martes, 22 de septiembre de 2015

NOSTALGIA DE FUTBOL DESINTERESADO



El maestro Piña indicaba que el entrenamiento había terminado y corríamos a la esquina del campo, levantábamos la tapa de hierro y quedaba descubierta la toma de agua de donde se regaba la cancha de futbol principal del club Atlas Chapalita. Abríamos la manivela solo un poco y surgía un chorro tenue de agua para riego de campo de futbol. Así entonces en ordenada hilera nos arrodillábamos frente al pequeño chorro y poníamos los labios uno a uno en el chorro absorbiendo el líquido para refrescar garganta, pulmones y la cara completa después de más de dos horas de arduo entrenamiento. Bebimos esa agua por años y nunca nada nos pasó.

Los días de fin de semana primordial mente los sábados eran días de gloria y juego, de competencia y prueba. Yo solía poner junto a mi cama una especie de muñeco invisible hecho a base de las prendas que usaría a la mañana siguiente en el partido. Construía con mis adidas "Germania" de franjas plateadas, mis medias, espinilleras de barras cambiables, mi short y mi playera número 19 una versión sin cuerpo del que mañana jugaría la media cancha. La mañana siguiente sería fantástica y divertidísima y casi siempre victoriosa.

Sin embargo mi locura futbolística estaba más lejos aun de lo que el Atlas Chapalita y su agua de riego podían otorgarme. Yo comía, bebía, vivía el futbol. Quizás pueda poseer el record de horas gastadas en las calles y canchitas de la colonia Las águilas junto a otros tantos niños, entre otros mi difunto mejor amigo Enohc. Él y yo estábamos particularmente locos por el futbol y lo jugábamos a todas horas, en todas partes, con todas las cosas. Matábamos la luz del sol con gambetas, cabezazos, piruetas y penales, retábamos a cualquiera, sudábamos gloria y alegría entre carros y banquetas. Rompimos decenas de cristales, volamos balones al por mayor, huíamos de las señoras gritonas y saltamos cientos de veces las bardas más peligrosas.

Aun cayendo el sol el juego seguía en casa, convertí a mis Gi Joe, mis star wars, y mis playmobil en réplicas imaginarias de jugadores de época. Así Rud Gullit vestía uniforme de asalto, y Manuel Negrete era un playmobil negro con amarillo. Mis carritos no rodaban las pistas, pateaban canicas y se enfrentaban a los playmobil en partidos encarnizados con dos porterías que no eran otra cosa que una caja de zapatos cortada por la mitad. El futbol me perseguía a todas partes y curiosamente me aburría un poco el verlo en televisión,la magia real estaba en la cancha y el patear el balón.

Mi mejor compañero fue siempre un balón de futbol, siempre me escogían primero, mi padre estuvo siempre atento a que yo lo jugara mejor y con regaños y disciplina lo logró de a poco. Incluso recuerdo que con mi imaginación buscaba sitios donde poder anidar el balón aun sin tener un balón en los pies. En misa por ejemplo abandonaba la perorata del sacerdote, abandonaba el mundo e imaginaba el balón anidándose en el ángulo que hacía el confesionario con la barda del coro y metiendo un gol mágico. 

No voy a negar que jugué al futbol en los videojuegos, a mi me tocó el GOAL de Nintendo, un juego que hasta la fecha atesoro en mi cuarto de casado. Sin embargo el tiempo de juego era mucho mayor en la vida real, entre autos y piedras y banquetas y portones. Me deslicé mil veces con mis piernas debajo de los autos para sacar esos balones atorados. El mundo de mi niñez fue el futbol magnífico con héroes aun terrenales. Mi primer ídolo fue Manolo Negrete, después alabé a Maradona y a Platini. La selección alemana del 90 me sedujo y Klinsman y Mathews se adueñaron de mi corazón. Gullit y Van Basten hicieron lo propio con esa magia. Siboldi se convirtió en el primer futbolista de carne y hueso que vi y respeté como ídolo.
Hoy a más de 25 años después, veo a los niños de hoy que se reprimen las ganas de patear un balón con felicidad y buscan sitios perfectos con herramientas útiles como zapatos y un buen balón, un buen espacio, una buena cancha, buenos uniformes, buenos rivales, el mismo ídolo en la mente. Hace treinta años solo necesitábamos una pelota, y tiempo libre para imaginarnos en el mejor estadio y deshacernos las piernas y las rodillas la tarde entera. 

lunes, 27 de julio de 2015

TE ME FUISTE PIOJO



No se puede ser más torpe, no se puede ser más mecha corta, no se puede ser más imprudente. No se puede tener menor idea de un entorno y un puesto de trabajo y jactarse de ello con bríos y valentía absurda como la del Piojo Herrera. No se puede ser tan tozudo como "el colorado" ante todo lo que le rodea. No se puede ser tan inocente con tamaña responsabilidad en los bolsillos y en la cabeza como la tiene el aun director técnico nacional.

La mañana de hoy Miguel Herrera le puso una hermosa cereza a su aventura de Copa de Oro, la cual ya llevaba un guión espectacular y épico lleno de drama y sangre deportiva, de sudor y de gritos, de corrupción, de moral volátil, de Panameños alterados clamando cabezas concacafquianas, de Ticos incrédulos, de gabachos eliminados, de cubanos perdidos, y de millones de mexicanos que contra todos los pronósticos no se sentían tan capaces de apoyar a esta selección que a pedazos se desmoronaba en el colofón de esta copa.

Esta mañana cuando los mexicanos sobrios de vergüenza deportiva menonita apenas digeríamos y perdonábamos este grosero peregrinar de los ratones verdes por la Copa de Oro. Cuando se nos medio olvidaban los twits de las elecciones. Cuando las redes sociales nos incitaban al festejo mesurado, a la reflexión tajante sobre los muchachos que jugaron, a tratar de entenderles y como pareja sumisa aceptar la continuidad de los chicos y de su líder colorado el Piojo Herrera. A aceptar que los sonrientes campeones se pasearan enfrente de la prensa, cínicos y eufóricos y nosotros respaldarlos. Esta mañana que los mexicanos aceptaríamos ese cáliz de la nueva oportunidad. El Piojo Herrera en el aeropuerto de Filadelfia lo tiró todo por la borda como un niño tonto.

En un deporte y un país que sufre los estragos de la violencia y la intolerancia, llega un líder de mantequilla, entrenador de la selección mexicana de futbol acompañada de su hija "la corriente" (cuyo único mérito en la vida es ser amiga del chicharito e hija de el Piojo) y con violencia verbal y física agrede en público a su máximo detractor de la prensa; Perdóname Piojo (porque soy de los que le gusta tu equipo) pero no pudiste ser más torpe. Perdóname Piojo pero habías ganado la copa merecida o no, justa o no, la habías ganado, y tenías el sartén por el mango y ahora ya lo regalaste.

No puede venir el Piojo ahora a decir que lo hizo por defender a su hija. Dudo que la quiera como dice, si la quisiera así, se hubiera molestado en brindarle un tanto cuanto de educación, dignidad y humildad. Así que no puede venir el Piojo a unirse al cúmulo de líderes políticos y religiosos absurdos que nos pintan la cara con espejos. La única lectura que le doy a esto es que está enfermo de poder, contagiado por la infame niña que tiene por hija. Como dicen por ahí, sacó el cobre que siempre usó en la cancha cuando era el aguerrido defensor y que no supo guardar a la hora de usar la cabeza para pensar y no para romper narices.

En una sociedad que requiere de líderes propositivos e incluyentes lo menos que necesitamos son pelafustanes así señor Piojo Herrera. Si el reportero dijo o no la verdad, o si se siente usted atacado por ello, entonces mejor dedicarse a otra cosa para que no quede en duda su autoridad y manejos. Si le molesta que opinen de usted, entonces mejor apártese, váyase a trabajar al polo norte donde nadie pueda contradecirle y de favor llévese a su hija la de la boca de pulquería de los años setenta.

Si se va o se queda este señor, hoy firmó un capítulo en extremo risible para el futbol y la historia de este país. Me gustaba su futbol, me creí lo de los penales, había dejado de lado los insultos de su hija la corrientita. Pero este país no necesita más gente como él, que a la primer provocación pierde la cabeza, este país no necesita otro líder mentiroso que avienta la piedra y esconde la mano, este país se cansó de ti.

Y cuando deje la silla, la piojita se quedará sin amigos, ¿O apoco creen que sus amigos de la selección la seguirán buscando después de que ya no sea la hija del entrenador? Creo que le dejarán las palomitas azules en el whatsapp...

jueves, 9 de julio de 2015

UN SONIDO SATÁNICO DE EXPORTACIÓN




Una noche empezaron a sonar los bajos cumbieros de en un bar de esos que nunca voy pero que la marea me llevó. Al fondo del salón se refugiaban dos tipos tras sus computadoras y mezclaban las canciones a un ritmo de locura irracional lógica. De pronto apareció el merolico, el extravagante, el raro, el diferente y empezó a darle sentido a las mezclas y a mi manera de entender el show. Un presentador, un loco, un poeta callejero y sucio, mundano y prolijo en su retórica, sexual y contundente, una voz acuchillante que servía de aderezo picante a esa cumbia que flotaba en aquel bar. Era el Sonido Satanás lo que escuchaba.

Las cosas no suceden por añadidura; conocí la historia del Sonido Satanás y su gente trabajando con ellos y entiendo que el gusto por el Kitch y el entendimiento real de la vida nocturna tienen un solo desafío y es la creatividad de estos cinco personajes, y digo cinco porque tras ellos existe otro baluarte en la mística y el desarrollo de un fenómeno. Estos cinco granujas son tan distintos entre ellos pero los mantiene un común denominador tajante que es la fiesta, el baile y la poesía nocturna y el valor imaginativo. Pareciera que habitaran las calles de Guadalajara desde 1900.

Soy de los que creen que ya bailé lo que tenía que bailar, casi ya nunca bailo y soy de piernas huevonas y mano pesada para triturar mis nalgas toda la noche mientras veo a la gente bailar. Aún así disfruto de la algarabía popular y del sancocho de pistas de baile, aun así me recrea el ojo el sudor y las sonrisas del baile ajeno y sobre todo cuando se trata de cumbia y cadera ardiente que quema la duela, aun más si le cernimos locura y poesía a la pista.

Las mezclas de Pinpon y Newman tienen años rodando aquí y allá, por monedas, por refrescos, por tamales o por el simple gusto de hacer bailar y romper a la gente que brinda por cada noche. Ellos junto a otros tantos sonideros se encargan de darle sabor y tum, tum, tum, tum a los bares tapatíos y zapopanos. Cargan con la tremenda loza ardiente de ser Djs y lidiar con ello con los incógnitos ebrios de bar, o con las chicas expertas en saber que canción sigue como si ellos fuesen solo reproductores portátiles con pies y manos y que hacen caca.

La variante magnífica del Sonido Satanás como con otros sonideros desde mi punto de vista, tiene que ver con la magia del momento evocada por la poesía arrabal y sexual de Groncho combinada con una buena selección de temas propios y sancochados, y la inocencia satánica de Ricardo quien en silencio y escondido tras un descomunal bigote rompe las reglas de la pista. Desde mi punto de vista es una armonía cuasi perfecta de un retrato social mexicano y su cultura underground de asfalto y cabaret. 

Este retrato cultural ya tuvo un premio satánico y los llevó a pisar tierras europeas. Suena tan estupendo como lo que es. Muchos proyectos tapatíos han cruzado el charco pero pocos con semejante alcurnia y fluidez. Y a mi por lo menos me llena demasiado saber que estos muchachos que radican en su mayoría en Santa Tere, o por lo menos ahí aterrizan su satánico saborío, hayan demostrado al viejo continente la alegría de nuestro sentir y la locura de nuestro vivir.

Hoy en día los sonideros abundan por aquí y por allá, siendo los más arriesgados y los más elocuentes quienes alcanzan a distinguir. El camino del Sonido Satanás tiene miles de horas de sudor y baile y borrachera empedernida, litros de cerveza derramada, mezcal afrodisíaco, y noches y madrugadas acumuladas entre cables y computadoras y micrófonos enmielados de fiesta y sudor nocturno. Esta armonía de fiesta e ideas, de sueños y de un inmenso amor a Santa Tere los llevó ya a cruzar el charco a Europa y a calentar las pistas de nuestro país. 

El Sonido Satanás es un puñado de cultura nocturna tapatía en las cabezas y sangre de cinco tipos tan distintos y al mismo tiempo muy afines. Es la radiografía de la noche y la expresión de los que callan y solo sudan en la pista de baile. El Sonido Satanás es una invitación a la locura y la perdición entre alcohol y ese zumbar constante de los zapatos rechinando al suelo y la poesía y la demencia comunal. Enhorabuena a los embajadores de nuestra fiesta en el mundo! 

martes, 7 de julio de 2015

ESTRELLAS QUE NO LOGRAN BRILLAR




Se cagan en críticas encima de Messi y de la Argentina, encima de Brasil y de Neymar, se cagan encima de todos e ignoran que el futbol está cambiando a puños. Y nos venden ídolos que no se acercan a lo que nosotros antes conocíamos como tales, nos hacen creer que las grandes figuras argentinas y brasileñas lo son por el simple hecho de romperla medianamente en Boca o River o Corinthians o Cruzeiro y luego vuelan por millones al viejo continente a arroparse la mayoría en equipos de estrellas mundiales para convertirse aun más en íconos y referentes, cuando no son más que buenos quizás buenísimos jugadores de futbol pero están lejos de ser los ídolos y las estrellas resuelve campeonatos y juegos que creemos.

Se critica a Messi por no haber ganado la Copa América y por tantas cosas pero es que no nos damos cuenta de la real problemática. Las estrellas brasileñas y argentinas de hoy no son del tamaño que creemos y son diminutos comparados con los que les antecedieron. Messi y Neymar por supuesto cuecen aparte pero yo insisto, se creó una masa de talentos a destajo sudamericano que el mismo futbol argentino y brasileño ya no pueden sostener en ocasiones y están importando ahora jugadores y repatriando talento local consagrado.

Tenemos el caso de Higuaín, un tipo que juega maravilloso que la rompió a medias lleno de estrellas en el Real Madrid, un equipo donde mi abuelita metería goles si viviera. Higuaín hoy está recibiendo todas las críticas no solo por fallar en esta Copa América sino que ahora le vuelven a recordar la de la final de Brasil 2014. Y yo me pregunto...¿Kempes habría fallado esas pelotas? ¿Lo habría hecho Canigia? ¿Qué tal Maradona? ¿O Batistuta? Históricamente no fue así, aparecieron en el momento justo y libraron esas batallas y le dieron los títulos a su país, y eso justamente les dio la inmortalidad postuma. Y déjenme recordarles que estos tipos no jugaron en equipos galácticos y aun así brillaron y tienen casi casi las llaves de las ciudades que habitaron como lo hizo Batistuta en Fiorentina, o Maradona en Nápoles (donde Higuaín por cierto volvió a errar en momentos críticos) o Kempes en Valencia etcétera.

Culpan a Messi y a Higuaín y se olvidan de Lavezzi que entró a pasearse como estrella del futbol y refugiarse en la marca del chileno desconocido todo el partido, y cuando Messi tiempista y genio le pone una pelota para que sirva a Higuaín o saque de su chistera una genialidad de esas que deben tener las estrellas del futbol moderno, ¡pum! un pasé al Pipa que más bien parecía al palo y por el que el Pipa hoy sufre en comparaciones con Batigol quien logró años antes una igual. 

Y qué me dicen de los astros brasileños que triunfan en el Chelsea o el PSG o el Bayern o el Madrid y bla bla bla, Pero que a la hora de ser héroes y figuras entre ellos chocan como pinos de boliche sin sentido. Y Neymar saca su ímpetu genioso y llora y reclama y grita y provoca como nunca vimos a los brasileños. Un nuevo caso de estrellas opacas que nos quieren vender a la fuerza para sustituir a Ronaldo o a Romario o a tantos brasileños que hacían clubes campeones con su magia.

Hoy en día hay miles de argentinos y brasileños distribuidos por todo el mundo, la mayoría de ellos ocupan el sitio de estrellas y jugadores clave en cada plantel, al final de cada temporada todos los clubes del mundo nos acercamos a las ligas argentinas y brasileñas a preguntar por los exitosos de esta temporada y pagar fuertes sumas por traerlos acá como estrellas solucionadoras. Cada vez el talento es más escaso, es imposible producir jugadores estrellas a destajo como hoy se cree.

Y entonces llega el mundial o la Copa América y decimos que estos equipos están plagados de estrellas y deberían serlo por supuesto si se considera que son los 22 mejores entre los miles y miles. Sin embargo si se es analítico y se deja el morbo de lado se puede notar que Biglia y Otamendi están a millones de años luz de Ruggieri, o de Mcallister, o de Ayala, o que Banega no es ni la mínima parte de lo que fue Redondo o Passarella y si nos vemos más críticos recordamos a Sergio Goicoechea quien cuando Argentina no podía resolver en 90 minutos y alargue se ocupaba de todo y daba los títulos y las rondas y donde Romero se ha quedado lejos.

El futbol actual es muy parejo, se ha vuelto más físico y trabado. Los equipos chicos se dieron cuenta que revolver al equipo atrás 90 minutos sin buscar nada puede traer empates valiosos o triunfos absurdos. Exigimos a las potencias latinoamericanas como Brasil y Argentina salir y arrasar con todo pero ya es tan sencillo como antes. Hoy Chile demostró que con ganas y orden se pueden hacer muchas cosas, cosa que muchos deberían aprender de ellos.

Se acuchilla a Neymar y a Messi sin duda dos estrellas que pasarán a la historia. Se acuchilla a los planteles completos de estos equipos, a los técnicos se les cuestiona y se les juzga. Yo solo creo que es tiempo de dejar de creer en estrellas tan pero tan sobrevaloradas y volver a la antigua creencia de que los millones no hacen necesariamente goles.

martes, 16 de junio de 2015

CALIGARIS A OCHO AÑOS DE DISTANCIA




¿Quién carajos son los Caligaris?  Fue mi primera respuesta cuando nos invitaron a telonear su primer show en Guadalajara, creo que habrá sido el 2007. Cumplimos la fecha apenas bien, la empresa perdió, con ellos cruzamos un par de palabras y listo. Nada memorable realmente, sin embargo se había prendido una mecha silente.

Un año después sonó mi teléfono nuevamente un tipo me pedía de urgencia albergar a trece argentinos entre músicos, staffs y manager en mi casa por dos semanas. Refuté inmediato dado que mi departamento en ese entonces lo compartía con Julio y no había sitio para trece argentinos, era imposible. Sin embargo no había más opción y acepté pensando que yo algún día quizás necesitaría lo mismo. Esos argentinos eran Los Caligaris.

Así llegaron doce sujetos y un manager enojón y se apropiaron de todo el suelo de casa, el primero que me saludó un tal sencillez me saluda de beso, estaban organizados hasta las pelotas, dos que hacían la prensa diaria, otros dos más que preparaban la comida, uno más que iba y venía consiguiendo los pormenores del show circense. Otros tres más que ajustaban la mínima cuerda para el show, otros que contaban discos y camisas entre cajas y bolsas esperando el inicio de la gira mexicana. 
Dos días más tarde la fatalidad... el tipo que organizó la primer parte de la gira resultó un engaño y habría que esperar mas de una semana en silencio.

La siguiente semana fue una locura total, apenas recuerdo y se me estruja el hígado, casi no dormí, combiné trabajo y fiesta absoluta, mi departamento se convirtió en fiesta todos los días. Mi comida era resuelta por el gordo Marcos día a día. Era ese gordo cariñoso quien todas las mañanas me deseaba buen día y me preguntaba a que hora llegaba a comer mientras yo esquivaba caligaris entre los colchones regados por todo el departamento. Valentín el que menos dormía, tenía su colchón en la cocina y era difícil abrir el refrigerador para completar la faena matutina.

De noche, era usual que "Sencillez" siempre en calzoncillos me visitara y me despertara porque no podía dormir y me platicara cuando extrañaba Argentina. Por las tardes siempre comíamos todos juntos entre colchones e instrumentos y maletas. Los "cases" la hacían de mesas y parecíamos refugiados de alguna guerra con las sonrisas siempre al frente. Comí pasta a morir, comí Poroto, comí Panchos, comí el asado más distinto que he comido en mi vida, después claro de lograr que en el Soriana nos vendieran media res casi para alimentar a los caligaris, No tiene la v
aca y unas decenas más de amigos.

Se llegó entonces el momento de atender la parte de la gira que si estaba sentenciada, además de un endiablado Festival Extremo hicimos un show doble en un lugar cercano a plaza del sol, con doble función de menores y mayores el lugar inexplicablemente se llenó a full, la tocada fue una locura total, para el final de la misma yo estaba en uno de los costados entendiendo apenas el fenómeno que ya detonaba. Se llegó "Kilómetros" y asaltamos eufóricos el escenario yo y otros cuantos amigos del barrio, para el encore final nos quitamos las playeras y las agitamos con locura, no se si fue la primera vez que se hizo eso, casi estoy seguro que si, fue la gran despedida de Guadalajara.

El resto de la gira de No tiene la vaca y Caligaris fue pura alegría, anécdotas maravillosas, y amistades que jamás se van a olvidar. Incluso estuvimos a punto de morir todos entre el camino de San Luis Potosí y Monterrey en una curva maldita con aceite y lluvia que quisieron apagar la vela de nuestra alegría y no lo consiguieron. Me recuerdo sentado en medio del pasillo y ver al frente como el camión giraba de un lado al otro queriendo encontrar fatalidad o suspiro. Afortunadamente el camión logró acomodarse y solo fue un motivo aun más para sonreír a la mañana siguiente con una cerveza de desayuno.

Han pasado ya ocho años desde aquella llamada telefónica en que me ofrecieron telonearlos cuando no tenía ni puta idea de quienes eran. Todos saben lo que estos argentinos han logrado en el corazón y el ánimo de los mexicanos, para ser honesto me gustan muchos de sus temas pero yo no podría ser el mejor fan de su música, yo soy más punk. Sin embargo se que han trabajado fuerte, que han sufrido, que no todo ha sido siempre alegría y emociones, hay miles de sensaciones detrás de toda esa maraña de éxtasis actual. 
Está de más escribir acerca de su música y su éxito porque todos lo saben, hace unos días pude platicar con algunos de ellos nuevamente, ya no en el depa, ya no en la calle, ya no en calzones. Siguen siendo los mismos argentinos que llegaron hace ocho años a mi depa, los mismos que saludan de beso, los mismos ahora con hijos, los mismos que tomamos un shot de Listerine para finalizar una peda, los mismos locos que tiraban colchones y dormían entre pedos y ronquidos en la sala de mi casa. Los mismos cordobeses culiaos!!

jueves, 4 de junio de 2015

UN GOBIERNO QUE TENGA HUEVOS


Yo solo quiero:

Un gobierno que saque a los miles de parásitos de sus oficinas y puestos
Un gobierno que me cobre lo justo y me deje trabajar
Uno que permita la competencia y aborrezca las concesiones
Un gobierno que se olvide de lo represivo
Quiero un gobierno que logre que a mi amiga a la que estimo le cancelen su cheque de maestra sin ejercer el cual obtiene por su marido dirigente
Un gobierno que le suspenda el cheque a mis conocidos aviadores
Uno que le pague a los artistas lo que se merecen
Un gobierno que le audite de verdad el dinero a todos los supuestos organizadores y promotores que solo iinflan facturas de servicio
Quiero un gobierno que no reprima y que dialogue
Un gobierno que acabe con miles de puestos inservibles
Un gobierno que otorgue competencia real a los prestadores de servicio y termine con los compadrismos
Uno que le regale las calles a los jóvenes
Un gobierno que castigue a los que operan mal y no solamente a los nuevos emprendedores
Un gobierno con diálogo permanente
Un gobierno de ideas y no otro estancado y aburrido

Necesitamos gobiernos que limpien de fondo el lastre que durante años tenemos aun deteriorando nuestras instituciones y por consiguiente nuestro futuro. No habrá y no existirá un candidato perfecto hasta que alguien se atreva a desafiar hasta el último resquicio de lo que hoy nos gobierna para limpiar la podredumbre.

Han pasado diferentes partidos pero mi amiga sigue cobrando su cheque de maestra sin dar clases, el jefe de mi amigo que nunca ha visto sigue cobrando su  cheque sin pararse a oficina. Y siguen y siguen vivas las rémoras de los presupuestos.

No pido mejoras físicas como agua, calles dignas, seguridad y demás porque eso es su mayor obligación.

Sin embargo sueño con un gobierno que simplemente tenga los HUEVOS para cambiarlo todo, por encima de los de siempre.

martes, 28 de abril de 2015

ANDRÉS ANDRÉS



Yo te vi jugar Andrés, salías con tu melena de puberto que aun conservas y hacías sprints de lado a lado y después te divertías en la banda izquierda con defensores y compañeros. Rápidamente adoptaste esa banda izquierda del Jalisco como un refugio sabatino a tus patadas y gambetas, y yo y muchos dibujábamos tu número 17 en el ceño y sonreíamos y gritábamos y empujábamos tus piernas y el balón para apedrear a los arqueros rivales. Yo me emocionaba mucho al verte y entenderte con mi equipo.

Yo te vi despedirte, ofrendaste quince minutos ante la gente que te vio nacer y te veía partir, te fuiste como pocos se han ido, no solo por la puerta de enfrente, con honores y almidones, con gritos y cantos y lágrimas que se quedaron derramadas en la grama y las tribunas de mi adorado Jalisco. Te vimos partir como un caballero, nos hablaste de frente, aventaste gracias y respeto y te juramos y nos juramos lealtad. Nadie se ha ido de este club con tanta gloria en tan poco tiempo. El mundo te tenía preparado otro plan.

Aun recuerdo como se me tiritaban las manos cuando te vi prepararte para saltar a la cancha en aquel mundial de Alemania, eras el arma secreta del bigotón y cumpliste y los halagos volaron a pesar de la lesión y la eliminación. Sin conocerte fuiste el remedo de consolación de ese domingo atroz de 2006, aun recuerdo como ayer esa tarde fría inconsolable. Aun recuerdo al mequetrefe de Javier Aguirre anularte en 2010 y ponerte a cuentagotas en Sudáfrica y metiéndote para que le solucionaras los momentos que sus predilectos no supieron acomodar.

Europa no te fue fácil pero te lo tomaste muy en serio, y volviste a penetrar con picardía la banda izquierda tan tuya por aquí y por allá. Acá era difícil seguirte pero lo intentábamos siempre. Sabíamos que los músculos te explotaban, te empezaron a llamar de cristal, de papel...¿qué saben ellos? Aun así volviste a caminar y correr y patear los estadios de la primera española y te importó un comino tragar segunda división, eres un tipo fiel, eres lo que mi club te dio desde el principio, eres un agradecido con la vida y con la gente.

Parece que la gente de Holanda ya vio lo mismo que yo vi en ti en aquellos años mozos de carreritas rojinegras, de inmediato te escabulliste en sus corazones con esa pegada y esa fidelidad y gratitud de perro. Holanda olvidó el No era penal y el "puto" y lo cambió por el cielito lindo con tu nombre, llenaste de nuestro español las gradas del PSV, las pintaste de verde blanco y rojo. Nunca he sido nacionalista, pero se me cayeron las de cocodrilo cuando vi ese mosaico con esa manta a tu nombre, pidiendo tu zurda y tu sonrisa más tiempo. Muchos nunca entenderán el tamaño de tal honor de una hinchada hacia un jugador. Nunca lo vi por un mexicano antes, si por muy pocos grandes ídolos.

Apuesto a que aun no sabes que sucedió o que hiciste realmente para recibir tal detalle, tal distinción. Apuesto que tardas en asimilar tal dicha y honor que una ciudad y una afición te han concedido como lo intentamos nosotros hace algunos años. Me quedo con este momento, me quedo con los buenos recuerdos y añoro que los nuevos sean iguales o mejores. Ya eres campeón, nosotros aun no y quizá nunca lo seamos, realmente me tiene sin cuidado, igual pienso sufrirlo. Algún día nos encontraremos de vuelta en la cancha del Jalisco, ya sea como nuestro o como rival, o como el jugador retirado qué se yo...

Hasta entonces me quedo con el mosaico, y con tu 17 en el dorso adornando el bello estadio Jalisco...