espectacular e hiriente tras más de 16 años de espera, el gordo Mike y sus amigos lo estaban haciendo de nuevo. Y así entonces cuando sonó "Stickin in my eye" no pude evitarlo y rodé las de cocodrilo por la emoción así sin que nadie me viera. Curiosamente la primera vez que los vi no lloré y me dediqué a volar y volar en el slam locuaz de noviembre del 99. Esta vez si lloré un poco y creo que fue que por un instante de mi vida era completamente feliz. El gordo Mike y el Hefe no lo sabían pero estaban haciendo mi momento tan feliz como hace muchos años no sucedía.

El viernes pasado cumplí el sueño de tocar con ellos, a los punks de california creo que les importa un poco menos que una cuerda cuarta de bajo. Guadalajara demostró que estamos hechos a la altura de eventos grandes cuando se nos ofrecen cosas atractivas. A mi al día siguiente la nostalgia de amistades que tardaré en volver a ver, el no haber conseguido acercarme lo suficiente al gordo Mike y una cruda de punkrocker me curaba mi sábado de treintón punk de a peso. Las lágrimas que me limpié la noche anterior se las dedico a mi vida punk adolescente y le pido perdón por abandonarla pero me dejé alcanzar por la edad y la sensatez.

Gracias NOFX por hacerme un chiquillo una vez más, aunque sea por una noche, aunque sea con deudas en el banco, aunque sea el buen pretexto para llorar de emoción otra vez...





lunes, 30 de noviembre de 2015

NOFX 17 AÑOS DESPUÉS




Todos tenemos un minuto para NOFX, incluso si no te gusta el punk tienes un minuto para NOFX, incluso si no tienes sentido del humor tienes un minuto para NOFX, aunque no seas apolítico se tiene un minuto para NOFX. Una ciudad tan mocha y tan poco punk siempre tendrá un espacio para NOFX.

17 años después Guadalajara recibirá la visita endemoniada de la banda punk rock más representativa de California. Los que hace 17 años estuvimos ahora estamos lejos de aquellos ideales y costumbres de juveniles punks desenfadados pero en la cabeza aun tenemos esa gran experiencia y planeamos revivirla. Los otros nuevos fans de la banda tendrán el privilegio de gozar el show hilarante y energético que esta banda suele aterrizar en el escenario.

Siempre es un volado, no sabemos el estado de alcoholismo que Fat Mike y compañía nos tengan reservado para esa noche y con ello que pueda suceder en el terreno de juego. Si algo caracteriza los shows de esta banda es el hilarante y desenfrenado derroche de humor y energía salpicado de éxitos y alcohol en tono bacanal. Los integrantes saben comportarse como chiquillos en borrachera de secundaria y avientan carreta a diestra y siniestra convirtiendo el entorno en un albur constante de peda burda. Siempre es un volado saber que tanto y tan lejos llegarán estos tipos en busca de un show.

Hace 17 años las luces se apagaron y la guitarra de Melvin y la batería en redoble de Smelly daban paso a  "Its my job to keep punk rock elite" canción con la que abrieron el show y se llenó de punk el Hard Rock por una noche eterna. Afuera el mismo número de personas urgían al inmueble abrieran las puertas para por lo menos escuchar a lo lejos los acordes de NOFX como sonaban en un romántico sold out. La disquera como premio de consolación regaló cintas compiladas de la Fat records a los que afuera se quedaron sin show, una noche redonda.

En ese show del 99 fui de los primeros en adquirir mi preventa, hoy gracias a mi barriga asquerosa y al esfuerzo de años en cerveza y punk rock podré estar como parte de lo que la banda californiana ofrecerá este próximo 4 de diciembre. Prometo tomar el alcohol necesario para estar a la altura de la expectativa. Guadalajara nuevamente se llenará de punk rock y será una noche especial, una noche que quedará en la memoria como otra tantas del underground tapatío.

Mientras tanto NOFX seguramente trae bajo el brazo éxitos del punk in drublic, so long and thanks for all the shoes, war on errorism, Ribbed, Heavy peating zoo, Coaster, Pum up the valium y así podríamos seguir enumerando placas emblemáticas de esta banda . Nos queda solo esperar al momento en que estos punks mañosos y gordos arranquen la locura nuevamente en Guadalajara, algunos dicen que por última vez, lo cierto es que es algo que no se puede dejar pasar a la ligera, lo único cierto es que NOFX está de vuelta!!


martes, 22 de septiembre de 2015

NOSTALGIA DE FUTBOL DESINTERESADO



El maestro Piña indicaba que el entrenamiento había terminado y corríamos a la esquina del campo, levantábamos la tapa de hierro y quedaba descubierta la toma de agua de donde se regaba la cancha de futbol principal del club Atlas Chapalita. Abríamos la manivela solo un poco y surgía un chorro tenue de agua para riego de campo de futbol. Así entonces en ordenada hilera nos arrodillábamos frente al pequeño chorro y poníamos los labios uno a uno en el chorro absorbiendo el líquido para refrescar garganta, pulmones y la cara completa después de más de dos horas de arduo entrenamiento. Bebimos esa agua por años y nunca nada nos pasó.

Los días de fin de semana primordial mente los sábados eran días de gloria y juego, de competencia y prueba. Yo solía poner junto a mi cama una especie de muñeco invisible hecho a base de las prendas que usaría a la mañana siguiente en el partido. Construía con mis adidas "Germania" de franjas plateadas, mis medias, espinilleras de barras cambiables, mi short y mi playera número 19 una versión sin cuerpo del que mañana jugaría la media cancha. La mañana siguiente sería fantástica y divertidísima y casi siempre victoriosa.

Sin embargo mi locura futbolística estaba más lejos aun de lo que el Atlas Chapalita y su agua de riego podían otorgarme. Yo comía, bebía, vivía el futbol. Quizás pueda poseer el record de horas gastadas en las calles y canchitas de la colonia Las águilas junto a otros tantos niños, entre otros mi difunto mejor amigo Enohc. Él y yo estábamos particularmente locos por el futbol y lo jugábamos a todas horas, en todas partes, con todas las cosas. Matábamos la luz del sol con gambetas, cabezazos, piruetas y penales, retábamos a cualquiera, sudábamos gloria y alegría entre carros y banquetas. Rompimos decenas de cristales, volamos balones al por mayor, huíamos de las señoras gritonas y saltamos cientos de veces las bardas más peligrosas.

Aun cayendo el sol el juego seguía en casa, convertí a mis Gi Joe, mis star wars, y mis playmobil en réplicas imaginarias de jugadores de época. Así Rud Gullit vestía uniforme de asalto, y Manuel Negrete era un playmobil negro con amarillo. Mis carritos no rodaban las pistas, pateaban canicas y se enfrentaban a los playmobil en partidos encarnizados con dos porterías que no eran otra cosa que una caja de zapatos cortada por la mitad. El futbol me perseguía a todas partes y curiosamente me aburría un poco el verlo en televisión,la magia real estaba en la cancha y el patear el balón.

Mi mejor compañero fue siempre un balón de futbol, siempre me escogían primero, mi padre estuvo siempre atento a que yo lo jugara mejor y con regaños y disciplina lo logró de a poco. Incluso recuerdo que con mi imaginación buscaba sitios donde poder anidar el balón aun sin tener un balón en los pies. En misa por ejemplo abandonaba la perorata del sacerdote, abandonaba el mundo e imaginaba el balón anidándose en el ángulo que hacía el confesionario con la barda del coro y metiendo un gol mágico. 

No voy a negar que jugué al futbol en los videojuegos, a mi me tocó el GOAL de Nintendo, un juego que hasta la fecha atesoro en mi cuarto de casado. Sin embargo el tiempo de juego era mucho mayor en la vida real, entre autos y piedras y banquetas y portones. Me deslicé mil veces con mis piernas debajo de los autos para sacar esos balones atorados. El mundo de mi niñez fue el futbol magnífico con héroes aun terrenales. Mi primer ídolo fue Manolo Negrete, después alabé a Maradona y a Platini. La selección alemana del 90 me sedujo y Klinsman y Mathews se adueñaron de mi corazón. Gullit y Van Basten hicieron lo propio con esa magia. Siboldi se convirtió en el primer futbolista de carne y hueso que vi y respeté como ídolo.
Hoy a más de 25 años después, veo a los niños de hoy que se reprimen las ganas de patear un balón con felicidad y buscan sitios perfectos con herramientas útiles como zapatos y un buen balón, un buen espacio, una buena cancha, buenos uniformes, buenos rivales, el mismo ídolo en la mente. Hace treinta años solo necesitábamos una pelota, y tiempo libre para imaginarnos en el mejor estadio y deshacernos las piernas y las rodillas la tarde entera. 

lunes, 27 de julio de 2015

TE ME FUISTE PIOJO



No se puede ser más torpe, no se puede ser más mecha corta, no se puede ser más imprudente. No se puede tener menor idea de un entorno y un puesto de trabajo y jactarse de ello con bríos y valentía absurda como la del Piojo Herrera. No se puede ser tan tozudo como "el colorado" ante todo lo que le rodea. No se puede ser tan inocente con tamaña responsabilidad en los bolsillos y en la cabeza como la tiene el aun director técnico nacional.

La mañana de hoy Miguel Herrera le puso una hermosa cereza a su aventura de Copa de Oro, la cual ya llevaba un guión espectacular y épico lleno de drama y sangre deportiva, de sudor y de gritos, de corrupción, de moral volátil, de Panameños alterados clamando cabezas concacafquianas, de Ticos incrédulos, de gabachos eliminados, de cubanos perdidos, y de millones de mexicanos que contra todos los pronósticos no se sentían tan capaces de apoyar a esta selección que a pedazos se desmoronaba en el colofón de esta copa.

Esta mañana cuando los mexicanos sobrios de vergüenza deportiva menonita apenas digeríamos y perdonábamos este grosero peregrinar de los ratones verdes por la Copa de Oro. Cuando se nos medio olvidaban los twits de las elecciones. Cuando las redes sociales nos incitaban al festejo mesurado, a la reflexión tajante sobre los muchachos que jugaron, a tratar de entenderles y como pareja sumisa aceptar la continuidad de los chicos y de su líder colorado el Piojo Herrera. A aceptar que los sonrientes campeones se pasearan enfrente de la prensa, cínicos y eufóricos y nosotros respaldarlos. Esta mañana que los mexicanos aceptaríamos ese cáliz de la nueva oportunidad. El Piojo Herrera en el aeropuerto de Filadelfia lo tiró todo por la borda como un niño tonto.

En un deporte y un país que sufre los estragos de la violencia y la intolerancia, llega un líder de mantequilla, entrenador de la selección mexicana de futbol acompañada de su hija "la corriente" (cuyo único mérito en la vida es ser amiga del chicharito e hija de el Piojo) y con violencia verbal y física agrede en público a su máximo detractor de la prensa; Perdóname Piojo (porque soy de los que le gusta tu equipo) pero no pudiste ser más torpe. Perdóname Piojo pero habías ganado la copa merecida o no, justa o no, la habías ganado, y tenías el sartén por el mango y ahora ya lo regalaste.

No puede venir el Piojo ahora a decir que lo hizo por defender a su hija. Dudo que la quiera como dice, si la quisiera así, se hubiera molestado en brindarle un tanto cuanto de educación, dignidad y humildad. Así que no puede venir el Piojo a unirse al cúmulo de líderes políticos y religiosos absurdos que nos pintan la cara con espejos. La única lectura que le doy a esto es que está enfermo de poder, contagiado por la infame niña que tiene por hija. Como dicen por ahí, sacó el cobre que siempre usó en la cancha cuando era el aguerrido defensor y que no supo guardar a la hora de usar la cabeza para pensar y no para romper narices.

En una sociedad que requiere de líderes propositivos e incluyentes lo menos que necesitamos son pelafustanes así señor Piojo Herrera. Si el reportero dijo o no la verdad, o si se siente usted atacado por ello, entonces mejor dedicarse a otra cosa para que no quede en duda su autoridad y manejos. Si le molesta que opinen de usted, entonces mejor apártese, váyase a trabajar al polo norte donde nadie pueda contradecirle y de favor llévese a su hija la de la boca de pulquería de los años setenta.

Si se va o se queda este señor, hoy firmó un capítulo en extremo risible para el futbol y la historia de este país. Me gustaba su futbol, me creí lo de los penales, había dejado de lado los insultos de su hija la corrientita. Pero este país no necesita más gente como él, que a la primer provocación pierde la cabeza, este país no necesita otro líder mentiroso que avienta la piedra y esconde la mano, este país se cansó de ti.

Y cuando deje la silla, la piojita se quedará sin amigos, ¿O apoco creen que sus amigos de la selección la seguirán buscando después de que ya no sea la hija del entrenador? Creo que le dejarán las palomitas azules en el whatsapp...