miércoles, 26 de noviembre de 2014

SKA SKA SKA



Gustavo Cerati utilizó la estructura del ska en sus principios, los Hombres G acudían a esta forma de hacer música para elaborar sus cortes más bailables, mucha de la música de los ochenta encontraba en el ska el refugio para la composición de los tracks más apegados al gusto masivo. Maná en sus primeros discos lo usaba y de hecho su himno juvenil "Me vale" es un desparpajado ska. Café Tacuva, La Maldita vecindad en un principio fueron bandas de ska nacional, después se quitaron el sello pero no traicionan en muchas ocasiones los ritmos. 

¿En qué momento entonces se hizo un pecado tocar ska? De hecho el problema no es tocar ska sino decir que tocas ska o ponerle la palabra al nombre de tu banda como el gran grueso de las bandas exponentes. ¿Fue acaso la maldición de José Fors la que ultimó el destino del genero en esta ciudad y en este país? ¿Porqué los Liquits o Vampire Weekend pueden hacer ska sin ser sobajados? ¿Porqué las bandas de reggae utilizan el ska para agilizar sus shows sin ser evidenciados? 

La respuesta a estas interrogantes debe estar forzosamente en el desarrollo del ska mismo y todo el entorno que se ha creado alrededor suyo. El ska ha sabido y no existir a lo largo de casi o más de cuarenta años en el mundo pero de muy particular forma. La fórmula equívoca del género ha sido la misma auto exclusión. Esa determinante y terca obsesión de existir como un movimiento único o auténtico al que millones se suman día a día, haciendo la esfera cada vez más grande, cada vez más igual, cada vez menos interesante.

Así desde que las bandas consagradas de ska sin título como La maldita, Cafeta, La lupe etcétera soltaron la estafeta nos hemos encargado de autoaislar el género construyendo sin fin de festivales maratónicos de bandas hechas como copias al carbón. Creamos acoplados y colectivos expertos en el género, no importa realmente quién o cómo, lo importante es sumar y sumar y seguir sumando adeptos. Se ha perdido el control de calidad y se tiene la válvula de la cantidad. Hemos menospreciado a los demás géneros que nos rodean y el día que se nos acercan los miramos feo y nos quedamos sin ideas al escucharlos, solo queremos seguir bailando ska, no importa que diga la canción, no importa nada si se sigue dando vueltas de la paz.

No podemos culpar a los que le dan la espalda al ska, es cierto, hay un rechazo automático que se debe de erradicar ya que el género tiene mucho que ofrecer y lo ha seguido haciendo. Sin embargo el exilio que vivimos en muchos casos es fruto de una sobre exposición y una identidad casi ausente de las propuestas presentes. Hoy en día las radiodifusoras, la televisión y la industria en sí conserva una capa enorme de rechazo ante el género como propuesta comercial. Es cierto, son en muchos casos estúpidos prejuicios ante un enorme aporte de calidad de bandas a lo largo y ancho del mundo, pero es también consecuencia del andar de las mismas bandas.

El ska es hermoso, es cadente, es muy bailable, es una calca de alegría en el rostro, son los pies inquietos buscando sitios para moverse. El ska no es agricultura como dicen los más ingenuos, tampoco es resistencia y autogestión como afirman otros. El ska es un género como uno o como otro y ofrece como otros tantos géneros cuando se hace con imaginación e idea, justamente como cualquier otro género. El ska es para muchos una forma de vida, como para otros es el género a combatir. El ska siempre estará para alegrar ese show de fin de semana y siempre existirá aunque no lleve el nombre impreso.



lunes, 17 de noviembre de 2014

HABLANDO DE ÍDOLOS Y DECEPCIONES



Abril de 1994, mi primer ídolo juvenil tomó una escopeta y se arrancó la vida y con ella vulneró mi adolescencia y mis ideales, hizo añicos el Teen Spirit, volvimos a oler a ser humanos los jóvenes de aquella generación. Aun así le seguí rindiendo honor y me empapé aun más de su ideología que ahora más bien parecía absurda, sin embargo con los dientes afilados defendí el nombre de mi héroe Cobain. La aferración de mi sentir por una imagen ejemplar siguió y sigue viva, el hombre necesita de modelos para sostenerse, el hombre necesita ídolos, la música necesita de líderes.

Los ídolos se están cayendo a pedazos, la prensa extrema que irrumpe hasta los más íntimos resquicios de las vidas y la intimidad desnudan y condenan, aburren y hostigan. Los ídolos cada vez son más humanos, y aunque nunca dejaron de serlo ahora viven en una constante espiral de críticas y entornos absurdos que se empeñan en canonizar a todo aquel que sube a la tarima con éxito. Los ídolos deportivos y artísticos de hoy se hacen cada vez de más carne y más hueso. Los ídolos se están extinguiendo.

Esa absurda necesidad de la humanidad de evidenciarlo todo, de exponer las vidas comunes y complicadas a través de exponenciales cámaras y redes, han logrado hacer a nuestros ídolos en gente tan común y normal como los somos todos. Así entonces las decepciones son cada vez más continuas y las similitudes más intensas y claras. Hoy los músicos y atletas, los actores y políticos no solo deben ser talentosos en sus profesiones, no solo deben sobresalir y ser competitivos, no solo deben ser originales y agresivos. Hoy además deben ser necesariamente perfectos como seres humanos.

De esta manera, se convierten en antihéroes de manera inmediata, al no saludar a un fan, al salir de casa a tal o cual hora de la mañana, al beber de tal manera, jugar, coger, fumar, pensar, hablar, opinar y mil actividades más que hiciesen de manera deficiente de acuerdo a los nuevos fundamentos y juicios humanos de las redes sociales. Las malas decisiones en cuestión de segundos son capaces de destruir y asesinar carreras e ideologías.

Aun así hay ídolos que olvidan que tienen en sus manos la ideología de miles de personas y jóvenes que les siguen y les han entregado su confianza, cariño y sobretodo identificación dentro de un grupo específico. La coherencia y la congruencia deben estar siempre presentes y aplicarse en sus vidas dentro y fuera de las cámaras para poder ser siempre justamente un ídolo de multitudes que agregue valor a los que lo siguen.

Entonces quienes seguimos a Maradona no deberíamos de inventarnos pretextos para seguirlo admirando, por eso los que seguimos a Fat Mike como ícono punk no deberíamos estar buscando respuestas acerca de sus estúpidos desplantes. Justamente por eso bandas de rock que pregonan justicia para el pueblo no deben practicar la opulencia y los desplantes contra quienes se identifican con sus sentencias dentro de las canciones.

Es una pena que muchos de los ídolos conviertan sus posiciones envidiables en asquerosas profesiones centaveras y usureras de odio. Los ídolos podrían considerarse como un mal para subdesarrollados, yo creo que en muchas ocasiones en ellos recaen las ideologías de las sociedades contemporáneas y mucho depende en ellos el agregar valor o trazar decepción.

El peso de las palabras y las acciones son más que cualquier cosa, la inteligencia para ser coherente pocos sabrán mantenerla.

miércoles, 29 de octubre de 2014

VENCEDORES ANÓNIMOS



Hace ya tres años que pasaron los juegos Panamericanos Guadalajara 2011, aun quedan vestigios del color que cubrió el suelo de las principales avenidas, aun huele un poco a ese aroma de juventud y competencia que reinaron en esta ciudad. Quedan algunas esculturas de pobre belleza y color reducido por el corredor Lázaro Cárdenas, donde los turistas se siguen preguntando el qué o el porqué al verlas, sin respuesta, no queda muy claro. La villa panamericana está vacía y triste después de haber alojado a los cientos de atletas que saciaron su diversión, estrategia y sexo en los dormitorios y pasillos del edificio de cartón.

Fue un octubre apasionado y perfecto, la comunidad en su totalidad se entregó y cooperó al máximo, muchos de los que trabajaron en el evento lo recuerdan como la experiencia de sus vidas. Los atletas mexicanos brillaron como nunca y se llevaron el medallero, uno a uno fueron colgándose preseas sonrientes y victoriosos. Emilio González pudo al fin sonreír en su proceso como gobernador y quizás logró una erección pasajera cuando el máximo dirigente reconoció los juegos como los mejores de la historia e hizo que Emilio sobrepasado gritara que vamos por los Juegos Olímpicos agradeciendo a atletas, público, y sobre todo a los voluntarios...

Hubo una voluntaria especial, que soñó también con pasar los mejores quince días de su vida, que planeó conquistar la ciudad y su felicidad empapándose de deporte y fraternidad sin recibir nada más que alegría a cambio. Hubo una heroína en silencio que ganó la medalla de la supervivencia días previos y durante los juegos panamericanos, una chica que libró su batalla contra la muerte en esos días llevándose la medalla de oro sin lugar a duda, un triunfo más para México que no se vio en el medallero pero si en la fuerza de este país. Hubo una mujer llamada Aura Méndez que de camino a su junta final de voluntariado fue atropellada y vio limitada su participación en la justa.

Aura tomó el camión que la llevaría a esa junta final donde por fin conocería el rol que llevaría a cabo en la justa deportiva. Los sueños eran muchos, las ganas y la emoción sobrepasaban su energía y su decisión de ser parte de este bello fenómeno deportivo. Cercana la fecha solo faltaba el último paso para ser parte medular de esta celebración de hermandad y fraternidad. Sin embargo había alguien más que no quería ser parte delas coordenadas de orden y cordura y embistió su automóvil contra ella alejándola no solo del voluntariado, no solo de la justa panamericana, no solo de la emoción si no de la vida misma y su forma más normal de vivirla.

Los días posteriores Aura luchó y luchó junto a su equipo más fiel, su familia entera fueron los coequiperos perfectos, haciendo esto y lo otro por ella para mantenerla fuerte y viva. Se mantuvieron a su lado para vencer a la muerte que se avecinaba casi irremediable mientras en la pista de tartán y  en las piscinas y las duelas los deportistas mexicanos seguían caminando al éxito. Orgullosos levantaban por encima de sus cabezas las medallas colgantes, Aura solo veía como colgaba el suero canalizado a su muñeca manteniéndola viva. 
La fuerza de los amigos cercanos, las oraciones, mucho hicieron para ayudar a Aura, como mucho lo hicieron los vivas y los ánimos a nuestros deportistas que seguían dominando el terreno de juego. aun así no era suficiente y ella tuvo que librar una prolongada pelea junto a su equipo durante días, semanas, después meses. Incluso después de que México terminara victorioso en el tablero, después de que Emilio se viera orgásmico en la ceremonia de celebración y el bodrio de Alejandro Fernández ejecutara la peor canción en la historia de los panamericanos. Aun después de que el tri olímpico se llevara la medalla de oro y México explotara...

Aura Méndez lucha hoy en día aun por ganar la competencia que le dio el destino días antes de los panamericanos. Se suponía que debía de haber sido voluntaria y ser parte del grupo feliz de personas que vivieron la experiencia de sus vidas. Aura y su familia siguen luchando por incorporarse a la vida normal nuevamente, el camino aun es largo y todavía se perciben las secuelas de aquel trágico día.

Aura Méndez Guzmán es otra vencedora de los Juegos Panamericanos 2011

martes, 21 de octubre de 2014

SU MAJESTAD JORGE CAMPOS



Bienaventurados los que lo pudimos ver en las canchas, felices quienes lo seguimos y lo llenamos de esperanza y de sonrisas. Afortunados los que lo tuvimos de ídolo bajo el marco de la nuestra selección y quienes vivimos esa etapa de color, magia y felicidad en las canchas mexicanas. Me refiero claro, a la gracia que nos dio a los amantes del futbol a quienes vimos jugar al extravagante Jorge Campos.

El futbol son vínculos deportivos, de colores, de pasión y de lealtad, pero el futbol también es un espectáculo, una vitrina para fomentar mentadas y carcajadas, un show repleto de color y magia que se alimenta de gritos, de patadas, discusiones y puñetazos, fortuna y belleza. El futbol no solo nació para los grandes deportistas, también lo hizo para actores y guiones dramáticos que permanecen elocuentes en la memoria de los espectadores. El futbol precisa de primeros actores y otros más secundarios, sin embargo pocos alcanzan este nivel de protagonismo tan majestuoso como lo hizo el "brody" Campos.

Dueño y creador de una parafernalia única en los años noventa, hábil con los pies y con las manos, con la inteligencia y con la destreza, con el humor y la precisión. Jorge Campos llenó de color el arco nacional y el de varios equipos en su etapa de atajador, elevó al máximo la posición, convirtió el ser guardameta en la meta principal de varias generaciones. Ahora los niños no temían más al arco y querían defenderlo para emular al acapulqueño. El "brody" llenó de luz las metas que resguardó y sacó brillo permanente a su andar por el mundo futbolístico, dejó huella inborrable.

Los colores fueron su defensa principal, su característica. Envuelto en terribles uniformes dignos de payaso arlequín del medievo extraviado en una cancha de futbol, los cuales, más tarde se convertirían en piezas únicas, en cheque al portador, en toneladas de dinero enmarañado de marca y de piratería. Campos y su terrible gusto de la moda demostraron que la estética puede ser superada por la magia y la ridiculez.


Ni que decir de la alegría que inyectaba el verlo jugar con los pies como pocos porteros lo harán en la historia. Poniendo en singular peligro su meta y acelerando infartos de propios y extraños con esa clase y desparpajo característico. No fue el primero en arriesgar la pelota con pies habilidosos retando al rival es cierto, ya el colombiano René Higuita lo antecedía con esta gracia tribunera, pero Campos y sus colores reinventaban el género y lo traían a este país tan falto de identidad después de ocho años sin mundial de futbol.

En ningún otro jugador se ha puesto tal confianza y amor generalizado en los últimos años en el futbol nacional. Campos trascendió al mundo de las marcas y los grandes patrocinios, está vigente, tiene y tuvo peso en plantillas mundialistas anteriores, es la imagen de la felicidad que provoca jugar futbol. Jorge Campos fue y será la viva sensación de lo que significa jugar al futbol como cuando se fue pequeño, es el amor a la reta, la cascarita, la cábula, el apodo, la carrilla, el color, la sonrisa. Jorge Campos es el ídolo que nunca nadie pudo reprochar.

miércoles, 15 de octubre de 2014

20 AÑOS DE INADAPTADOS


La primera vez que vi a Los inadaptados conscientemente fue en el viejo bodegón llamado las Biaz por allá de finales de los noventa, y digo consciente porque supe que los había visto años antes sin saber que eran ellos. Me los topé sin querer registrarlos pero de inmediato se sintió ese plus que lo da una banda que de golpe vale la pena y sabes que trae algo encima. Más tarde la vida me puso enfrente para abrirles un show con "Mezcal Sound" o lo que fue antes de ser No tiene la vaca. No hubo decepción, el crecimiento era preciso, Los Inadaptados sin duda se estaban convirtiendo a pasos grandes en un producto de exportación de calidad, ritmo y originalidad para el país.

Recién me entero de sus 20 años de existencia, algo que pocas o casi ninguna banda de la ciudad y casi del país ha logrado. El tributo se vuelve absolutamente necesario, nada de la historia de esta ciudad podría ser verdad sin la existencia de estos chicos. Casi no hay recinto, auditorio, bar, foro que no hayan pisado Los Inadaptados y que hayan dejado la huella del baile y de su verdad lírica, la cual los ha acompañado siempre y han sido fieles a lo que les han dictado sus revolucionarias cabezas, llevando incluso esto a giras de arraigo y valor a diferentes partes de la república.

Es impensable para muchos tratar de entender la existencia de la música underground de esta ciudad sin la pimienta de lo que estos chicos, jóvenes y adultos han inyectado a través de los años y de su música. El camino no ha sido miel sobre hojuelas todo el tiempo, pero han sabido proponer y conservar ese estilo Inadaptado tan particular, combativo, auténtico y disparatado, con letras que se atreven y que explican el entorno natural de una generación inquieta e inconforme. Una lírica que apuesta por la inquietud juvenil en todos sus niveles, la rebeldía y la fiesta en sinergia para elevar emociones y exaltar poemas de revolución.

"No somos lo que quieres", es el nombre de su disco y curiosamente en tantos largos años de caminar por los escenarios de este país, solo esta placa oficial persiste y existe entre nosotros. Sin embargo no tendría empacho en colocarla en un sitio privilegiado en el histórico de esta ciudad y su cultura, su rock y su discografía básica. Sin duda esta obra que tardó varios años en ver la luz y que pasó por la creación, composición y ejecución de más de uno, ocupa un lugar muy especial en la historia de esta ciudad y sus bellas y curiosas costumbres. Los inadaptados supieron darle forma en este disco a casi 10 años de historia y ganas de sobresalir a pesar de todo. Es la música y la voz de varias generaciones en la voz de los sobrevivientes.

Tengo que aceptar y penetrar la llaga del lado humano y de la realidad. Después de salir esta placa la banda disfrutaba del ejercicio pleno de un crecimiento y una madurez que por fin traducía en justicia años de honestidad detrás de esos acordes. Pude verlos tocar en un punto de efectividad y comunicación con el público que nunca antes les había visto, estaban plenos y listos para dar el paso especial...

Nadie sabe que ocurrió, así de tajo la banda se partió en dos con un hijo que gritaba por atención en medio de ellos, me refiero por supuesto a su disco apenas lanzado. La gente esperaba ver explotar ese disco y ver a la banda tomarlo de la mano para que todo el país pudiera verlo y sentirlo, acariciarlo y arroparlo como la gran joya que era. Sin embargo el infortunio y la incertidumbre fueron los que reinaron el mundo Inadaptado...

La reconstrucción como todos los siniestros fueron lentos y dolorosos para algunos, fulminantes para otros. La recuperación fue exitosa y el camino se fue acomodando de a poco hasta volver al camino de la plenitud nueva, la reinvención. Los inadaptados siguen y seguirán apareciendo en los carteles y en la historia de esta ciudad, al igual que cuando jóvenes apostarán por los mismos medios y la misma plenitud. Los Inadaptados es una de las mejores bandas de ska punk del país a la cual en su mejor momento le invadió la enfermedad misma llamada humanidad... al fin y al cabo característica ineludible de un Inadaptado.

Felices 20 años de camino a Los Inadaptados



lunes, 6 de octubre de 2014

CLÁSICO AMOR CLÁSICO ODIO


De las cosas más hermosas del futbol y de casi todos los deportes está la facultad de amar y odiar, de alabar y repudiar, de alentar y reprobar. El amor y el odio se conjugan de hermosa manera para crear una afición,y creo que es necesario identificarla para poder disfrutar al límite casi cualquier deporte. Amor y odio suelen vivir y potencializarse en los clásicos. Es el momento cumbre del sentimiento deportivo ante el equipo predilecto y el equipo odiado.

Me encanta ver los "clásicos" del deporte, en otras partes los llaman "derbis"; como sea estos encuentros son únicos y atractivos porque día a día siguen construyendo las mejores historias del deporte. Sin duda sería difícil que cualquier liga deportiva del mundo pueda sobrevivir de manera exitosa sin la existencias de estos duelos tan exquisitos tanto deportiva como socialmente. Así entonces no imaginamos la liga española sin el Real Madrid vs Barcelona, o en Argentina el Boca vs River Plate y así otros cientos de enfrentamientos que cada fin de semana regocijan al mundo y avivan las ligas.
La mayoría de los clásicos tienen su fundamento en la cuestión regional, es decir, por el lugar o la ciudad a la que pertenece, a otros más los enfrenta las sumas de éxito, otros tantos por sucesos extraordinarios extracancha que hacen explotar las rivalidades. De esta manera la rivalidad encuentra su mejor lugar en estos duelos que se sobrellevan a muerte y que para los más infectados afecta no solo su experiencia aficionada, sino su vida misma y su relación con el entorno social.

En los clásicos no hay tregua, no se debe alabar ningún aspecto del rival, no se deben mostrar honores por los rivales, es una oportunidad perfecta para pelear con el alma y defender con la razón en el deporte. En los clásicos se puede llorar a favor y en contra, las lágrimas se pueden convertir en fragmentos de granadas agresivas que acarrean las derrotas con el odiado rival. En los clásicos se debe odiar con cada centímetro del cuerpo y de la razón. 

En estas nuevas épocas de deporte exhibido, donde la prensa insiste en crear deportistas perfectos y quitarles los errores humanos para convertirles en poetas de las buenas costumbres y ejemplares personajes de Plaza Sésamo, hoy, la prensa y las instituciones quieren reducir este odio deportivo a batallas de buenos modales propias del manual de Carreño. Todo esto a consecuencia de quienes de manera patológica llevaron a los extremos este odio y le dieron forma de violencia. Es comprehensible que se quiera erradicar la violencia, sin embargo debe persistir el odio deportivo. Los rivales no estamos para estrechar manos más que para iniciar el encuentro, debemos seguir viviendo al máximo este odio y este amor, el futbol y el deporte necesitan de esta parte del mismo para seguir siendo lo más hermoso del mundo.

Aprovecho para reprobar el homenaje de los Red Sox a Derek Jeter de los Yankees hace unos días. No pongo en tela de juicio el talento del ahora mítico pelotero, sin embargo repruebo tajántemente que el odiado rival le haya regalado el Femway Park para un tributo más. El respeto a su carrera es suficiente, pero llevarlo a tal grado es justamente por lo que los clásicos no deben de caer jamás. ¿O imaginan a Lionel Messi siendo tributado en el Santiago Bernabeu? ¿O a Wayne Rooney en la casa del City?

Amo ver los clásicos, amo ganar los clásicos, amo tener que odiar durante noventa minutos un pocos más, solo un poco más.

jueves, 18 de septiembre de 2014

LA VIEJA ESCUELA


En definitiva esto de las redes sociales y demás podrán ser una pérdida de tiempo y charlatanería, o una plataforma de realidad virtual, heroísmo casero y los sobrenombres que le quieran poner. Pero para mi ha sido una excelente forma de estar cerca de las personas que estimo, frecuento, admiro, y que el ritmo de la vida se empeña en alejar de mis experiencias diarias. Así entonces, la semana pasada me topé con la publicación de una banda de Punk rock de Guadalajara llamada Puerco, donde anunciaban un link para descargar su discografía, a la cual tenía tiempo queriendo acceder sin éxito. Y la cual tengo en físico pero los discos no se leerán más en el láser de cualquier aparato, pues los años se han comido las canciones.

Logré por fin descargar "La vieja escuela", título de la primer placa de esta banda mítica. Curiosamente nunca había sabido el nombre de la placa y entiendo que la intención era tributar al género Punk considerado por las huestes punkrockers en los últimos años. "La vieja escuela" es la forma nostálgica de los apegados al género de llamar a lo que el Punk rock nos ha dado a través de los años, es la forma del Punk rock puro, sin violaciones y sin transgresiones, sin mezclas ni fusiones. Es el punk rock nato en su máxima expresión.

Tengo que admitir que como seguidor del Punk rock a lo largo de mi vida, se me erizó la piel con cada tema de esta placa tapatía. Uno a uno los cortes me resultaron tan familiares como si los hubiera escuchado continuamente. La realidad es que tenía más de cinco años sin escucharlos, pero estaban tan presentes como estuvieron en mi mente algún día, en los bodegones de las Biaz, en el Roxy, en las calles, en las carreteras, en mis Discman. Entendí que "La vieja escuela" se había redefinido en esta placa.

No es que quisiera llorar, "solo, se me metió una canción de punk en los ojos", "solo me incrustó una gira en mis ojitos de treintón empedernido". Al escuchar este disco no pude evitar recordar los continuos carteles que le dimos vida a la escena hace ya algunos años. Los años en que se volvió coincidencia ver a Puerco, Thermo, No tiene la vaca, Mala Leche, Inadaptados, Lado Izquierdo, Diario en llamas, juntos siempre. Aquí y allá, en orden y desorden, arriba y abajo, en billares, en bares, en cocheras y oficinas, fiestas y kermesses, posadas y festivales. Fuimos por años una escena activa local y nacionalmente y llena de vida, alma, buena música y sobre todo hermandad.

El Underground tapatío es reconocido a nivel nacional como de gran calidad, nuestro Punk rock tiene identidad y fuerza. Nuestro ska suena distinto a lo que se hace en otras partes del país. Nuestro pop incluso hace diferencia. Recuerdo con emoción aquellos años de tocar con todos estos amigos, miro los flyers y las fotos donde nuestras barrigas y mentones aun parecían tener cierta estructura. Bonitos años donde el precio de un show era la emoción de llegar a casa con la satisfacción de tener cada día más amigos y más gente sabiendo tus canciones.

"La vieja escuela" de Puerco es un disco infaltable en la historia de la música de esta ciudad. Pasarán algunos años más para que esta placa adopte el lugar que le pertenece. Es otra huella de lo que esa escena y esos años dejaron en fuertes ecos en esta ciudad prolífera de buena música. Agradezco con esto que hayan subido ese link y pueda tener el disco hoy en mi casa. Gracias por hacerme recordar lo bien que viví mi juventud. Seguiré buscando en las redes sociales, tratando de encontrar la nostalgia y la dicha de un buen Punk rock.