miércoles, 15 de octubre de 2014

20 AÑOS DE INADAPTADOS


La primera vez que vi a Los inadaptados conscientemente fue en el viejo bodegón llamado las Biaz por allá de finales de los noventa, y digo consciente porque supe que los había visto años antes sin saber que eran ellos. Me los topé sin querer registrarlos pero de inmediato se sintió ese plus que lo da una banda que de golpe vale la pena y sabes que trae algo encima. Más tarde la vida me puso enfrente para abrirles un show con "Mezcal Sound" o lo que fue antes de ser No tiene la vaca. No hubo decepción, el crecimiento era preciso, Los Inadaptados sin duda se estaban convirtiendo a pasos grandes en un producto de exportación de calidad, ritmo y originalidad para el país.

Recién me entero de sus 20 años de existencia, algo que pocas o casi ninguna banda de la ciudad y casi del país ha logrado. El tributo se vuelve absolutamente necesario, nada de la historia de esta ciudad podría ser verdad sin la existencia de estos chicos. Casi no hay recinto, auditorio, bar, foro que no hayan pisado Los Inadaptados y que hayan dejado la huella del baile y de su verdad lírica, la cual los ha acompañado siempre y han sido fieles a lo que les han dictado sus revolucionarias cabezas, llevando incluso esto a giras de arraigo y valor a diferentes partes de la república.

Es impensable para muchos tratar de entender la existencia de la música underground de esta ciudad sin la pimienta de lo que estos chicos, jóvenes y adultos han inyectado a través de los años y de su música. El camino no ha sido miel sobre hojuelas todo el tiempo, pero han sabido proponer y conservar ese estilo Inadaptado tan particular, combativo, auténtico y disparatado, con letras que se atreven y que explican el entorno natural de una generación inquieta e inconforme. Una lírica que apuesta por la inquietud juvenil en todos sus niveles, la rebeldía y la fiesta en sinergia para elevar emociones y exaltar poemas de revolución.

"No somos lo que quieres", es el nombre de su disco y curiosamente en tantos largos años de caminar por los escenarios de este país, solo esta placa oficial persiste y existe entre nosotros. Sin embargo no tendría empacho en colocarla en un sitio privilegiado en el histórico de esta ciudad y su cultura, su rock y su discografía básica. Sin duda esta obra que tardó varios años en ver la luz y que pasó por la creación, composición y ejecución de más de uno, ocupa un lugar muy especial en la historia de esta ciudad y sus bellas y curiosas costumbres. Los inadaptados supieron darle forma en este disco a casi 10 años de historia y ganas de sobresalir a pesar de todo. Es la música y la voz de varias generaciones en la voz de los sobrevivientes.

Tengo que aceptar y penetrar la llaga del lado humano y de la realidad. Después de salir esta placa la banda disfrutaba del ejercicio pleno de un crecimiento y una madurez que por fin traducía en justicia años de honestidad detrás de esos acordes. Pude verlos tocar en un punto de efectividad y comunicación con el público que nunca antes les había visto, estaban plenos y listos para dar el paso especial...

Nadie sabe que ocurrió, así de tajo la banda se partió en dos con un hijo que gritaba por atención en medio de ellos, me refiero por supuesto a su disco apenas lanzado. La gente esperaba ver explotar ese disco y ver a la banda tomarlo de la mano para que todo el país pudiera verlo y sentirlo, acariciarlo y arroparlo como la gran joya que era. Sin embargo el infortunio y la incertidumbre fueron los que reinaron el mundo Inadaptado...

La reconstrucción como todos los siniestros fueron lentos y dolorosos para algunos, fulminantes para otros. La recuperación fue exitosa y el camino se fue acomodando de a poco hasta volver al camino de la plenitud nueva, la reinvención. Los inadaptados siguen y seguirán apareciendo en los carteles y en la historia de esta ciudad, al igual que cuando jóvenes apostarán por los mismos medios y la misma plenitud. Los Inadaptados es una de las mejores bandas de ska punk del país a la cual en su mejor momento le invadió la enfermedad misma llamada humanidad... al fin y al cabo característica ineludible de un Inadaptado.

Felices 20 años de camino a Los Inadaptados



lunes, 6 de octubre de 2014

CLÁSICO AMOR CLÁSICO ODIO


De las cosas más hermosas del futbol y de casi todos los deportes está la facultad de amar y odiar, de alabar y repudiar, de alentar y reprobar. El amor y el odio se conjugan de hermosa manera para crear una afición,y creo que es necesario identificarla para poder disfrutar al límite casi cualquier deporte. Amor y odio suelen vivir y potencializarse en los clásicos. Es el momento cumbre del sentimiento deportivo ante el equipo predilecto y el equipo odiado.

Me encanta ver los "clásicos" del deporte, en otras partes los llaman "derbis"; como sea estos encuentros son únicos y atractivos porque día a día siguen construyendo las mejores historias del deporte. Sin duda sería difícil que cualquier liga deportiva del mundo pueda sobrevivir de manera exitosa sin la existencias de estos duelos tan exquisitos tanto deportiva como socialmente. Así entonces no imaginamos la liga española sin el Real Madrid vs Barcelona, o en Argentina el Boca vs River Plate y así otros cientos de enfrentamientos que cada fin de semana regocijan al mundo y avivan las ligas.
La mayoría de los clásicos tienen su fundamento en la cuestión regional, es decir, por el lugar o la ciudad a la que pertenece, a otros más los enfrenta las sumas de éxito, otros tantos por sucesos extraordinarios extracancha que hacen explotar las rivalidades. De esta manera la rivalidad encuentra su mejor lugar en estos duelos que se sobrellevan a muerte y que para los más infectados afecta no solo su experiencia aficionada, sino su vida misma y su relación con el entorno social.

En los clásicos no hay tregua, no se debe alabar ningún aspecto del rival, no se deben mostrar honores por los rivales, es una oportunidad perfecta para pelear con el alma y defender con la razón en el deporte. En los clásicos se puede llorar a favor y en contra, las lágrimas se pueden convertir en fragmentos de granadas agresivas que acarrean las derrotas con el odiado rival. En los clásicos se debe odiar con cada centímetro del cuerpo y de la razón. 

En estas nuevas épocas de deporte exhibido, donde la prensa insiste en crear deportistas perfectos y quitarles los errores humanos para convertirles en poetas de las buenas costumbres y ejemplares personajes de Plaza Sésamo, hoy, la prensa y las instituciones quieren reducir este odio deportivo a batallas de buenos modales propias del manual de Carreño. Todo esto a consecuencia de quienes de manera patológica llevaron a los extremos este odio y le dieron forma de violencia. Es comprehensible que se quiera erradicar la violencia, sin embargo debe persistir el odio deportivo. Los rivales no estamos para estrechar manos más que para iniciar el encuentro, debemos seguir viviendo al máximo este odio y este amor, el futbol y el deporte necesitan de esta parte del mismo para seguir siendo lo más hermoso del mundo.

Aprovecho para reprobar el homenaje de los Red Sox a Derek Jeter de los Yankees hace unos días. No pongo en tela de juicio el talento del ahora mítico pelotero, sin embargo repruebo tajántemente que el odiado rival le haya regalado el Femway Park para un tributo más. El respeto a su carrera es suficiente, pero llevarlo a tal grado es justamente por lo que los clásicos no deben de caer jamás. ¿O imaginan a Lionel Messi siendo tributado en el Santiago Bernabeu? ¿O a Wayne Rooney en la casa del City?

Amo ver los clásicos, amo ganar los clásicos, amo tener que odiar durante noventa minutos un pocos más, solo un poco más.

jueves, 18 de septiembre de 2014

LA VIEJA ESCUELA


En definitiva esto de las redes sociales y demás podrán ser una pérdida de tiempo y charlatanería, o una plataforma de realidad virtual, heroísmo casero y los sobrenombres que le quieran poner. Pero para mi ha sido una excelente forma de estar cerca de las personas que estimo, frecuento, admiro, y que el ritmo de la vida se empeña en alejar de mis experiencias diarias. Así entonces, la semana pasada me topé con la publicación de una banda de Punk rock de Guadalajara llamada Puerco, donde anunciaban un link para descargar su discografía, a la cual tenía tiempo queriendo acceder sin éxito. Y la cual tengo en físico pero los discos no se leerán más en el láser de cualquier aparato, pues los años se han comido las canciones.

Logré por fin descargar "La vieja escuela", título de la primer placa de esta banda mítica. Curiosamente nunca había sabido el nombre de la placa y entiendo que la intención era tributar al género Punk considerado por las huestes punkrockers en los últimos años. "La vieja escuela" es la forma nostálgica de los apegados al género de llamar a lo que el Punk rock nos ha dado a través de los años, es la forma del Punk rock puro, sin violaciones y sin transgresiones, sin mezclas ni fusiones. Es el punk rock nato en su máxima expresión.

Tengo que admitir que como seguidor del Punk rock a lo largo de mi vida, se me erizó la piel con cada tema de esta placa tapatía. Uno a uno los cortes me resultaron tan familiares como si los hubiera escuchado continuamente. La realidad es que tenía más de cinco años sin escucharlos, pero estaban tan presentes como estuvieron en mi mente algún día, en los bodegones de las Biaz, en el Roxy, en las calles, en las carreteras, en mis Discman. Entendí que "La vieja escuela" se había redefinido en esta placa.

No es que quisiera llorar, "solo, se me metió una canción de punk en los ojos", "solo me incrustó una gira en mis ojitos de treintón empedernido". Al escuchar este disco no pude evitar recordar los continuos carteles que le dimos vida a la escena hace ya algunos años. Los años en que se volvió coincidencia ver a Puerco, Thermo, No tiene la vaca, Mala Leche, Inadaptados, Lado Izquierdo, Diario en llamas, juntos siempre. Aquí y allá, en orden y desorden, arriba y abajo, en billares, en bares, en cocheras y oficinas, fiestas y kermesses, posadas y festivales. Fuimos por años una escena activa local y nacionalmente y llena de vida, alma, buena música y sobre todo hermandad.

El Underground tapatío es reconocido a nivel nacional como de gran calidad, nuestro Punk rock tiene identidad y fuerza. Nuestro ska suena distinto a lo que se hace en otras partes del país. Nuestro pop incluso hace diferencia. Recuerdo con emoción aquellos años de tocar con todos estos amigos, miro los flyers y las fotos donde nuestras barrigas y mentones aun parecían tener cierta estructura. Bonitos años donde el precio de un show era la emoción de llegar a casa con la satisfacción de tener cada día más amigos y más gente sabiendo tus canciones.

"La vieja escuela" de Puerco es un disco infaltable en la historia de la música de esta ciudad. Pasarán algunos años más para que esta placa adopte el lugar que le pertenece. Es otra huella de lo que esa escena y esos años dejaron en fuertes ecos en esta ciudad prolífera de buena música. Agradezco con esto que hayan subido ese link y pueda tener el disco hoy en mi casa. Gracias por hacerme recordar lo bien que viví mi juventud. Seguiré buscando en las redes sociales, tratando de encontrar la nostalgia y la dicha de un buen Punk rock.

lunes, 8 de septiembre de 2014

DINHO GALLO



El futbol de México es tan loco como divertido, es único, es de los mejores del mundo. Caótico y chistoso, versátil y tramposo, controversial y aburrido, plano y brutal. Es una mina de emociones y una rueda de la fortuna maravillosa y coqueta. ¿Qué no? Para una prueba el siempre distinguido y camaleónico club Querétaro del cual ignoro su actual nombre y escudo.

Este equipo durante años ha querido existir aun y a pesar de todo, no los culpo, tienen un estadio histórico y bonito y sería una pena derribarlo para poner un Wallmart o una mueblería el Gallo, por aquello de mantener el sobrenombre. Año tras año, década tras década, el club de la ciudad de los arcos busca identidad y refugio en una ciudad donde las largas ausencias impiden que el cariño sea total entre afición y equipo. Sería como enamorarnos una y otra vez de una persona que vive dos años y tres más desaparece. Aun así a base de billetazos, compras de equipos y lavado de dinero el club tiene ya una racha de tiempo que ahora quiere despegar hasta el cielo, una vez comprado un descenso y librado la batalla legal más fuerte de su historia.

Apenas hace un año los jugadores, cuerpo técnico y directivos juntaban los deditos de las manos a las afueras de la ciudad implorando una limosna ya que no había quien pagara sus sueldos. Fueron meses de total austeridad, largos días de pena e incertidumbre y aun así a los chicos no les quedaba más que seguir jugando y buscando el marco contrario. Aun sabiendo que las tarjetas de crédito continuaban hinchándose. La batalla legal se había perdido y no se podía disponer de dinero, y sin embargo los goles tenían que seguir cayendo uno tras otro. Respetable lo logrado por estos muchachos.

Ahora meses después y ante los ojos del mundo, Querétaro irrumpe a billetazos la liga y contrata  ni más ni menos que a Ronaldinho. Fieles a sus costumbres pasadas vuelcan la liga y el morbo de la misma con la justicia del dollar. Es la apuesta perfecta para por primera vez en la historia poder llenar la suculenta "Corregidora" y de paso también todos los estadios de la primera división donde ahora desfilará el otrora astro brasileño que tanto extrañamos nosotros y los cariocas la pasada copa del mundo.

Mucho se dice de su llegada, que si viene a pasear, que si se va realmente a comprometer, que solo viene a activar los antros y bares del país. Si me preguntan a mi, me parece perfecto que llegue este brasileño y que no traigan a los costales de plomo carísimos que suelen llegar del extranjero. No veo con buenos ojos tener que llevar afición a billetazos como este, la afición debe salir del corazón, pero si esto sirve para que de una buena vez el equipo en cuestión y su afición le den color a la liga y su permanencia, totalmente bienvenidos.

Como todos, tal vez me llene de morbo y decida ir a ver al Querétaro cuando visite a mi equipo. Hasta el momento la directiva a anunciado un crecimiento al mil por ciento del interés y de la compra de boletaje. De todas las compras y episodios de los Gallos o los que se yo del Querétaro esta es la mejor de sus puntadas Esto confirma que el futbol es un bello espectáculo y que nuestra liga es de las mejores del mundo a pesar de todo.

martes, 2 de septiembre de 2014

NOSTALGIA Y ESPERANZA




Hace veinte años el rock de Guadalajara tenía un templo bien construido, teníamos un refugio al alcance de todos, un sitio donde la cultura alternativa navegaba de manera perfecta, donde las diferencias punks, reggae, ska y todos los géneros podían residir cómodamente y convivir plenos. Estoy hablando del mítico Roxy y sus hermosas tardenoches de los ochenta, de los noventas.

Recuerdo con cariño las banquetas repletas de jóvenes, de adolescentes y adultos esperando pacientes la hora determinada para los shows. En aquellos días era costumbre llegar y crear una fiesta enorme en la calle de Mezquitán y hasta la Avenida Hidalgo, las calles del Roxy. Eran varias horas de convivencia postrados a las afueras del recinto, las tiendas de la redonda hacían su Agosto con venta de cerveza y refresco. Curiosamente nunca vi ningún problema, ninguna pelea, mucho menos ninguna representación de Violencia infundada. Una perfecta armonía de jóvenes que aun observados por la policía, disfrutaban de una suculenta tarde de previa a un concierto.

La mayoría esperaba paciente a que la ventana de pesada madera abriera y anunciara las últimas localidades disponibles. Los shows eran mayormente exitosos y vibrantes, el lugar, el Roxy tenía una magia impresa que se respiraba solo al dar los primeros pasos. En este sitio estuvieron presentes artistas de todos los movimientos, verdaderas leyendas del rock y del arte mundial, si el pequeño camerino bajo el escenario pudiese regalarnos imágenes de aquellos años tendríamos a Thom Yorke a Manu Chao, Gustavo Cerati y decenas de artistas que hicieron de este recinto un sueño, un altar del rock tapatío. Los que logramos poner los pies en ese escenario, los que logramos sentir la comunión de tocar encima de donde los grandes habían tocado recordaremos esa dicha casi como los que recuerdan haber jugado en Wembley o en el Bernabeu que se yo. El roxy fue el lugar perfecto.

Los años cedieron al hormigón, la madera se terminó y se hizo vieja, la humedad se acabó los pilares y derribó la pintura. Las deudas y las multas impidieron que los billetes resanaran las paredes. El silencio se fue apoderando del enorme bodegón y de a poco Guadalajara inició un peregrinar que aun no encuentra buscando un nuevo sitio que le abra las puertas y el corazón al rock tapatío.

En este incansable deambular hemos visto escenarios de todos los niveles, estratos y demás, ha habido éxito y fracaso, hemos recorrido la ciudad entera buscando un refugio que nos abrace como el Roxy lo hizo, sin embargo, las coordenadas, las políticas, las intenciones han quedado lejanas aun. 

Sin embargo, siempre hay esperanzas y hoy me toca hablar de un lugar que al verlo por dentro y por fuera le tengo cierta similitud. En los próximos días y tras meses de trabajo se acerca la llegada del nuevo Foro Independencia. Un lugar hecho por gente que creyó y vivió en el Roxy, gente que cree en el rock tapatío y en su alcance. Pongo entonces en el nuevo Foro Independencia mis rezos y plegarias para recuperar aquellas tardes y noches llenas de magia, donde el desfile alternativo no tenga fin y luzca para todos. Como en aquellas bellas tardes en Mezquitán 80.



lunes, 18 de agosto de 2014

LE PIDO PERDÓN A LOS TECOS?


Los viernes de precopa o extensión del martes de lucha libre, fueron el refugio de muchos tapatíos mientras la UdeG peleaba por lograr el ascenso. Nunca fui porque no le voy a los leones pero se que muchos quienes siguen a otros equipos locales o nacionales adoptaron seguir a estos Leones como un refugio al fin de semana, y una excusa para disfrutar una velada juvenil. Sin saberlo, sin creerlo, el equipo logró lo que nadie esperaba y ahora fue momento de restablecer prioridades.

Hace apenas un par de meses de verdad me alegré y me conmoví de ver regresar a los Leones Negros de la UdeG en una peleada final de ascenso en contra del otrora equipo tapatío también los Tecos o los Estudiantes de la UAG. No siento cariño por el equipo ni mucho menos, pero siempre es mejor tener más futbol en esta ciudad y considero que los leones tienen más historia que muchos otros que pudieran aparecer en el máximo circuito. Fui incluso de los que opinó que los Tecos ya habían demostrado por años que a pesar de los esfuerzos de la familia Leaño, no encontró la identidad en la ciudad y era mejor darle oportunidad a la UdeG de darle color a la primera división y a la ciudad de Guadalajara.

He podido observar algunos pasajes de sus juegos ya en primera división y el sábado pude verlos en vivo durante 90 minutos y solo me queda pedirle perdón a los Tecos por haberlos ninguneado. 

Empecemos por el terrible uniforme de visitante que presentaron pero eso es lo de menos. Secundo con la nula afición que se presentó a la cancha, como antes dije las prioridades volvieron a aparecer. Y paso entonces a remembrar una de las peores experiencias que mis ojos han visto en cuanto a forma de juego, hambre de juego, ganas de juego, lo que hicieron los Leones negros este sábado merece una descalificación categórica.

Sonó el silbatazo inicial y de inmediato los Leones Negros se apuraron a hacer tiempo. No se presentaron a jugar, no tenían la menor intención de hacerlo. No querían perder, no querían jugar, no querían ganar, no querían competir. Eso si con fuerza e ímpetu sudarían los noventa minutos a evitar que el rival hiciera algo y a esperar el milagro que les diera el regalo no merecido, el cual su solitario delantero tampoco supo resolver en un par de ocasiones. Las líneas defensivas de los leones eran tan patéticas, aburridas y evidentes, la pelota lloró durante noventa minutos, mientras los miles en las tribunas nos comíamos sus lágrimas de aburrimiento y pena.

La estrategia fue y ha sido evidente, la UdeG se quiere salvar y quedar en primera división sin salir a jugar futbol. Ellos pretenden amontonar piernas, pechos y barridas y rezar por milagros, ellos quieren que el resto de los equipos se equivoque y salir triunfantes, la UdeG pretende vivir de milagros y desaciertos de los rivales para seguir existiendo, ellos quieren destruir lo que en dos años habían construido.

En estos trágicos tiempos donde muchos equipos de futbol apuestan por ese estilo medroso y timorato, y donde algunos a pesar de ellos reciben los milagros inesperados, justo ahí quiere vivir la UdeG y a mi solo me queda pedirle perdón a los Tecos. Confié en que el regreso de los Leones traería garra, tradición, fuerza, multitudes, enemigos y lo único que ha traído hasta ahora son bostezos, patadas, conformismo, y ahora con la novedad de un porterito maleducado y poco honorable. El tipejo señalaba con desparpajo a todo el estadio este sábado y con gracia angelical limpiaba su índice izquierdo simulando ese bello ademán de "me la pelan" repitiéndolo una y otra vez con singular alegría.

Después el porterito declara que la culpa de su derrota no es otra más que las televisoras por sancionar un penal inexistente y ahora ellos deben pagar ese castigo por no haber firmado con el "duopolio" y que los quieren descender nuevamente por la fatal decisión.

Bien, salir a no jugar y buscar milagros no es la culpable de su derrota, no intentar un avance en noventa minutos tampoco será la causa de su regreso a la liga de ascenso, amontonar piernas y rezar por encontrar la desesperación de los rivales no será en absoluto la causante de su desgracia. No señor, todo es culpa de las televisoras... que desafortunadas declaraciones...


Amigos Leones, fui feliz de verlos regresar, soy egresado de esa Universidad, de todo corazón quisiera que permanecieran en la liga por encima de otros equipos. Sin embargo se necesita más que un contrato de tv y jugadores y patrocinadores para permanecer. Se necesitan ganas, estrategia, agresividad... justamente lo mismo que los trajo a estas instancias. Necesitan ganar el derecho de permanecer aquí y no limosnear canchas rivales o esperar equivocaciones de los otros. Necesitan poner de su parte para que esto se logre, no le dejen esto a la suerte o las divinidades y salgan a ganar... y de pasada enséñenle modales al porterito...

jueves, 14 de agosto de 2014

EL MOMENTO DEL AMOR A TU EQUIPO


Mi padre es de Veracruz, mi madre del DF y nunca le ha interesado el futbol profesional. Mi padre estudió en la UNAM y sentía simpatía por los Pumas, mi madre no sabía casi ni quien jugaba realmente.

Comienzo con estas declaraciones debido a que son razón suficiente para que yo casi casi naciera sin equipo a quien apoyar, ya que durante largos años y charlas he descubierto que mucho del amor por un equipo cae dentro de la herencia y el amor familiar y me parece inobjetable y comprensible. Así el amor del abuelo por el equipo, descendió al padre y este al nieto y así seguirá sucediendo a menos que existan los bellos accidentes y momentos de amor que tiene el futbol y casi todos los deportes.

Igual que en el amor, igual que ese chispazo y amor a primera vista que le llaman algunos, cuando te sudan las manos y se te sume el estómago, cuando las piernas se quiebran y se respira agitado, así se inicia el amor a la camiseta. 

Algunos lo sienten a temprana edad, otros se guardan ese bello día para más tarde, no importa el tiempo que pase, el momento en el que llegue sentirás el amor al equipo entrando a tu corazón y albergándose para siempre y a pesar de cualquier circunstancia una vez inyectado a tu cuerpo jamás podrá salir y no podrás mentirte, no podrás jamás pensar que estas equivocado, y una belleza cósmica se apoderará de ti cada que la pelota cruce la línea del marco contrario, cada que veas a los once de tus colores saltar a la cancha, conocerás el sabor agrio de las lágrimas futboleras, sentirás entonces la plenitud de amar a tu equipo de futbol.

Conozco historias de todo tipo, momentos en que la circunstancia te mató, te sedujo y te llevó al amor infinito. Los hay comunes y no por ello menos hermosos, los campeonatos, los triunfos, las presencias dentro de las tribunas. Los momentos familiares que enlazan; de hecho considero que aun esos amores de herencia y de cariño por un equipo de abuelo a padre y este a hijo, necesitan de ese momento en algún instante de la vida que hace oficial ese amor. O totalmente el opuesto, aquellos que amaron durante años el equipo de papá y a escondidas empezaron a entender que era aquel otro equipo el que los seducía, y tal cual, salir del closet futbolero fue el momento de valor donde enfrentaron a su padre y declararon el amor al equipo contrario. 

Mi caso tiene que ver con un accidente, y una consecuencia. El accidente ocurrió un fin de semana circulando por la avenida López Mateos en el auto de papá, cuando yo, el primogénito viré a mi izquierda y vi a muchos niños persiguiendo una pelota y me apuré a pedir a papá que detuviese el auto. Mi padre lo hizo y así fue que ingresé al Atlas que entonces tenía una filial en esa zona cercana a Plaza del sol. Si esas canchas hubieran sido chivas o U de G o que se yo, tal vez hoy seguiría otro camino.

Descubrí que tenía habilidades para el mentado deporte, me destaqué en las ligas inferiores casi de inmediato, mi padre y yo encontramos en el futbol el camino perfecto para ser amigos. Él se convirtió en técnico y yo le aprendí muchísimo y lo odié muchísimo. Sus gritos correctivos eran mi peor pesadilla pero su cariño y enseñanza paciencia y repetición mi mayor gloria. Sin embargo la unión era familiar, el amor a la camiseta estaba más en mis ganas, y mis compañeros que en la gloriosa camiseta. Atlas en los ochentas lo perdía todo por supuesto, no había algo que me llenara del todo. Mi jugador favorito no jugaba ni siquiera en Atlas sino en Pumas (Manuel Negrete)
Y entonces prácticamente a mis casi diez años, entrenando en Atlas Colomos los vi. A pocos metros de mi vi al primer equipo salir a entrenar justo a la cancha que en ese momento nosotros desocupábamos. Enfundados en los colores que yo portaba los vi reir y pelotear como nosotros lo hacíamos también. Recuerdo al chícharo, a Luis Flores, a Trejo a Dallalivera, y al final venía en la línea de jugadores Robert Dante Siboldi, y el uruguayo arquero empezó a patear con nosotros el balón. Todos sonreíamos y pateábamos el balón con los profesionales y mis piernas no podían con la emoción. 

Cuando bajé la escalinata para abandonar la cancha uno de colomos estaba más que decidido, yo sería siempre rojinegro, las dudas se disiparon después al sentir cada vez con más fuerzas ese cariño. En las infantiles lo gané todo con el Atlas y el enamoramiento absoluto. Ser niño en Guadalajara en la época de los ochenta, donde todos tus vecinos y amigos le iban a las chivas, y en la televisión el América lo dominaba todo, y aun así escoger al equipo que entonces lo perdía todo...

Comprendo que cada quien tiene su equipo y su historia, no es mi intención seducir a ninguno, o cuestionar a otro. La única regla de oro en la vida del apasionado futbolero... Nunca, nunca, cambies de equipo.

Feliz cumpleaños a mi Atlas